La investigación para establecer las causas del accidente de tren en Urda que ha costado la vida al menos a 69 personas avanza a la par que se mantienen algunas incógnitas, entre ellas por qué reanudó la marcha el AVE que impactó con el tren Iryo que estaba detenido o el fallo en los sistemas de seguridad.
"En Adamuz no hay resultados de qué ha sucedido. En este caso tenemos información disponible basada en elementos objetivos", diferenció este viernes el ministro de Transportes, Óscar Puente durante su comparencia de cerca de dos horas ante los medios en la que estableció una cronología de los hechos.
La investigación en marcha tiene varios frentes abiertos para tratar de delimitar en detalle todo lo ocurrido entre las 8:30 y las 8:53 de la mañana del pasado miércoles que comenzó con un fallo en el sistema de seguridad y desembocó en la tragedia.
Por qué se autorizó la "marcha normal" del AVE
El ministro Puente explicó este viernes que no se sabe por qué se autorizó la "marcha normal" del AVE. Es decir, sin ningún límite de velocidad, cuando tendría que haber sido "a la vista", a un máximo de 40 kilómetros por hora para que el maquinista tuviese tiempo de reaccionar ante cualquier obstáculo en la vía.
Además, una vez que se autoriza al Iryo a retomar la marcha, aunque el tren es incapaz de arrancar, se cambia la luz del semáforo en el que estaba detenido. De roja pasa a verde y esta modificación impide, según Puente, que el sistema ASFA, el que pasa a funcionar cuando cae el LZB, advierta al convoy que tiene otro delante.
"Es imposible que el sistema ASFA avise al AVE cuando llega al final del cantón porque el semáforo está en verde aunque el Iryo no ha reiniciado su marcha", incidió el ministro, que ha añadido que las pantallas de la sala de control mostraban a los operarios la situación de cada tren. "El sistema les permite conocer en todo momento dónde están situados. Tenían a la vista lo que estaba sucediendo", ha incidido Puente.
El fallo del sistema LZB, el primero en producirse
Lo primero que detecta Adif es un fallo en el sistema de seguridad LZB, capaz de hacer que los trenes se detengan al instante. "Se trata de un cable de cobre que va pegado al carril. Si alguien corta un trozo para llevárselo o hay un problema climatológico, el sistema se cae. Aunque en este caso, todo apunta a un problema informático", explica a RTVE Salvador García-Ayllón, del departamento de ingeniería civil de la Universidad Politécnica de Cartagena.
A las 8:30 horas se produjo la caída del LZB. Seis minutos después, a las 8:36, el centro de control de Adif en Atocha autorizó al maquinista del AVE de Renfe a reanudar la marcha. El problema, según Puente, es que se concedió cuando había un Iryo detenido más adelante y una señal roja a la entrada de la estación de Urda. Además, la orden no estableció una limitación de velocidad para el AVE.
Cuando se cae el sistem LZB entra en juego el sistema ASFA, que es manual y analógico. La investigación se centra ahora en las órdenes dadas desde el centro de control como la autorización al AVE a reanudar la marcha.
Por qué el Iryo no reanudó la marcha
La investigación trata también de determinar por qué el Iryo no pudo reanudar la marcha. "Lo que pasa es que a lo mejor el protocolo no contemplaba posiblemente que un Iryo tarde más en recuperar la señal que un AVE normal porque no tiene en cuenta que uno es LZB nativo y el otro tiene que encender un traductor", explica el ingeniero Salvador García-Ayllón.
En todo caso, serán las pesquisas las que tendrán que arrojar luz sobre este extremo. También tendrán que determinar por qué el AVE se encontró un semáforo en verde y avanzó sin que nada le detuviera hasta chocar con el Iryo.
Los maquinistas exigen medidas "urgentes"
El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios ha reclamado que se adopten medidas con carácter "urgente" para que no se repiten accidentes como el de Urda. Ha pedido que se impida que los trenes puedan reanudar la circulación con marcha normal cuando haya más de un tren en el mismo cantón y caigan los sistemas ERTMS o LZB.
En un comunicado, informa de que ha solicitado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria "con carácter urgente" la adopción de medidas con el objetivo de "clarificar y modificar" la norma que regula el sistema LZB y "aquellos aspectos similares que comparte" con el ERTMS.