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Elecciones EE.UU. 2016

Donald Trump gana las elecciones en Estados Unidos

  • El republicano gana las elecciones gracias a estados clave como Florida

  • Trump se impone a Hillary con un discurso populista, nacionalista y xenófobo

  • La clase blanca obrera da la espalda a los demócratas con un voto antiélites

  • Clinton no ha conseguido movilizar lo suficiente a las minorías ni a las mujeres

  • Los mercados reaccionan a la victoria de Trump con grandes pérdidas

  • Sigue en directo los resultados de las elecciones en EE.UU.

ESTEFANÍA DE ANTONIO
8 min.

Donald Trump es el ganador de las elecciones en EE.UU. Contra el pronóstico de las encuestas, que una vez más se han vuelto a equivocar, el candidato republicano ha derrotado a Hillary Clinton y su insólita victoria desencadena un terremoto político sin precedentes en la primera potencia mundial durante los ­próximos cuatro años.

El magnate inmobiliario, que no tiene experiencia política ni ha ocupado nunca un cargo público, será el 45º presidente de EE.UU. Trump ha conseguido superar los 270 votos electorales necesarios para llegar a la Casa Blanca al ganar en los cuatro estados decisivos Ohio, Carolina del Norte, Florida y Pensilvania. Un éxito incontestable recibido con recelo por los líderes internacionales y pánico en los mercados.

Trump gana en los estados republicanos tradicionales y arrebata algunos históricamente demócratas

Con 279 votos electorales frente a los 218 de su rival, Trump logra la presidencia pese a que Hillary Clinton le ha superado en votos populares por dos décimas y 220.000 sufragios.

Un 'antisistema' en la Casa Blanca

El millonario, que se ha definido como un outsider, un intruso metido en política para enfrentarse a las élites, ha convencido a más de 50 millones de estadounidenses con un discurso populista, nacionalista y xenófobo. El candidato antisistema, aunque haya formado un imperio beneficiándose de él, ha sintonizado, sobre todo, con la clase obrera blanca que se siente la gran perdedora de la crisis económica y mira al futuro con menos optimismo que las minorías.

El discurso emocional ha vencido al racional. Y la promesa de "hacer a América grande de nuevo" ha derrotado a la experiencia política de Hillary Clinton. La exsecretaria de Estado no ha conseguido movilizar el voto hispano ni femenino como lo hizo Barack Obama.

"Prometo ser el presidente de todos los estadounidenses" y "recuperar el sueño americano", ha declarado Trump al proclamarse ganador de las elecciones más atípicas de la historia del país.

Trump celebra su victoria con sus seguidores: "Serviremos a la gente"

Entre vítores y aplausos, Trump ha moderado su discurso con un poco disimulado triunfalismo. La alegría en el hotel Hilton, convertido en cuartel general del presidente electo en Manhattan, han contrastado con la desilusión y las lágrimas en el Javits center, donde se han congregado los simpatizantes de la candidata demócrata. Hillary Clinton ni siquiera ha comparecido para reconocer su derrota. Se ha limitado a llamar a Trump por teléfono para felicitarle y su jefe de campaña pidió a sus seguidores marcharse a casa.

Sigue todavia el recuento. Quedan varios estados por conocerse el escrutinio, pero la victoria de Donald Trump parece inimnente y ya la anticipan practicamente todos los medios en Estados Unidos. Sin embargo, Clinton no reconoce la derrota y su jefe de campaña asegura que el resultado es "incierto", por lo que la candidata no hablará esta noche.

El voto obrero de Ohio y Carolina del Norte

Desde el principio de la noche Trump ha ido en cabeza en el recuento de votos. Tras hacerse con feudos tradicionales republicanos en el este y el Medio Oeste, como Texas o Arkansas, la victoria en Carolina del Norte, Ohio y Florida le han servido en bandeja la Presidencia.

Carolina del Norte era un estado clave con 15 votos electorales. La importante comunidad afroamericana que apoyó a Barack Obama en 2008 no se ha movilizado esta vez para votar a Clinton y ha regresado a su tradicional voto republicano. 

La victoria en Ohio en torno a las 04.30 de la madrugada complicó aún más el escenario para los demócratas. Desde 1964 ningún candidato ha llegado a la Casa Blanca sin ganar en este estado. Se esperaba que Trump venciera aquí aupado por los blancos de clase obrera de las zonas rurales y la región de los Apalaches, entre los que ya arrasó en las primarias, pese a que Barack Obama se adjudicó el estado las dos últimas elecciones gracias al voto urbano y afroamericano.

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, besa a su mujer, Melania, tras el discurso que ha dado en un hotel de Nueva York tras conocer su victoria.  /AFP PHOTO / SAUL LOEB
Seguidores de Clinton muestran cara de preocupación mientras siguen los resultados electorales en el Jacob K. Javits Convention Center de Nueva York. /Elsa/Getty Images/AFP
Partidarios de Donald Trump muestran su emoción mientras siguen los resultados electorales en el hotel New York Hilton Midtown de Nueva York.  /Chip Somodevilla/Getty Images/AFP
Ciudadanos siguen las elecciones presidenciales en el Times Square de Nueva York (Estados Unidos). /EFE/JASON SZENES
El edificio más mítico del skyline de Nueva York, el Empire State, iluminado de rojo, blanco y azul.  /AFP PHOTO / EDUARDO MUNOZ ALVAREZ
Un niño mira los retratos de un artista callejero de Barack Obama (i), Hillary Clinton (c) y Michelle Obama (d) en Nueva York. /AFP PHOTO / Robyn Becks
Un hombre disfrazado de Tio Sam en un acto para seguir la noche electoral estadounidense en San Salvador, capital de El Salvador. /REUTERS/Jose Cabezas
Una tarta con forma del busto de Donald Trump en el evento organizado por el hotel New York Hilton Midtown en Nueva York. / AFP PHOTO / Timothy A. CLARY
Imagen de varias ventanas iluminadas en la mansión presidencial en la noche que espera al 45º presidente de Estados Unidos.  /AFP PHOTO / YURI GRIPAS
En el día en que Estados Unidos puede elegir a su primera presidenta, miles de personas han querido rendir tributo a la líder del movimiento sufragista Susan B. Anthony y a su lucha por el derecho al voto de la mujer en el cementerio de la localidad de Rochester (Nueva York). /REUTERS/Adam Fenster
Una bandera estadounidense ilumina la fachada de la Embajada de Estados Unidos en la capital británica. /EFE/HAYOUNG JEON
Dos chicas con gafas con la bandera americana asisten al evento organizado por la Maison de la Radio en París para seguir los resultados de las elecciones en EE.UU.  /AFP PHOTO / Thomas SAMSON
Estadounidenses votando en un mercado de California. /MB/CLH/
Una votante estadounidense de Philadelphia muestra orgullosa su chapa "Yo voté". /CM/BS
En la imagen, Fabio Alvarado, 91 años, nacido en El Salvador, juró este 8 de noviembre como ciudadano estadounidense, con lo cual adquirió el derecho a votar y corrió a ejercerlo junto a su mujer, Marta, en Norwalk, California. /REUTERS
Pintoresca imagen la que deja este seguidor de Trump, que ha acudido a votar junto a su perro Cooper en Florida. /SA/BS
El voto anticipado ha alcanzado los 46 millones de votos. En la imagen, un volantario con la pegatina "He votado". /NO/BS
El presidente de EE.UU., Barack Obama, camina por la Casa Blanca en el histórico día de las elecciones. /KL/MJB
Una mujer hace cola en Harlem (Nueva York) para depositar su voto. /AL/gk
Unas manifestantes han irrumpido semidesnudas en el colegio electoral de Manhattan donde iba a votar el candidato republicano, Donald Trump, antes de que este apareciera. Fueron desalojadas por los agentes de seguridad. /REUTERS

Florida y Pensilvania hacen añicos el sueño demócrata

La alegría para los republicanos y el mazazo para los demócratas ha llegado con el escrutinio de Florida. La llamada 'joya de la corona', con 29 votos, es el estado oscilante (o 'swing state') más codiciado. Aquí concentraron ambos candidatos sus mítines en la etapa final de la campaña.

Los sondeos pronosticaban un batalla reñida, pero Trump ha vencido por unos 134.000 votos, el doble de los conseguidos por Obama ante Mit Romney en 2012. Los comentarios racistas del millonario no le han pasado factura en el estado que cuenta con la comunidad latina más importante de Estados Unidos y ha recuperado para los republicanos un feudo que sólo han perdido en tres ocasiones en los últimos 30 años: en 1996, con la reelección de Bill Clinton, y en las dos legislaturas de Obama. Los analistas apuntan al voto cubano -mayoritariamente contrario a la normalización de relaciones con La Habana- y, sobre todo, al de los jubilados como fundamentales para la victoria del magnate.

Y ya, en torno a las 7.00 de la mañana, Pensilvania, con 20 votos electorales, ha sido el último estado decisivo en decantarse por Trump -el primer republicano en ganar en este estado desde George H. W. Bush en 1988- haciendo añicos definitivamente los sueños demócratas de convertir a Hillary Clinton en la primera mujer presidenta de los Estados Unidos.

Los republicanos mantienen el control en el Congreso

Trump jurará el cargo el próximo 20 de enero y lo hace, además, reeditando la histórica victoria de Obama en 2008, que consiguió no sólo la Casa Blanca sino también el control del Congreso, el poder Legislativo. 

Los republicanos han mantenido en estas elecciones el control de ambas cámaras -Senado y Cámara de Representantes- por lo que tendrán las manos libres para llevar a cabo su programa político. no sólo eso, el Congreso también tiene el poder de nombrar a los del jueces del Tribunal Supremo, que deciden sobre temas tan controvertidos en EE.UU. como el derecho al aborto o a usar armas.

Trump consigue la presidencia con una candidatura que los republicanos consideraban 'anecdótica'

Basta con mirar el plan anunciado por Trump durante la campaña para sus primeros cien días de gobierno para prever el seísmo: derogar la reforma sanitaria impulsada por el presidente Obama que ha dado cobertura médica a veinte millones de estadounidenses, iniciar la deportación masiva de inmigrantes en situación irregular y financiar la construcción de un muro con México, renegociar el acuerdo de libre comercio de América del Norte, retirar a Estados Unidos del acuerdo Comercial Transpacífico, y suspender el programa de lucha contra el cambio climático de la ONU.

Nacionalismo político, proteccionismo económico y aislacionismo militar. Un giro de 180 grados en política doméstica y exterior de consecuencias imprevisibles. Y esto sólo acaba de empezar.

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