La exministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, se encuentra entre los fallecidos del accidente ferroviario de Toledo, que este miércoles se ha saldado con al menos 69 víctimas mortales. Báñez, que también asumió temporalmente la cartera de Sanidad era actualmente presidenta de la fundación CEOE.
La organización empresarial, a la que pertenecía desde 2019, ha confirmado su fallecimiento en un comunicado al que ha tenido acceso RTVE, en el que expresan su "más profunda tristeza" y "dolor" por la noticia.
La CEOE ha trasladado "su cariño, apoyo y más sinceras condolencias" a los familiares y seres queridos de la exministra. Pero también muestran su "más sentido pésame" por las decenas de víctimas de este terrible suceso y su "cercanía y apoyo a todas las personas heridas, familiares y allegados".
El Partido Popular entero llora la pérdida de Fátima Báñez, y varios compañeros de partido han manifestado su tristeza en las redes sociales. Es el caso del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que a través de X ha confirmado la noticia "con enorme tristeza" y ha descrito a Báñez como "una mujer incansable, leal amiga y siempre comprometida con mejorar la vida de los españoles".
El homenaje llegaba también desde el ayuntamiento de San Juan del Puerto (Huelva), de donde Báñez era originaria. En un comunicado al que ha tenido acceso RTVE han expresado su "más profundo dolor y consternación" por esta pérdida: "San Juan del Puerto llora hoy la pérdida de una sanjuanera que formó parte de la vida pública de nuestro país y que siempre estará vinculada a la historia de nuestro municipio", aseguran, haciendo extensivas sus condolencias "a todas las familias de las víctimas de este trágico accidente".
Y desde el Congreso de los Diputados, donde Báñez fue diputada durante casi dos décadas, la presidenta Francina Armengol ha expresado su pésame en nombre propio y de toda la cámara. "Recibimos con inmenso dolor y tristeza la confirmación del fallecimiento de Fátima Báñez en el accidente de tren", ha escrito, ofreciendo sus condolencias a sus familiares, amigos, sus compañeros del PP y los de la Fundación CEOE.
Representantes de distintos partidos políticos como PSOE, Frente Amplio o el PNV han expresado también sus condolencias. La actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también ha mostrado su "consternación" y destacado que Báñez consagró su vida "al servicio público". También los sindicatos mayoritarios han ofrecido sus condolencias.
Casada y madre de dos hijos, Báñez, de 59 años, viajaba en uno de los trenes siniestrados, el Iryo, y desde el principio en el PP reconocían que no estaban siendo capaces de localizarla. Así lo dijo Alberto Núñez Feijóo en la comparecencia institucional que ofreció desde su sede horas después del accidente, en la que aseguró compartir en carne propia la "angustia" de los familiares de las víctimas.
En la CEOE estaban desde el miércoles "pendientes" de noticias de la exministra, tal como señalaban en un post en la red social X en el que trasladaban su "apoyo y cercanía a su familia y allegados".
Los peores pronósticos se han materializado con la confirmación de su fallecimiento en el accidente ferroviario de este miércoles. Un convoy del AVE embistió a otro tren de la compañía Iryo, que se encontraba detenido en la entrada de la estación de Urda, cuando ambos cubrían el trayecto entre las estaciones de Atocha en Madrid y la de Santa Justa en Sevilla. Cuando se produjo el accidente, Fátima Báñez se trasladaba a la capital andaluza para asistir a un acto organizado por la patronal en esa comunidad.
El vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, ha expresado en la misma red social su pesar y ha dedicado a la exministra unas palabras llenas de cariño: "Que el cielo te abrace, amiga Fátima", ha escrito, además de lamentar el fallecimiento de todas las víctimas del accidente de Urda. Amor asegura en su post que "subir a un tren no puede ser un acto de fe ni cuestión de suerte" y señala que Báñez se ha ido "como las grandes, en acto de servicio".
Artífice de la reforma laboral de 2012
Licenciada en Derecho y Ciencias Económicas, Fátima Báñez fue diputada durante 19 años por la circunscripción de Huelva, de donde era originaria. Nació en 1967 en San Juan del Puerto.
Llegó a su escaño en el Congreso en el año 2000, durante la segunda legislatura de José María Aznar. Su etapa de mayor relevancia política llegó a partir de 2011, cuando mandato de Mariano Rajoy la puso al frente del ministerio de Empleo y Seguridad Social. Además, en 2016 asumió, durante unos meses, la cartera de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad en sustitución de Alfonso Alonso, que dejó el puesto para presentarse como candidato a lehendakari en las elecciones vascas de ese año. Entre otros cargos, ocupó un puesto en el Consejo de Administración de la RTVA.
En 2012, Báñez capitaneó el diseño la reforma laboral de Mariano Rajoy convirtiéndose en una figura clave de la política económica. Este texto legal llegó en plena crisis financiera como consecuencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, con el objetivo de frenar la destrucción de puestos de trabajo y flexibilizar el mercado laboral.
En ese momento, Báñez destacó que se trataba de una reforma "muy pensada", sobre todo para los jóvenes y los cinco millones de parados, e insistió en que el texto reconocía los derechos adquiridos de los trabajadores. Esa reforma laboral, muy contestada por los sindicatos, fue respondida por una huelga general en marzo de 2012.
La exministra permaneció en el cargo hasta la moción de censura contra Mariano Rajoy, que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en junio de 2018. Tras el relevo interno en el PP que encabezó Pablo Casado abandonó la primera línea de la política.
En el sector privado pasó por grandes empresas como consejera y en 2019 se incorporó como asesora de la CEOE. Desde julio de 2020 presidía Fundación CEOE, vinculada al sector empresarial. Con la llegada de la Pandemia, desde la Fundación se coordinaron actuaciones con empresas españoles, como el Plan Sumamos Salud+Economía o el programa Empresas que ayudan, que según la organización "han supuesto el despliegue de una contribución real en la crisis sanitaria y la recuperación económica y social".