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Puente apunta a un error humano en el accidente de tren de Toledo y tacha de "inexplicable" la orden al AVE de retomar la marcha

I. P. Chávarri
5 min.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, no ha querido achacar el accidente de tren de Toledo, que se ha saldado con al menos 68 muertos y más de 50 heridos, a un error humano, pero la narración que ha hecho de lo sucedido ha apuntado a un fallo del centro de control de Atocha. El accidente se ha registrado después de que, por un error informático, se haya caído el sistema de seguridad LZB y los operarios, como marcan los protocolos, hayan asumido la gestión del tráfico. Ha sido uno de estos el que ha permitido a un AVE retomar la marcha con total normalidad a pesar de que varios kilómetros más adelante un tren Iryo permanecía parado en la vía de alta velocidad que une Madrid y Sevilla.

El AVE ha terminado impactando a una velocidad considerable contra el Iryo. Según la secuencia de los hechos aportada por Puente, el error informático se ha registrado sobre las 8.30 de la mañana. Los trenes que circulaban por el área, en un tramo de 63 kilómetros, se han detenido de forma automática, como señala el reglamento. A partir de ese momento los operarios del centro de control de Atocha han intervenido para trasladar a los trenes afectados, unos seis, qué debían hacer.

Sobre las 8.36, un trabajador de Atocha ha autorizado al AVE a reanudar la marcha a pesar, según Puente, de que el sistema de seguridad LZB, el encargado de detectar cualquier anomalía en la vía, estaba caído y de que había activa "una señal roja que impedía la reanudación de la marcha". La información que recibe el AVE es que puede volver a circular, ha señalado Puente, que ha tachado esta decisión de "inexplicable" y "a todas luces errónea".

A la autorización recibida se suma que en ningún momento se traslada al AVE que debe hacerlo bajo la modalidad de "marcha a la vista". En estos supuestos el tren puede circular como máximo a 40 kilómetros por hora para que el maquinista tenga margen de sobra para reaccionar ante cualquier obstáculo que se pueda encontrar en la vía.

El impacto se produce sobre las 8.53. Son unos 20 minutos después de que el maquinista fuese autorizado a reanudar la marcha y en este lapso, según Puente, "el centro de control tiene tiempo suficiente para constatar el error y no lo resuelve". En el intervalo, el tren recorre unos 25 kilómetros y, aunque todavía no se sabe que velocidad pudo haber alcanzado, podría haber circulado a 200 kilómetros por hora. "No sabemos con precisión qué ha pasado entre que se da la orden de salida y se produce la colisión", ha añadido.

El ministro se ha dirigido a Atocha en cuanto se ha enterado de que se había producido el accidente y, según ha explicado, ha podido escuchar varias grabaciones de las conversaciones que el centro de control ha mantenido con los maquinistas, de los dos trenes implicados en el fatal siniestro y de otros. También ha asistido a una reconstrucción del accidente.

El operario trabajaba con un auxiliar y con un supervisor

"Los trenes estaban perfectamente ubicados y han estado perfectamente localizados en todo momento", ha subrayado Puente, que ha precisado además que el operario que ha dado la orden al AVE es un profesional con "experiencia". Además, en el momento en el que se ha registrado la caída del sistema LZB, ha pasado a trabajar con él un auxiliar y había un supervisor en el centro de control. "No hay una situación que obligue a una actuación desesperada", ha señalado el ministro en referencia a que todos los trenes estaban parados y nada hacía necesario tomar una decisión precipitada.

Puente ha explicado que más trenes han recibido autorización para volver a circular y que el centro de control a uno de ellos, según las grabaciones que ha escuchado, le ha trasladado que podía hacerlo en "marcha normal. Ha sido el maquinista el que le ha dicho tendrá que ser en marcha a la vista. Sí, sí, le han respondido, marcha a la vista".

El ministro de Transportes también ha señalado que aunque "no es frecuente" que el sistema LZB sufra un fallo como el registrado este miércoles, "se produce en algunas ocasiones y para eso están las pautas y los protocolos", ha añadido Puente que, preguntado en varias ocasiones por los periodistas, no ha querido señalar de forma expresa al operario.

El ministro descarta dimitir

"En este momento lo que pienso es en esclarecer esto, no estoy pensando en mí", ha asegurado Puente cuando los periodistas le han preguntado si piensa dimitir o si ha puesto su cargo a disposición del presidente del Gobierno tras registrase en apenas 10 meses dos graves accidentes en la red de alta velocidad española, el de Adamuz, y este en Toledo.

Por último, el ministro ha defendido la seguridad de la red ferroviaria. "Nuestro sistema es fiable y seguro con unos límites, que abarcan los límites del material y de la actuación humana, que también juega su papel. Hay muchos sistemas, reglamentos y protocolos que en esta ocasión son muy claros. Fallos se pueden producir, pero tenemos un sistema ferroviario seguro y homologable al de los países de nuestro entorno", ha concluido.