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Guerra en Ucrania

Supervivientes del bombardeo en la estación de Kramatorsk: "Fue una pesadilla, todo empezó a arder"

RTVE.es
6 min.

La ciudad de Kramatorsk ha amanecido este sábado prácticamente desierta. En los alrededores de la estación de tren, donde el pasado viernes un bombardeo dejó al menos medio centenar de muertos, aún pueden verse los restos de proyectiles, coches carbonizados, escombros y manchas de sangre en el suelo.

"Era un horror, había tantos gritos que se me ponían los pelos de punta, no se puede describir con palabras", ha relatado a RNE Ludmila, una de las residentes que ha podido huir a Kiev tras lo ocurrido.

Todo el mundo cayó al suelo

"Fue una pesadilla, todo empezó a arder, todos entraron en pánico", ha narrado por su parte Nastya, una joven de 17 años, a la cadena británica Sky. Asegura que "todo el mundo cayó al suelo" en la estación, en la que se calcula que había en el momento del impacto unas 4.000 personas, la mayoría mujeres, niños y ancianos.

El ataque dificulta las evacuaciones

Las autoridades ucranianas aconsejan a la población abandonar las zonas del Donbás, donde se ha recrudecido el conflicto, y aseguran que buscan abrir nuevos corredores humanitarios. Buscan alternativas para evacuar a la población en Kramatorsk, donde el ataque ha interrumpido el tráfico ferroviario. Minibuses y furgonetas han recogido a decenas de supervivientes del bombardeo que habían pasado la noche en una iglesia protestante del centro de Kramatorsk, no lejos de la estación, según AFP.

Estaban traumatizados. La mitad de ellos corrió al sótano, otros querían irse cuanto antes

Unas 80 personas, en su mayoría ancianos, se habían refugiado en el edificio tras el ataque. "Ayer hubo entre 300 y 400 personas que corrieron aquí justo después de lo ocurrido para refugiarse", ha descrito Yevguen, miembro de la iglesia. "Estaban traumatizados. La mitad de ellos corrió al sótano, los otros querían irse cuanto antes. Algunos fueron evacuados por la tarde en autobús. Al final, se quedaron unos 80, y me llevé a siete de ellos a casa también", ha dicho el voluntario a AFP.

La paralización por el bombardeo de la estación de tren de Kramatorsk, que es un nudo ferroviario en el que concluían muchas líneas, está ralentizando el ritmo de huida de los civiles desde otras zonas del país. Una de ellas es Natalia, una mujer de mediana edad que viaja sola con sus seis hijos. "Es difícil, llevamos viajando desde las 2.00 de la madrugada, los niños están cansados, tienen hambre, intento tranquilizarlos", ha contado a RNE. Su objetivo ahora es salir de Ucrania hacia Polonia.

Hasta el momento, la guerra en Ucrania ha forzado a más de 4,4 millones de personas a salir del país, según los últimos datos difundidos por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Además, hay más de 7,1 millones de desplazados internos, es decir, personas que han abandonado sus hogares y que ahora viven en otros puntos de Ucrania, según la última estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

14 horas fin de semana - Dificultades para evacuar civiles tras el ataque a la estación de tren de Kramatorsk

Zeleski pide una condena firme y Rusia niega la autoría del bombardeo

Mientras, nadie reconoce su responsabilidad en el ataque. Ucrania y Rusia siguen acusándose mutuamente de lo ocurrido, tras encontrarse un proyectil con un mensaje escrito en ruso: "Por los niños". Moscú niega su participación, mientras que Zelenski ha pedido una respuesta global firme.

"Al igual que la masacre en Bucha, como muchos otros crímenes de guerra rusos, el ataque con misiles contra Kramatorsk debe ser uno de los cargos en el tribunal, lo que está destinado a suceder", ha señalado a través de un mensaje en vídeo en la red Telegram.

Cuerpos ante los andenes de la estación de tren de Kramatorsk, región de Donetsk (este de Ucrania). Más de 30 personas han muerto en el bombardeo de la estación, desde donde los civiles huyen hacia el oeste.  /Hervé BAR / AFP
Víctimas yacen en el suelo tras el bombardeo. Han muerto al menos 30 personas y un centenar han resultado heridas, según una información de la empresa nacional ucraniana de ferrocarriles. Miles de personas se agolpaban en la estación en el momento del ataque.  /Anatolii STEPANOV / AFP
Los servicios de emergencia recogen cadáveres junto a la estación. Las autoridades ucranianas aseguran que los rusos han atacado la estación con un misil Iskander.  /Herve Bar / Afp
Equipaje y posesiones de las víctimas en el bombardeo de la estación de Kramatorsk. La estación es un nudo para la evacuación de civiles desde el este, donde se concentran los ataques, al oeste de Ucrania.  /Herve Bar / Afp
Vehículos calcinados por el bombardeo en la estación de Kramatorsk. Las milicias prorrusas del Donbás acusan del ataque a las fuerzas ucranianas y aseguran que han usado un misil Tochka-U, del que carecen las fuerzas rusas.  /Herve Bar / Afp
Restos del cohete que ha impactado sobre la estación. En los restos se puede leer la frase "Por nuestros niños".  /Herve Bar /Afp
Un cuerpo yace en el anden de la estación tras el bombardeo. En el momento del ataque había miles de personas en las instalaciones. /Anatolii STEPANOV / AFP
Vehículos calcinados en el exterior de la estación de tren de Kramatorsk. Rusia asegura que no usa el tipo de misiles empleados en los ataques, y que sus tropas no tenían objetivos en la zona este viernes.  /FADEL SENNA / AFP
Civiles en la estación de Kramatorsk el pasado día 5 de abril. La estación es un nudo de comunicaciones para quienes abandonan sus hogares en el este de Ucrania y marchan hacia localidades más seguras en el oeste.  /FADEL SENNA / AFP

También la Unión Europea ha asegurado estar "profundamente conmocionada" por el ataque y ha dicho que los responsables de este "crimen de guerra deben rendir cuentas". "No debe haber impunidad para los crímenes de guerra. La UE apoya medidas para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario", ha señalado en un comunicado un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE).

El brutal ataque coincidió con la visita a Ucrania de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell. Ambos se vieron en Kiev con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski; y se trasladaron a Bucha, una de las ciudades símbolo de los efectos de la guerra en Ucrania, en la que hace una semana se encontraron fosas comunes y cuerpos de civiles maniatados esparcidos por las calles.

La comunidad internacional investiga la masacre de Bucha

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