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Paco Umbral fue un mujeriego, pero tan solo tuvo dos grandes amores

RAFAEL MUÑOZ(@MUNOZ_RAFA)
5 min.

No es fácil vivir junto a un artista, y menos fácil es todavía compartir la vida con un genio. María España lo hizo durante la mayor parte de su vida. Fue la mujer de Francisco Umbral. Se conocieron cuando ella tenía 13 años y de novios pasaron a ser marido y mujer. Su matrimonio duró casi 48 años. Solo la muerte los separó. Umbral tuvo siempre fama de mujeriego y donjuán, y María supo vivir con ello. Él, el famoso, era brillante, excesivo, teatral y genial. Ella, en la sombra, fue discreta y reservada. Fue, como dijo J.M. Plaza, 'la cara oculta de la luna'. Se conocieron y enamoraron en Valladolid y se casaron el 8 de septiembre de 1959 en la parroquia de San Agustín.

Ana María Pérez Martínez, madre de Francisco Umbral. RTVE

Su primer gran amor

Todas las historias que se cuentan sobre María dicen que fue el gran amor de Francisco Umbral. Pero... ¿fue el primero? Parece que no. El primer gran amor de Francisco Umbral fue su madre, Ana María. Fue ella quien le inculcó la pasión por la literatura. "Mi madre y yo leíamos mucho juntos y nos intercambiábamos libros. He escrito mucho de ella. ¡Hay un enamoramiento de mi madre!", dice el escritor, que hizo de ella un personaje literario. Pero ese amor fue una idealización del sentimiento. El otro, el de verdad, llegó años más tarde. Fue la tarde que conoció a María; o mejor dicho, a España. Nació en Santa Eulalia de Tábara (Zamora) pero la familia se trasladó pronto a Valladolid. Allí estudió Bachillerato en el instituto Núñez de Arce y allí fue donde, al parecer, un profesor añadió el María por delante. María España nunca llegó a ejercer de profesora, porque ligó su vida y su futuro al de Umbral.

Francisco Umbral con su mujer, María España. RTVE

De España a María España

Cuando ella se preparaba para ser profesora, él soñaba con ser escritor. Se trasladaron a León porque Umbral encontró trabajo en la emisora de un primo suyo. Solo estuvieron un año, y de ahí viajaron a Madrid en busca de mejores oportunidades. Pero no llegaban, y María regresó a Valladolid, con sus padres, dejando a Paco solo. Por poco tiempo. Como ella quería estar a su lado, no dudó en alojarse en casa de unos familiares en la que consigue trabajo. Mientras, su marido, solo, duerme en una pensión. No son tiempos fáciles, pero las cosas fueron a mejor: Umbral entró a trabajar en el Instituto de Cultura Hispánica y el joven matrimonio logró alquilar un pequeño piso en el que empezar, por fin, una vida en común, juntos y felices.

Pero por poco tiempo, ya que el escritor perdió un oído debido a un error médico y su vida se convirtió en una letanía de temblores y mareos. María tomó las riendas de la economía familiar, se encargaba de la casa y del enfermo. Umbral logró recuperarse y la pareja volvió a perseguir sus sueños: cambian de casa y tienen un hijo, Pincho. El niño es la alegría de la casa durante 6 años, luego muere de leucemia y todo se hunde. La película de la familia feliz se funde a negro.

Francisco Umbral con Sara Montiel. RTVE

Los placeres de Umbral

El escritor tuvo siempre fama de mujeriego y donjuán, y no dudó en alardear de ello, en entrevistas y en sus escritos. "Mis relaciones con las mujeres son las de todo hombre y toda mujer. Variantes, hay muy pocas", decía el genio de las letras. "Umbral era el tipo que descuartizaba a gente por la mañana en una crónica y por la tarde llevaba dos suecas del brazo por Madrid", dice Ángel Antonio Herrera. Sorprende en el documental ver y escuchar a María España hablar de las 'novias' de su marido. "Paco era un admirador total de las mujeres. Tuvo algunas novias, unas muy guapas, otras menos guapas. Encontraría alguna hora para tener un idilio con una señorita, pero Paco no se marchó nunca con nadie. Y eso era lo importante para mí", dice. Algo, que remarcó Lola Flores, entrevistadora ocasional. "¿Te acuestas todas las noches con España?", le preguntó. "Sí, claro", respondió Umbral. "¡Y si llevas tantos años con ella es porque te ha comprendido como te hubiese comprendido!", añade La Faraona, que de esto 'sabía un rato'.

Francisco Umbral tenía fama de mujeriego y donjuán. RTVE

La relación entre Paco y María se basó en el respeto y la admiración. "Es una mujer muy inteligente que me entiende muy bien y es la única persona que me conoce profundamente", decía Umbral a Fernando Sánchez Dragó en una entrevista que se recoge en el documental. María nunca se mostró celosa, al contrario. Tan solo en dos ocasiones tuvo que tomar cartas en el asunto. El resto de las veces se lo tomaba como 'trabajo de campo'. "Yo no soy orgullosa y comprendo que un escritor debe vivir muchas cosas y yo no podía limitarle", decía en una entrevista publicada en El Mundo.

Francisco Umbral estuvo 48 años unido a María España RTVE

Y hablando de los amores de Umbral es necesario recordar el amor que profesó a su hijo, Pincho. Cuentan todos que el escritor se volcó con el niño, que de su mano descubrió otros mundos y que la enfermedad, y más tarde la muerte del pequeño, hirieron de forma irreparable su corazón. Le dolió su ausencia hasta que le llegó su hora. En 2007 moría Francisco Umbral y ese día volvió a estar cerca de Pincho. Hoy los restos mortales del padre y del hijo reposan juntos en el cementerio de La Almudena de Madrid.

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