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La sombra del ICE en el voto latino de las 'midterms': "Se llevan a los que trabajan, no me parece justo"

  • Trump reforzó el servicio de Inmigración y Control de Aduanas para su política de deportaciones

  • La mayoría de latinos cree que su situación ha empeorado bajo la actual Administración

Marta Rey Maté
7 min.

En el vecindario de Corona, en el distrito neoyorquino de Queens, tienen claro que las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump, han perjudicado a los latinos. "La situación se ha vuelto muy complicada por el presidente y sus redadas. Sale uno con miedo a que en cualquier momento pare un carro y los agarre", comenta Marta, una mexicana que trabaja en el sector de la limpieza y que espera a las puertas de una lavandería cerca de Corona Plaza, el corazón de la vida comercial y gastronómica de este barrio repleto de mexicanos, colombianos, dominicanos… un 70% de sus residentes son latinos. "Están atacando a los migrantes y en concreto a los hispanos", lamenta.

"Se llevan a los que trabajan, yo los he visto. A los que salen a las seis de la mañana para ganarse el sueldo [...] No me parece justo; que se lleven solo a quienes andan robando", denuncia Rosa, una colombiana que lleva 25 años viviendo en Nueva York y que trabaja en una de las guarderías cercanas. Habla de lo que la mayoría menciona sin que haga falta preguntarles, del servicio estadounidense de Inmigración y Control de Aduanas, el conocido como ICE, reforzado por Trump para llevar a cabo su política de deportaciones masivas. "Perjudica mucho a los migrantes", asegura esta mujer que, aunque no vota en EE.UU., sin duda votaría por los demócratas.

Danilo es dominicano, pero lleva más de 50 años viviendo en Nueva York. "Es estúpido, abusan de la placa. Aquí en Corona se han llevado a gente", asegura. "Andan siempre en la mañanita, como ellos salen temprano con sus bultos a la espalda, porque trabajan en construcción. Están esperándoles", asegura.

Algunos han visto cómo se llevaban a migrantes en las calles de alrededor; a otros, se lo han contado. "Dicen que andan por aquí", comenta Rosalío, un mexicano de 66 años que trabaja en un taller de bicicletas de la Avenida Roosevelt y que apenas ha salido de este barrio, ni pisado Manhattan. "Siento que me voy a perder", bromea a viva voz para sortear el ruido de la Línea 7, que pasa por el puente de la avenida, justo encima de él. Sobre su mesa, un altavoz reproduce el sonido de un piano. "Me pongo música para relajarme, para olvidarte un poco de este ruido", comenta este hombre, que quisiera volver a México el año que viene. "Si antes no me lleva el ICE", afirma, ahora sin bromear.

Roosevelt Avenue RTVE Noticias

El "miedo" a la política antiinmigración de Trump

Antes de regresar a la Casa Blanca, Trump prometió acelerar las deportaciones de inmigrantes y, para ello, reforzó el ICE con 12.000 nuevos agentes. En febrero de 2025, comenzaron las redadas masivas y, en pocas semanas, el número de detenciones de ciudadanos sin papeles se cuadruplicó. "Hay mucha gente a la que agarran, yo lo he visto. En la (calle) 82 los vi, aunque a mí no me hicieron nada. Yo aquí solo trabajo", comenta Catalina desde su puesto de gorros y bufandas en Corona Plaza. "Da miedo, así que ya no salgo tanto. Solo para trabajar, comprar comida, cosas importantes. Es incómodo", explica.

Ese miedo se generalizó hace mese entre miles de migrantes indocumentados que temían ser localizados, mientras que las redes sociales se llenaron de cientos de vídeos de arrestos en los que se cuestionaba la legalidad de la actuación de los agentes. Los estados con Gobiernos demócratas se negaron a colaborar con este servicio de inmigración y miles de ciudadanos salieron a las calles en multitudinarias protestas en ciudades como Los Ángeles, California, o Mineápolis, en Minesota.

Yoger, un joven venezolano con ciudadanía estadounidense que reside en Orlando, Florida, denuncia a RTVE Noticias que los agentes del ICE "se manejan con total impunidad, hacen cualquier cosa, lo que les dé la gana y no respetan ni las leyes ni a los ciudadanos". Son, dice, "un grupo de mercenarios pagados por el Estado con el dinero de todos" y añade que, "sin duda", las nuevas políticas de Trump han contribuido a que aumente el racismo en el país. El próximo 3 de noviembre votará demócrata. Omar, un mexicano que reside en Queens, también opina lo mismo. "Sí, ha aumentado el racismo. Antes todo estaba más tranquilo, ahora andamos con miedo", dice, y asegura que, si por él fuera, volverían a su país. "Pero mi familia no quiere por ahora", añade.

"Ya no se trata de tu situación migratoria, se trata del color de tu piel. Se trata de cómo te veas, cómo te vistas, qué tipo de religión practicas. Es una violación de cualquier derecho humano y de la primera enmienda de la Constitución de este país [relativa a la defensa de las libertades fundamentales]", señala Yoger. "Se ha visto que han maltratado a gente, es una barbarie", añade Yoger, que considera que "volver a migrar no es una cosa de locos". "Este antes era un sueño americano, hoy en día es una pesadilla", asegura.

Según el Pew Research Center, seis de cada diez latinos creen que la situación de los hispanos en Estados Unidos es peor que hace un año. "Este país ya no es lo que era", asegura Rosa.

ICE: la resistencia digital contra Trump

Las midterm y el voto latino

Según la mencionada encuesta, la mayoría de los votantes hispanos se decanta por un candidato demócrata en la contienda por la Cámara de Representantes, con una ventaja de 27 puntos sobre los que prefieren a los republicanos. Es la tendencia que ha predominado históricamente, pero el margen se había reducido en los últimos años. En 2022, el margen entre votantes latinos que apoyaron a los demócratas sobre los republicanos se mantuvo en 21 puntos porcentuales, frente a un margen de 47 puntos en 2018.

Trump convenció a buena parte del electorado latino en las últimas citas electorales y en las elecciones presidenciales de 2024 obtuvo cerca de la mitad de los votos de este colectivo. Sin embargo, a lo largo de los dos años de este segundo mandato del líder republicano, su popularidad entre los votantes hispanos se ha reducido, con un índice de aprobación que ha pasado del 38% registrado en febrero de 2025 al 24% de este mes de octubre. El 70% de los votantes hispanos registrados cree que las políticas de Trump han sido perjudiciales para los hispanos y solo el 12% opina que han sido beneficiosas.

La encuesta arroja que, entre aquellos que votaron por Trump, el 23% ahora cree que las políticas de su Administración les han perjudicado, mientras que un 37% sí considera que les han beneficiado.

La economía y los precios, la principal preocupación

Rosa lleva en la mano dos docenas de huevos que acaba de comprar y que cada vez le cuesta más pagar. "Suben los precios, empeora la economía, pero el sueldo sigue igualito", dice esta mujer, que denuncia que la vida en la Gran Manzana cada vez se hace más cuesta arriba. "Lo peor es la gasolina. Horrible, carísima. Antes tanqueaba el carro con 40 dólares, ahora con 60 o 70", asegura.

"Se gana muy poquito, ya no es fácil, uno piensa en regresar a nuestro país", comenta otra vecina mexicana. Independientemente del partido o candidato al que apoyen, para los latinos, igual que para el resto de electorado en Estados Unidos, la principal preocupación es la economía. Como arroja el mismo sondeo, estos votantes se muestran cada ve más pesimistas respecto a la situación económica del país y están cada vez más preocupados por el alza de los precios de la gasolina y el desempleo.

A la hora de votar, Yoger piensa en "el aumento de los bienes esenciales" y cree que el precio de la gasolina constituye "el más grande de todos los problemas". "Aquí en Florida la gasolina no baja de los cuatro dólares el galón y el transporte público no funciona bien, es difícil moverse sin coche y supone un gasto enorme", denuncia este joven, que echa gasolina de dos a tres veces por semana.

Catalina, que paga 2.000 dólares de alquiler por su piso en el barrio de Corona, tiene claro que su futuro está fuera de Estados Unidos. "Estoy aquí por mi hijo (de 11 años) para que estudie, para que haga su carrera aquí. "Nosotros, cuando ya no podamos más, volveremos a Puebla. Aquí ya no alcanza. Antes alcanzaba", subraya esta mujer, que asegura que los latinos ya apenas gastan, entre el miedo a salir a la calle por el ICE y el alza de los precios. "No estoy contenta con el presidente Donald Trump", concluye.