Cine

Penélope Cruz y el viaje del cine español hacia el Oscar

RAQUEL ELICES
5 min.

Desde la primera lectura del guion al Oscar, Belle époque (1992) fue una fuente inagotable de alegrías. Una película creada por dos de las mentes más brillantes del cine español, Fernando Trueba y Rafael Azcona, con un reparto excepcional encabezado por Fernando Fernán Gómez, Penélope Cruz, Maribel Verdú o Jorge Sanz y que obtuvo todos los reconocimientos posibles. Primero encandiló en Berlín, después arrasó en la ceremonia de los Goya y, finalmente, logró la estatuilla a la mejor película de habla no inglesa en 1994.

Concebida como un canto a la vida, Belle epoque nos cuenta la historia de una familia que incluso hoy día estaría considerada avanzada a su tiempo, en la que se respira un ambiente bucólico, hedonista y evasivo. Un pequeño oasis al que llega por casualidad Fernando (Jorge Sanz), un joven soldado que deserta poco antes de la Guerra Civil y encuentra refugio en casa de Manolo (Fernán Gómez), un viejo artista que vive retirado en su mansión de campo con su mujer y sus cuatro hijas: Rocío, Violeta, Clara y Luz.

El propio Trueba decía que Azcona y él quisieron provocar alegría y melancolía a partes iguales. Una película “contra el muermo”, decía el director. Algo así como una ensoñación idílica para una España que muy poco entraría en su periodo más miserable y oscuro. “Belle epoque fue un golpe de aire fresco”, dice el crítico de cine Luis Martínez en Historia de nuestro cine. “Estamos ante una película distinta en muchos aspectos, la refutación de ese lastre que arrastraba el cine español de que solo se podían hacer películas sobre la guerra civil, aquí se aborda de otra manera, situándola en 1931, antes de la proclamación de la Republica”, añade.

Primeros pasos en Hollywood para Penélope Cruz

Belle Epoque también dibujó un futuro prometedor a sus jóvenes protagonistas. Para Penélope Cruz aquella era su segunda película tras su rodaje de Jamón, jamón (1992) con Bigas Luna. La primera y última película que Cruz pensó que haría en su vida. Afortunadamente Trueba se cruzó en su camino para darle uno de los grandes papeles de su carrera.

Para Penélope, la noche de los Oscar de 1994 fue una de las más importantes de su vida, el primer paso en un Hollywood que años después se rendiría a sus pies. “Era todo nuevo, mágico y podíamos compartirlo todos juntos. Estábamos sentadas en el gallinero, ¡aún me sorprende que no nos echaran con la que liamos allí arriba!”, contaba la actriz en una entrevista.

Jorge Sanz también recodaba hace unos años en sus redes aquella gran noche en Los Angeles. La película también abrió para el actor un ascenso a su popularidad. Tras la película de Trueba, en los noventa, Sanz confirmó su popularidad con títulos como ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? (1992), Chá-chá-chá (1998), o La niña de tus ojos (1998).

Penélope Cruz, Miriam Díaz-Aroca, Ariadna Gil y Maribel Verdú

Coincidiendo con el 95 aniversario del guionista Rafael Azcona, Historia de nuestro cine recupera este viernes Belle epoqué (1992), en una sesión doble en la que también podrá verse El pisito (1958). Aprovechando la ocasión repasamos algunas claves de la película que Azcona firmaba con Trueba a principios de los 90.

Violeta, un personaje transgresor

Ariadna Gil rompió moldes con el personaje al que dio vida en Belle epoque. Mucho antes de que el feminismo tomará fuerza, Ariadna se convirtió en uno de los primeros referentes LGTBIQ+ de nuestro cine. “Los hombres son todos unos egoistas, tú lo que tienes que hacer es encontrar a una chica que te comprenda, que te quiera”, le dice en el filme la madre de Violeta.

Ariadna Gil en 'Belle epoque' (1994)

Dos generaciones de nuestro cine

Trueba logró algo que pocas veces ha tenido lugar en el cine español, reunir un reparto brillante en su emergencia y veterania. En él se daban la mano varias generaciones de actores. Veteranos como Fernán-Gómez y Agustín González; jóvenes ya consagrados por entonces como Jorge Sanz o Maribel Verdú, y nuevos rostros que en aquellos años venían pisando fuerte como Ariadna Gil o Penélope Cruz. Para Trueba la película siempre se planteo como una historia coral, con 11 protagonistas.

Maribel Verdú y Jorge Sanz en 'Belle epoque' (1994)

La gran película de Rafael Azcona

Es difícil decir algo así de una obra de Azcona, porque cada historia que salía de su mente se convertía en una obra maestra, pero Belle epoque no solo logró hacerse con la deseada estatuilla dorada, también marcó la historia reciente de nuestro cine. Su mano se perfila en el trazo de una comedia cruel, en la que nada es malo ni bueno. “Si fuera verdad que la vida es dramática y trágica, nos hubiéramos muerto todos hace siglos”, decía el propio Azcona.

El guion en el que también intervino Trueba y José Luis García Sánchez, planteba una historia de época, por aquel entonces un terreno no muy explorado en nuestro cine, siguiendo la estela de películas como El año de las luces (1986).

Fernando Trueba y el productor Andrés Vicente Gómez

Un éxito fuera de genero

Es habitual que Fernando Trueba huya de los géneros puros. Belle époque es un buen ejemplo de ello, una película que recurre a la sátira costumbrista y al humor, pero que no podría clasificarse como comedia. “Cuando él empezó a plantear la película, pensaba mucho en el cine de Renoire, inspirándose en obras como La regla del juego (1939)”, comenta Luis Martínez. El propio cineasta siempre ha contado que el cine, como la vida, no tiene generos. Lo cierto es que aquella fórmula le llevó al éxito, no solo cualitativo sino cuantitativo. Belle epoqué logró convertirse en la película de habla no inglesa más vista en Estados Unidos en 1994 y recaudó más de 800 millones de euros en taquilla.

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