La jueza instructora del accidente ferroviario de Urda (Toledo) requiere de forma urgente a la empresa de grúas contratada por Adif Renfe para que disponga de los operarios que sean necesarios, estableciendo los turnos precisos para continuar de manera ininterrumpida con las labores de búsqueda en la zona del siniestro, por el que fallecieron 69 personas y todavía hay 41 heridos, 16 de ellos en la UCI.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha en un comunicado, al que ha tenido acceso RTVE, este requerimiento judicial fue acordado y notificado el sábado con el objetivo de continuar de manera ininterrumpida con las labores de retirada de los vagones en la zona del accidente durante la pasada noche, del 31 de octubre al 1 de noviembre, aunque no ha sido posible por la falta de operarios suficientes de la empresa de grúas. En la mañana de este domingo 1 de noviembre se han reanudado los trabajo.
La providencia que ha dictado el sábado por la tarde la titular de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz (Toledo) requiere de forma urgente a la empresa de grúas contratada por Adif Renfe para que disponga de los operarios que sean necesarios, estableciendo los turnos que sean precisos, para que se pueda relevar a las personas que han estado trabajando hasta el momento en la zona del accidente ferroviario de Urda.
Necesidad "urgente" de localizar todos los posibles restos humanos
La decisión de la jueza instructora obedece a la "urgente necesidad" de localizar todos los posibles restos que podrían hallarse todavía en el lugar donde se encuentran los trenes siniestrados, cuya zona continúa inspeccionándose en las labores de búsqueda.
Todo ello con el último objetivo de hacer entrega con la mayor rapidez a los familiares de las personas fallecidas, ha precisado.
Al margen de esta decisión, la jueza instructora ha dictado un auto por el que se acuerda la prohibición de obtención, divulgación o publicación de información o imágenes relativas a las víctimas del siniestro ferroviario o sus familias, todo ello con la máxima finalidad de preservar la intimidad, integridad y dignidad de las mismas y evitar situaciones de revictimización. El procedimiento judicial continúa bajo secreto de sumario.