Estados Unidos ha llevado a cabo este martes una serie de ataques "limitados" y "defensivos" en la isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz, según han informado funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato a medios como Wall Street Journal, Associated Press, CNN o Fox News.
Este ataque se produce en vísperas de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. y solo unas horas después de que el presidente Donald Trump declarara que un acuerdo con Irán "podría llegar".
"Los precios del petróleo caen en picado (...) porque la gente percibe que no habrá una guerra con Irán. Irán quiere un acuerdo, lo antes posible. ¡Podría suceder!", escribió el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social. No obstante, durante el fin de semana, el mandatario había afirmado estar dispuesto a asestar un "golpe en masa" a Irán y declaró que aún le quedaba "ocuparse" de una o dos instalaciones nucleares iraníes.
También el vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró este lunes que tanto él como Donald Trump se sentían "bastante optimistas" respecto a un acuerdo negociado para poner fin a la guerra con Irán, aunque sin establecer un calendario. "Están absolutamente decididos a cerrar un acuerdo", ha reiterado Trump por la noche, durante una última intervención en Fox News antes de la jornada electoral.
Sin embargo, la agencia de noticias oficial iraní, IRNA, ha informado de cinco explosiones en la isla de Qeshm esta madrugada y ha señalado que algunos habitantes han visto dos aviones en el cielo.
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El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) no ha anunciado públicamente estas operaciones. Sin embargo, los funcionarios estadounidenses citados por distintos medios del país han señalado que el ataque responde al impacto contra una aeronave militar estadounidense en la región.
En este contexto, IRNA ha publicado un vídeo que, asegura, capta el instante en que el 55.º dron MQ9 perteneciente al Ejército estadounidense es destruido en los cielos al este del estrecho de Ormuz.
Las contradicciones de Trump
Trump ha afirmado este lunes en un discurso pronunciado junto al estanque del Monumento a Lincoln que Estados Unidos "ya había ganado la guerra contra Irán" y le ha restado importancia a una posible reanudación de los combates.
"No sé si siquiera se puede llamar guerra porque llevamos meses sin combatir", ha dicho el republicano a los periodistas en Washington. Preguntado sobre si contempla nuevos ataques después de las elecciones legislativas de este martes, ha respondido que no, aunque funcionarios de su Administración han señalado que el mandatario sigue valorando distintas opciones.
El Pentágono ha reforzado en las últimas semanas su presencia militar en la región y ha preparado distintas opciones para una eventual ampliación de los ataques, según el Wall Street Journal.
Solo un día antes, Trump había confesado que la única razón por la que aún no había "terminado con Irán" era que quería "ser amable". "Pero, en algún momento, vamos a tener que darles un mazazo", declaró el mandatario durante un mitin en Iowa (centro de Estados Unidos).
La guerra de Estados Unidos contra Irán, que ya acumula ocho meses, se ha convertido en el mayor obstáculo político para el Partido Republicano en las elecciones de medio mandato (midterms), que serán un referéndum sobre la gestión de Trump.
El conflicto ha impactado directamente la intención de voto a través de sus efectos negativos en la economía doméstica, que han hecho caer en picado la popularidad del presidente