El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este domingo con "dar un golpe en masa" a Irán, mientras los medios estadounidenses informan que el mandatario discutió por teléfono con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sobre la oportunidad de relanzar los ataques.
"La única razón por la que aún no he terminado con Irán es que quiero ser amable... Pero, en algún momento, vamos a tener que darles un mazazo", ha declarado el republicano durante un mitin en Iowa (centro de Estados Unidos), a dos días de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Irán se cuela en la campaña de las 'midterms': los ciudadanos se preguntan de qué ha servido la guerra
En ese mismo mitin, el dirigente ha expuesto que la subida del costo de la gasolina debido a la guerra en Irán es un "precio muy pequeño a pagar" a cambio de garantizar la seguridad global. "Esto terminará muy pronto, ya lo verán, pero los precios han bajado mucho", ha expresado el mandatario durante el acto.
Según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés), el precio medio de la gasolina por galón en el país se sitúa ahora en 4,17 dólares, mientras que el del diésel está en 6,3 dólares. En lo que respecta al conflicto con Irán, Trump "no ha tomado una decisión" sobre reanudar los ataques a gran escala contra la nación persa, según afirmó el sábado el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Trump arremete contra el "arrogante" Abdul El-Sayed
Desde Iowa, Trump ha redoblado sus ataques contra el candidato demócrata al Senado de Míchigan, Abdul El-Sayed, a quien ha llamado "arrogante" y "desagradable" y ha defendido el uso de su segundo nombre, "Mohammad".
"¡Porque soy el presidente, Abdul, y tengo derecho a llamarte como quiera!", ha dicho Trump. "Es un tipo arrogante. ¿Han visto su reacción? Es un desastre. Es un tipo desagradable", ha afirmado el mandatario, que en días anteriores le ha acusado de ser un "extremista" islámico de los Hermanos Musulmanes.
Abdul El-Sayed también ha sido noticia esta jornada porque la congresista federal Haley Stevens ha confirmado este domingo su respaldo oficial al candidato republicano al Senado, Mike Rogers, tras aparecer juntos en un servicio religioso en Detroit, marcando así una separación con el candidato progresista.
El-Sayed, quien derrotó a Stevens por un estrecho margen en las primarias demócratas del pasado agosto, le ha restado importancia al apoyo de su antigua rival al contendiente conservador y ha rechazado centrarse en disputas partidistas.
"Al final del día, la verdad es que no pienso en Haley Stevens", ha zanjado El-Sayed ante las preguntas de la prensa sobre si consideraba la acción como una traición al Partido Demócrata.
La política migratoria de Trump podría pasarle factura en las elecciones de medio mandato
Por su parte, Trump ha elogiado la decisión de Stevens en un mensaje en Truth Social, donde la califica de "valiente", y asegura que ha demostrado una "lealtad casi sin precedentes hacia el gran pueblo de Míchigan".
Trump, quien ha definido a la legisladora como una "demócrata muy respetada" con amplio calado entre las comunidades afroamericana y judía del estado, ha añadido que "dijo lo que muy pocos están dispuestos a decir". Además, la ha invitado a unirse al Partido Republicano, a pesar de nunca haberla conocido.
El último mitin
Pocas horas después, en un discurso ante simpatizantes republicanos en Salina, Kansas, Trump ha reiterado uno de los argumentos principales de su campaña, asegurando que el Partido Demócrata ha nominado a "los radicales más extremistas de la historia estadounidense".
"Nunca he visto nada igual, ustedes nunca han visto nada igual, lo que quieren hacerle a nuestro país", ha dicho el presidente.
Trump ha acusado, sin pruebas, a sus rivales de "prometer abolir" las fronteras estadounidenses y "permitir la entrada de millones y millones de inmigrantes del tercer mundo para saquear, violar y robar", poniendo una vez más las protestas estudiantiles de Francia como ejemplo: "No vamos a permitir que eso suceda aquí”.
Así ha concluido su último mitin de la campaña, "el trigésimo en 32 días", ha destacado Trump. El presidente tiene agendado en Washington este lunes un discurso 'solemne' que pondrá punto final a una campaña que ha buscado contrarrestar el descontento entre los estadounidenses por el alto coste de la vida.