El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dado cuenta en el Congreso de los Diputados de las medidas adoptadas por el Gobierno para evitar que un siniestro como el de Urda, con se ha saldado con 69 muertos, no vuelva a producirse. Son las mismas medidas de las que ha informado tras el Consejo de Ministros y que contemplan, entre otras, la reducción de las frecuencias en la línea Sevilla-Madrid o una doble validación para los controladores.
El ministro, en su primera intervención ante la Diputación Permanente del Congreso, se ha comprometido a hacer todo lo posible para que la ciudadanía vuelva a recuperar la confianza en el sistema ferroviario, que ha registrado en un lapso de nueve meses dos gravísimos accidentes. "Trabajaremos sin descanso para recuperar la confianza", ha señalado.
Puente además ha defendido el sistema de seguridad LZB, cuya caída el pasado miércoles terminó por desembocar en el falta siniestro de Urda, y ha advertido que el despliegue del SRTMS es "complejísimo".
Puente ha desgranado las mismas medidas que ha anunciado este mismo martes tras la reunión del Consejo de Ministros, el paquete de medidas que el Gobierno ha aprobado para blindar la seguridad del transporte ferroviario y conseguir que la ciudadanía vuelva a confiar en el sistema.
Entre las principales propuestas figura reducir el número de frecuencias en la línea Madrid-Sevilla hasta el despliegue definitivo del sistema de seguridad ERTMS y un protocolo de doble validación para los controladores. También, el desarrollo de un software con alertas automáticas y mejoras en las pantallas que visualizan la ubicación de los trenes para que su lectura sea más sencilla.
Transportes estudia medidas de seguridad pasiva, como que los trenes cuenten con compartimentos cerrados para guardar el equipaje así como la sustitución de determinados elementos de los coches para hacer los espacios lo más seguros posibles. Puente ha anunciado un refuerzo de las plantillas, mejores condiciones laborales y una nueva regulación de los descansos.
El ministro también ha dado cuenta de las ayudas aprobadas para las víctimas del accidente y sus familiares. La partida aprobada, de 30 millones de euros, cubrirá, entre otras cosas, una ayuda directa de 72.121,46 euros por fallecido. La cuantía no será reembolsable, estará exenta del IRPF y será compatible con otras subvenciones e indemnizaciones. Para los heridos, las ayudas oscilarán entre los 2.400 y 84.141 euros.
La intervención de Puente ante la Diputación Permanente de la Cámara Baja se produce casi una semana después del fatal siniestro, el segundo de gran gravedad que registra el corredor sur en apenas nueve meses. Entre el accidente de Urda y el de Adamuz, los fallecidos en la alta velocidad española ascienden a 115.