Salen las lobas, de la debutante Claudia Estrada Tarascó, ha sido una de las sorpresas de esta edición del Festival de Valladolid. La historia de Luna (Valeria Estrada), una adolescente de 15 años que es enviada a un centro de internamiento juvenil tras ser denunciada por su padre por malos tratos. Allí hará amistad con Yanira, Rocío y Melissa y forma con ellas un grupo musical, Las Lobas, con el que planea escapar para participar en un concurso de trap en Barcelona. Una película participada por RTVE, que llegará a los cines el 11 de diciembre.
“El origen de la película –nos cuenta Claudia-, es que mi hermana Valeria, fue ingresada en 2020, cuando tenía 14 años, en un centro de reeducación de menores. Y me contó la realidad de esos centros, que al final son como cárceles de menores. Y empecé a investigar cómo funciona el sistema judicial, cómo las motivan allí dentro, cómo es la relación entre ellas y con sus educadoras”.
“Y en una de las llamadas –continúa la directora-, me pidió que hablará sobre estos centros y su experiencia. Y pensé que era importante hacerlo porque hay muchísima desinformación al respecto. También hay muchísimo estigma sobre estas chicas y por eso quise centrarme en las relaciones de sororidad que hay entre las chicas en estos centros y dedicárselo a ellas”.
'Salen las lobas', la realitat dels centres de justícia juvenil
“Yo quería que se contase mi historia porque me pareció muy injusto -añade Valeria-. Ni siquiera sabía porque me habían encerrado en ese lugar. Y muchas de las otras chicas tampoco sabían por qué estaban allí. Cero que la mayoría de las chics que están en estos centros son víctimas del sistema. Que igual no han tenido los métodos económicos que ha podido tener otra persona o incluso son víctimas de sus propios padres. Y yo quería que esto se supiera”.
En cuanto a por qué ha elegido a Valeria como protagonista, Claudia nos explica: “Estuve cuatro años escribiendo el guion y nunca pensé en mi hermana, pensaba que lo interpretaría una actriz. Además, mi hermana no pudo salir del centro de acogida hasta los 18. Pero al empezar el casting ella había salido, le hicimos una prueba y fue increíble. Era la mejor opción, no solo porque el personaje de Luna se inspire en ella, sino porque es muy buena actriz”.
El equipo de 'Salen las lobas' en la Seminci (PHOTOGENIC Pablo Requejo)
“En mi adolescencia no había películas sobre amigas”
En Salen las lobas, Luna es encerrada en ese lugar tras amenazar a su padre. “Luna está muy enfadada porque no sabe por qué está allí –asegura Valeria-. Además, tampoco ha sentido mucho amor y no ha tenido sus necesidades cubiertas. Y al no haber recibido ni amor, ni apoyo ni nada, no sabe lo que es eso hasta que se encuentra a Las Lobas y empieza a descubrir el amor y algo que la motiva como la música”.
La amistad entre hombres ha sido un tema recurrente en el cine, pero hasta hace poco no ha pasado lo mismo con las mujeres, como nos cuenta Claudia: “En mi adolescencia no recuerdo haber visto películas sobre amigas y por eso sentía la necesidad de crear una película donde las adolescentes se vieran reflejadas. De hecho, acabamos de salir de una proyección se me han acercado jóvenes que me han confesado que se han identificado mucho con los personajes. Y para mí eso ha sido muy emocionante”.
Claudia Estrada dando instrucciones a Valeria Estrada en un momento del rodaje de 'Salen las lobas'
“En estos centros es muy importante la música”
En cuanto a por qué ha elegido la música como el nexo de unión de las protagonistas, Claudia asegura: “Porque en estos centros es muy importante la música. Las adolescentes solo pueden tener un mp3 en las habitaciones y para ellas la música, las letras, son una vía de escape. Y el trap, el rap, tiene eso de “Do it yourself”, que lo puedes hacer en cualquier sitio”
“De hecho –añade-, muchos artistas han hecho canciones en estos espacios y para mí era importante introducirlo en la película. Quería que se conocieran gracias a la música y que esta se convirtiera en su sueño, su forma de vía de escape de la realidad. Y también usamos las canciones, a modo de diálogo entre ellas, lo que nos permite irlas conociendo”.
Interpretar esas canciones ha sido un reto para Valeria: “Hemos ensayado muchísimo, sobre todo con mi hermana. Nos imaginábamos hasta cómo caminaba Luna y yo me metí en su piel: escuchaba la misma música que ella, me vestía igual que ella… Y a base de muchísimos ensayos e ir a clases de canto y de baile lo conseguimos”.
Fotograma de 'Salen las lobas'
“Para encontrar a las actrices fuimos a centros de acogida”
En cuanto al resto de las actrices que forman las lobas (Marrouch Laamarti ‘Huda’, Vanessa Aisha Badji y Sara Martínez Martín), Claudia nos comenta: “Durante el proceso de escritura encontré una canción de Huda, que se llama “Yo no me callo” y ya me la imaginé cantando en el patio del centro. Y cuando hizo el casting me quedé impactada. Y para las demás chicas fuimos a centros de acogida y abrí un enlace en redes sociales en el que llegué a ver 800 videos. Y haciendo el street casting fuimos a un festival de rap y allí estaba Nessa Badji y le pedí que se apuntase. Ese fue un poco el proceso”.
Huda destaca la importancia de la música rap y trap para ella; “Para mí es un micrófono a través del que puedo contar cosas que me cuesta verbalizar. Uso esa música para canalizar emociones, para hablar de injusticias y para intentar llegar a la gente joven que se puede sentir más identificada con el rap. Y gracias a eso, creo que puedes llegar a la peña joven con unos discursos que a día de hoy son súper importantes”.
En la película –añade Huda-, la música es el punto de unión de los personajes y les ofrece ese sentimiento de pertenencia que es tan importante a día de hoy. Porque están solas hasta que la música las une. Quieren pertenecer a una de esas tribus urbanas que no han desaparecido pero que creo que se están capitalizando un poco. Pero lo importante es que ellas se comunican gracias a la música”.
Fotograma de 'Salen las lobas'
“Claudia nos ha dado libertad para crear nuestras propias canciones –continúa la cantante-. Porque una cosa muy importante del rap es que lo que estés contando lo hayas vivido de verdad. Por eso, Las Lobas hablan exactamente de lo que viven y no mienten. Eso, que me parece tan importante en el rap, está muy bien reflejado en la película”.
Además, el rap, el trap es una forma de vivir y de vestir: “En la peli, el tema de la vestimenta, de las zapatillas, es algo súper importante -nos explica Huda-. Vemos como Luna va cambiando la forma de vestir, fijándose en sus compañeras e incluso haciendo de las suyas para conseguir ropa que ella no tiene. Al principio es la historia de una niña que quiere escribir música, pero cuando llega esa transformación todas las demás empiezan a tomarla en serio”.
ZUM - De Papagayo a Salen las lobas: memoria, familia y resistencia en Seminci 2026 - 24/10/26
“Si me hubieran metido en un centro de acogida hubiera sido mejor”
La película también reivindica el papel de las cuidadoras. “La mayoría de ellas –asegura Claudia-, ven muy injusta la situación de estas chicas. Y aunque tienen que hacer lo que les ordenan, a veces se saltan las normas, como vemos en la película, cuando una de ellas le da una chocolatina a Luna. Hay grandes educadoras”.
La película también es un estupendo retrato de una familia desestructurada. “Me interesaba mucho el contraste entre la amistad de Las Lobas y esa familia que pensamos que puede apoyarnos o protegernos pero que no siempre lo hace. A veces es quien nos maltrata y nos causa dolor, traumas o inseguridades. Cuando Luna encuentra a esas chicas que la aceptan como es y le dan alas para poder soñar y llegar a ser su mejor versión es cuando encuentra su verdadera familia”.
Fotograma de 'Salen las lobas'
Después de estar cuatro años documentándose sobre este tema, preguntamos a Claudia si cree que hay alguna alternativa a estos “centros de justicia”. “En realidad hay pocas chicas en esos centros, cuando estuvo mi hermana eran seis y creo que en toda Cataluña son quince. Y como son tan pocas quizá podrían vivir en pisos de convivencia, no esos colegios de monjas que también son como prisiones. Pero no tengo las respuestas”.
“Yo creo –concluye Valeria-, que lo que deberían de hacer es investigar un poco qué es lo que les pasa a esas chicas y no creerse lo primero que les dicen. Que vean en qué situaciones viven para entender por qué están haciendo lo que hacen. Y antes de meterlas en un centro de justicia juvenil, las llevaría a un centro de acogida, porque muchas veces lo que les pasa es culpa de la familia y no de ellas. El centro de justicia es como una cárcel, pero el de acogida es más como una familia. Ojalá a mí me hubieran metido directamente en un centro de acogida”.
Rosa Boladeras, Noa Alcaya, Alex Brendemühl y Vivi Lepori completan el reparto de Salen las lobas, que se estrenará en cines el 11 de diciembre.
Cartel de 'Salen las lobas'