- Para el crujiente de cacao y café:
- 40 g Harina
- 120 g de azúcar
- 60 g de mantequilla
- 100 g de claras de huevo
- 10 g de cacao en polvo
- 2 g de café molido
- Para la nata con mascarpone:
- 300 g de nata 35% MG
- 150 g de mascarpone
- 40 g de azúcar
- ½ vaina de vainilla
- Para las cerezas confitadas:
- 400 g de cerezas
- 70 ml de agua de cereza
- 7 g de harina de maíz
- 10 g de azúcar
- 15 ml de amaretto
- Para el acompañamiento:
- Cerezas naturales deshuesadas
- Cacao en polvo
| - Primero empezamos con el crujiente de cacao. Para ello, preparamos un baño maría para atemperar las claras. Retiramos del fuego y reservamos.
- En un bol, incorporamos harina, azúcar y cacao. Poco a poco, incorporamos la mantequilla derretida y las claras a temperatura ambiente.
- Dejamos la mezcla durante 2 horas en la nevera, para que nos permita espatular. Es decir, hacer una fina capa de 1 o 2 milímetros (una vez hayan pasado las horas).
- Esta capa la llevaremos al horno a 165ºC, durante 8 minutos.
- Mientras tanto, preparamos una semi confitura de cereza. Lo haremos añadiendo en un cazo el almidón de maíz, azúcar y agua de cerezas, resultado de licuar unas cerezas naturales. Mezclamos bien y cocinamos hasta que espese. Incorporamos un poco de amaretto e incorporamos cerezas frescas troceadas.
- Sacamos el crujiente de chocolate y dejamos que atempere para poder manejarlo.
- Preparamos la nata montando con las barillas nata, mascarpone, azúcar y las semillas de media vaina de vainilla.
- Con las tres elaboraciones listas, vamos a emplatar. Ponemos nata en la base, la confitura, la teja o crujiente de chocolate y vamos repitiendo el proceso dos o tres veces más. Coronamos el postre espolvoreando cacao en polvo. ¡A disfrutar del postre!
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