El Langui asegura que últimamente no para en casa, y no cabe ninguna duda de ello. Sus carreras como rapero y actor son de sobra conocidas y han sido premiadas con sendos premios Goya. Preside un club de fútbol con su asociación, regenta un bar famoso por sus croquetones y ahora, además, ha debutado como director de teatro y se ha especializado en un deporte paralímpico. ¿De dónde saca tiempo para todo?
Decepcionado con el fútbol y enganchado a la boccia
Quienes han seguido la carrera de El Langui conocerán de sobra su afición por el fútbol, desde la canción al equipo de su barrio, Besolla F.S., hasta el club de fútbol base que dirige con su asociación. Lo que quizá no supieras es que de pequeño era fiel seguidor del Real Madrid y su sueño era llegar a jugar en el Santiago Bernabéu, por donde pasaba diariamente de camino al hospital. Sin embargo, a partir de los 13 años, cuando fue consciente de que su parálisis le iba a impedir la práctica deportiva, el desengaño le hizo cambiarse al equipo de su padre: “No me preguntes por qué, pero empecé a simpatizar más con el Atleti”, quizá porque, “aunque perdieran, la afición se quedaba aplaudiendo”.
Sin embargo, ha reconocido que “ya paso un poco del fútbol”, ha subrayado que “hay que alegrarse por las victorias de los demás”, y se ha mostrado desengañado con las tensiones que desata el deporte rey: “La gente se pelea, incluso en el fútbol base, los padres en la grada”. En cambio, en la boccia ha encontrado un ambiente mucho más distendido ya que, aunque hay “mucha seriedad, muy alto nivel”, se mantiene el “buen rollo se gane o se pierda, todos en familia, eso no lo he respirado en ningún campo de fútbol”. De hecho, este deporte exclusivo del programa paralímpico ha sido el que le ha permitido retomar la actividad física y la ilusión por el deporte y, en apenas unos meses, acaba de ganar la liga andaluza y ha logrado la clasificación para el torneo nacional. No te pierdas su partida con David Broncano.
La Revuelta | El Langui reta a Broncano a una partida de boccia
Conocido por su capacidad de superación, El Langui ha apuntado que, en ocasiones, “necesitamos ver a gente que tiene más dificultades para ver lo pejigueros que nos ponemos en el día a día”. Y es que, aunque a él le cueste "una hora ponerme la ropa" y una caída en un hotel pueda suponer un problema si no hay nadie que pueda levantarle, lo cierto es que "tengo abajo un coche de producción que te lleva a la obra de teatro, quéjate menos”, se ha recordado a sí mismo. Además, dada su gratificante experiencia con la boccia, ha aprovechado para animar a todas las personas con discapacidad a acercarse a esta práctica deportiva. Y, siempre fiel a su sentido del humor, ha bromeado con su compañero de programa, la estrella de la NFL Tremaine Edmunds: "Que tenga cuidado con los placajes, que a mí me hicieron uno de pequeño y mira cómo me he quedado”
De La Excepción al Goya, así es El Langui
Juan Manuel Montilla Macarrón ‘El Langui’ nació en Madrid en 1979 con una lesión cerebral provocada por falta de oxígeno durante el parto. Pero a base de “alegría, esfuerzo, detalles e ilusión” no ha dejado de superar barreras durante toda su trayectoria, con el barrio de Pan Bendito siempre por bandera. A principios de siglo XX, El Langui y su amigo del barrio Antonio Moreno Amador, ‘Gitano Antón’, formaron un grupo de rap bajo el nombre La excepción que confirma la regla, que quedaría después reducido a La Excepción.
De la mano del rapero y productor Frank-T, conductor de La Cuarta Parte en Radio 3, La Excepción puso patas arriba la escena del hip-hop español con su disco Cata Cheli, cargado de la jerga de su barrio de Carabanchel, aires flamencos y rumberos y mucho humor. “Amos chacho”, “Zapato ortopédico”, “Hoy Frescuni” y, sobre todo, “Oye compai”, cobraron gran relevancia en el rap del momento. Tras el segundo disco del proyecto, Aguantando el tirón, con la divertida “Besolla F.S.” en alusión al equipo de fútbol sala de su barrio, El Langui continuó participando en colaboraciones con multitud de artistas tan variados como Los Delinqüentes, Presuntos Implicados, Rosendo, Andrés Calamaro o SFDK. Además, en 2015 publicó su primer álbum en solitario, Hola, al que seguiría en 2022 Espasticidad.
El Langui debuta en la dirección con el corto 'Intentando'
En 2008, el rapero se convirtió en actor estrenándose en la gran pantalla por todo lo alto, protagonizando la película El truco del manco, dirigida por Santiago A. Zannou. Tal fue el éxito de su debut que El Langui se alzó con el premio Goya a mejor actor revelación en 2008, junto al galardón a mejor canción original. Posteriormente protagonizó la serie El chiringuito de Pepe y ha participado en varias películas de la saga Torrente, en Que baje Dios y lo vea y en Cuerpo escombro, entre otras. Más recientemente debutó como director con el cortometraje Intentando (2022).
Con una carrera musical, una trayectoria cinematográfica y tres hijos, El Langui ha tenido tiempo también para presentar en RNE el programa Radio Taraská y publicar tres libros, 16 escalones antes de irme a la cama, Pan bendito. Un barrio con mucha miga y Cómo ser un perfecto infeliz. Y ahora, además, se lanza al teatro como director y protagonista de Campeones 2, si Lorca levantara la cabeza, la obra que presenta en La Revuelta junto a David Broncano.
La Revuelta | El Langui debuta como director de teatro: "Un regalazo"