La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya advirtió en un informe de mayo de 2025 de que las "carencias en las comunicaciones" entre los centros de control del tráfico y los maquinistas en los trenes "no constituyen hechos aislados", sino un "factor de carácter sistémico" en el sistema ferroviario español.
El aviso de los técnicos gana relevancia dos días después del choque de dos trenes de alta velocidad en Urda, Toledo, en el que han muerto al menos 69 personas, tras una concatenación de errores, entre los que se investiga la interlocución de los conductores con el puesto de mando en Atocha.
A raíz de un incidente en la estación de Cortes de Navarra, el 22 de mayo de 2025, los investigadores de la CIAF detectan que se reiteran "incumplimientos en los protocolos de comunicación" y deciden realizar un sondeo aleatorio de comunicaciones entre los responsables de circulación y los maquinistas, con la colaboración de Adif. Se analizaron 98 comunicaciones de distintos centros de regulación y control (Atocha, Segovia, Burgos...).
"Tanto la recurrencia de sucesos en los que las comunicaciones juegan un papel decisivo en la génesis del riesgo, como los resultados del sondeo realizado, ponen de manifiesto que las carencias en las comunicaciones operativas no constituyen hechos aislados, sino que configuran un factor de carácter sistémico dentro del sistema ferroviario", concluyen.
El operador de Adif se niega a declarar
Mientras se analizan errores detectados en el pasado, continúa la investigación de este último accidente mortal, el segundo de grandes dimensiones este año en España. Fuentes del Ministerio de Transportes han confirmado que el operador del centro de control de Adif que dio la orden al tren AVE de Renfe accidentado para que siguiera la marcha normal se ha acogido a su derecho a no declarar.
El responsable de circulación había autorizado a los dos maquinistas de Renfe e Iryo siniestrados este miércoles en Toledo a reanudar la marcha, pero solo el de Renfe lo hizo, según se desprende de un fragmento de la conversación a la que ha tenido acceso RTVE y que consta de tres audios.
Cuando el AVE estaba recuperando la velocidad, a las 8.41 horas, la maquinista del Iryo, que se encontraba inicialmente a 25 kilómetros, aunque en ese momento ya son menos, avisa al centro de control de que no ha podido reanudar la marcha. "He tenido una pérdida de transmisión y estoy detenida en la señal de entrada de Urda", advierte.
La maquinista del Iryo intentó reanudar la marcha dos veces
La maquinista del tren Iryo intentó reanudar la marcha en dos ocasiones sin éxito, según han asegurado este viernes fuentes próximas al caso a RTVE, que explican que después contactó con el centro de control de su compañía, diferente al de Adif, pero que no llegó a recibir asistencia porque el tren de Renfe se empotró mientras se gestionaba la conexión.
Los audios filtrados revelan que el tren Iryo llamó por primera vez al puesto de mando a las 8.41 horas y, por segunda vez, a las 8.48. El choque se produjo cinco minutos después, a las 8.53, según el Ministerio de Transportes y la CIAF.
El sistema tarda en reiniciar entre tres y cuatro minutos tras el fallo en el sistema de seguridad LZB y también pudo influir la longitud del tramo que cubría el LZB de Urda (63 km), apuntan fuentes próximas a la compañía. Asimismo, puede influir la pericia del operario, de acuerdo con profesionales del sector.
Otro Iryo recibió la orden de marcha normal pero corrigió a tiempo
Finalmente, este viernes, fuentes conocedoras del caso han señalado a RTVE que otro tren Iryo que salió de Sevilla en la mañana del accidente de Toledo recibió la orden de marcha normal (hasta 200 km/h) del puesto de mando de Adif, pero corrigió a tiempo y se puso en marcha a la vista (más cautelosa, a 30-40 km/h), tras volver a hablar con el controlador y tal como establece el protocolo. Estaba a 50 kilómetros aproximadamente.
Este tren de la compañía italiana salió a las 6.47 horas de Sevilla, es decir, era el sentido contrario al de los trenes que sufrieron el accidente, que habían salido de Madrid hacia Andalucía.
En su primera rueda de prensa tras el siniestro, el ministro de Transportes, Óscar Puente, también afirmó que el centro de control había autorizado a varios trenes a circular en "marcha normal" y que fue un maquinista quien le corrigió diciendo que tenía que ser en "marcha a la vista".