El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido este viernes que la confianza de los ciudadanos en el sistema ferroviario está "quebrada" a raíz de los accidentes de Urda (Toledo) y Adamuz (Córdoba), y ha prometido "soluciones para que una tragedia de esta magnitud no vuelva a suceder".
Lo ha dicho en una breve comparecencia ante los medios tras asistir por segundo día consecutivo a la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), en Toledo, donde se analiza el accidente de Urda, que por ahora ha dejado 69 fallecidos. Es la tercera vez que viaja a la provincia de Toledo en 48 horas, después de que el día del accidente también acudiera a Urda al puesto de mando.
Sánchez ha vuelto a repetir que se está trabajando de "manera incansable" desde la Administración General del Estado para "arrojar la mayor información posible cuanto antes". "Desde el Ministerio de Transportes y el Gobierno de España, seguimos con la investigación para saber cuáles son las causas de este accidente", ha reiterado.
Promete "reforzar el sistema de alta velocidad"
También el jefe del Ejecutivo ha insistido, al igual que hiciera el pasado miércoles en su primera comparecencia tras el accidente, que "no es asumible" para un país como España, con un sistema de alta velocidad "tan potente", sufrir "dos accidentes de estas características y de esta magnitud en un año".
Por ello, ha asegurado que no solo se van a "investigar soluciones", sino que también el Gobierno va a "aportar soluciones para reforzar el sistema de alta velocidad" de España.
"Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad y la labor del Gobierno no es solo hacer el diagnóstico, conocer las causas, ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud no vuelva a suceder y en ese trabajo estamos", ha concluido su comparecencia, en la que también ha tenido palabras de agradecimiento para todos los "servidores públicos" que trabajan en el accidente, así como al pueblo castellano-manchego, por su "solidaridad".
Sin menciones a una posible dimisión de Puente
En esta ocasión, Sánchez ha acudido al CECOPI con el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y con el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, pero sin la compañía del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, sobre el que crece la presión para que dimita. Este mismo viernes, el PP ha elevado sus exigencias y ha reclamado su dimisión o cese.
Puente, que sí que estuvo presente en el CECOPI este jueves, ha dado una rueda de prensa este viernes a las 12:00 horas en la sede del ministerio para hablar del accidente ferroviario, aunque se esperaba que pudiera ser para anunciar su dimisión.
Sin embargo, durante su comparecencia, el ministro ha descartado por completo dimitir y ha asegurado que no es el momento para hablar de su continuidad, sino de esclarecer lo sucedido, ofrecer explicaciones claras y, sobre todo, aportar soluciones.
"Yo soy una pieza muy pequeña. Si yo creyera que dar un paso atrás ayudara, lo haría. Esto no se lo deseo a nadie. Lo fácil para mí es salir. Ni va con mi carácter, ni el presidente me lo ha pedido. Nunca seré un problema. Si se produce alguna de esas dos circunstancias yo estaré fuera", ha indicado Puente al ser preguntado por su posible dimisión.
Tampoco en su comparecencia en Toledo, Sánchez ha hecho referencia a la continuidad de Puente, pero este jueves, el Gobierno aseguraba que respaldaba su gestión, a pesar del cuestionamiento de las últimas horas tanto de la oposición, como de sus socios parlamentarios.