La Guardia Civil ha difundido este sábado en sus redes sociales un vídeo en el que Salvador, un agente de la comandancia de Toledo, recuerda emocionado cómo fue el rescate de Almudena, una chica sevillana que estaba atrapada en uno de los trenes siniestrados el miércoles en Urda. "Al final fue la única persona que salió", recuerdo emocionado el guardia civil
El agente llegó junto a sus compañeros de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Toledo al lugar del accidente sobre las 9:30 horas y escucharon a "una chica gritar dentro" del vagón 8 de uno de los trenes, que estaba volcado.
"Nos tumbamos, tuvimos que pasar arrastrándonos por el vagón y no la veíamos", señala Salvador, quien añade que, tras un rato sin verla, "apareció su mano, tenía heridas", por lo que las taponaron. Los agentes intentaron "sacar todo lo que tenía" encima que le aprisionaba y, a continuación, "ya con su mano", empezaron a hablar con ella, que estaba consciente.
Les contó que se llamaba Almudena y dedujeron que era de Sevilla porque tenía "una pulsera verde, de una hermandad".
Salvador afirma que "tras una hora pico luchando", la chica pudo ser rescatada del vagón y lamenta: "Fue la única persona que pudimos rescatar de allí con vida".
Esa tarde, Salvador preguntó a unos amigos que tenía en el Hospital de Toledo "si había llegado una chica que se llamaba Almudena, que era de Sevilla" y si le podía decir si estaba viva, lo que le pudieron confirmar.
Además, también pudo hablar con el novio de la chica, Julio, que le confirmó que estaba viva y que "está bien". "Estaba frustrado hasta que supe que estaba viva, porque al final fue la única persona que salió", dice emocionado Salvador.
Tres policías fuera de servicio socorrieron a los pasajeros
También la Policía Nacional ha explicado a través de redes sociales que tres agentes que iban en los trenes, fuera de servicio, socorrieron a otros pasajeros que precisaron su ayuda.
Uno de ellos era José Luis, un agente que había terminado su turno y volvía a Sevilla para reunirse con su mujer y su hijo, y las otras dos eran Carmela y Noelia, de la Unidad Central de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) central, que iban a Ciudad Real para dar un curso sobre violencia de género.
Tras el accidente, José Luis ayudó a evacuar a los pasajeros, pero se inició un incendio, por lo que tuvo que entrar de nuevo al vagón por una ventana de emergencia, cogió dos extintores y su botiquín y, junto con otro viajero, apagó el fuego.
"Pero no había terminado", continúa la Policía Nacional, que ha añadido que José Luis también auxilió a varios pasajeros y se encontró con Carmela y Noelia, a quienes les dijo que era policía nacional y ellas le contestaron: "Nosotras también".
Estos agentes lograron liberar a un hombre que había quedado atrapado bajo un asiento y que mientras llegaban los equipos de emergencia, siguieron "evacuando y acompañando". Además, gracias al botiquín que llevaba José Luis, pudo realizar varios torniquetes.
"Imágenes que no se olvidan", ha resumido la Policía Nacional, que ha precisado que entre los heridos había "un hombre estadounidense" que "había perdido una pierna y su marido estaba desaparecido".
La Policía Nacional ha valorado que José Luis, Carmela y Noelia se quedaron junto a los heridos durante horas, ayudándoles a comunicarse con su familia y acompañándoles hasta el hospital de campaña.
Al principio lograron mandar un mensaje a casa diciendo que estaban bien, pero después ya dejaron de contestar, porque aunque "no se habían olvidado de los suyos, otros les necesitaban más". "Porque ser policía también es esto", ha concluido la Policía Nacional.