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¿Cómo esquivan la inflación los españoles? Nueve de cada diez compara precios, sobre todo cuando compra por internet

  • Los consumidores consultan, de media, tres tiendas en busca del precio más barato y consiguen ahorros de hasta un 8%

  • Los mayores de 65 años son los que más precios consultan antes de comprar

Alma Navarro
7 min.

La inflación no es solo un número. Las subidas de precios se notan cada vez más cuando vamos a comprar. El contexto macroeconómico actual, marcado por una tasa de IPC que cerró septiembre en el 4,9% se traslada al día a día del consumidor que no tiene más remedio que cambiar de hábitos para intentar estirar un dinero que cada vez da para menos.

Según el informe "El valor de comparar: decisiones de compra y ahorro en los hogares de España" de Ipsos, el consumidor español se ha convertido "en un comprador mucho más racional y planificador, que utiliza el canal online como su principal aliado para mitigar los gastos cotidianos".

Y es que según las conclusiones que arroja el análisis, el 94% de los españoles (según la muestra de la encuesta) afirma percibir un incremento en el coste de la vida durante el último año. Un aumento del 12% respecto a 2025. Ante ese panorama, la comparación de precios ya es un paso previo indispensable: nueve de cada diez españoles recurre a esta práctica de forma frecuente (siempre, casi siempre o algunas veces) para ahorrar dinero.

Los sectores donde más se comparan los costes son ropa, tecnología y alimentación. Cuatro de cada diez consumidores compara precios cuando va a comprar estos productos. Y en el supermercado, destaca la revisión antes de comprar en carnes y pescados (51%) y productos frescos (41%).

La compra en supermercados: la combinación entre lo físico y lo online

Si analizamos los hábitos de consumo a la hora de comprar en supermercados, el informe muestra que ya casi nadie opta solo por el supermercado físico y el que elige ir a la tienda en persona no siempre escoge la misma. De hecho, el 85% de los consumidores encuestados explica que alterna la compra física y la online para optimizar su presupuesto. Además, tres de cada diez aseguran comprar en distintos establecimientos para cazar las mejores ofertas.

Sin embargo, estos hábitos de comparar no tienen la misma penetración según la edad. Los mayores de 65 años (54%) son, con mucha diferencia, el grupo de edad que más contrasta entre precios de productos de alimentación. Al disponer habitualmente de más tiempo para la gestión del hogar, analizan minuciosamente este sector. En contraste, los jóvenes de 18 a 25 años (37%) son los que menos tiempo dedican a comparar la cesta de la comida, priorizando otros sectores como la ropa o la tecnología.

"Yo si suelo darme una vuelta por los comercios por la mañana a ver qué veo de interesante en cada uno" nos cuenta Andrés, jubilado de 73 años. "Hasta que llega la hora de ir a recoger a mi nieto tengo tiempo, pero vaya, que poca diferencia hay entre unos supermercados y otros, que la paga no da para nada. Arroz y patatas y pan, para poco más da", se lamenta. Y añade, "ponte a comprar ternera o unas gambas, ni huevos se pueden comprar", explica a RTVE Noticias indignado.

"Esto es una ruina" dice a RTVE Noticias dice Lysette cuando le preguntamos por la subida de los precios. "Vengo al supermercado a comprar cuatro cosas para la cena y me gasto 30 euros, es increíble, esto cuando yo llegué a España, hace 5 años costaba la mitad", asevera esta puertorriqueña afincada en un barrio del sur de Madrid, resignada. "Yo no tengo mucho tiempo para comparar porque salgo de trabajar y casi es la hora de cerrar", nos cuenta "pero sí que sé dónde está más barata cada cosa. Aprovecho que tengo varios supermercados cerca y voy a tiro hecho. Es que sobre todo, en los productos frescos, si quieres coger pescado o carne, se nota una barbaridad", asegura.

"Yo para la carne, el pescado y las frutas y verduras voy al mercado que me gusta más que el súper y allí la verdad es que entre puestos se llevan poca diferencia porque los dueños se ponen de acuerdo entre ellos, así que le compro siempre al mismo, soy del barrio de toda la vida y ya les conozco desde hace mucho" nos cuenta Belén.

"Yo no comparo, me llevo lo que necesito y ya está, pero es que es una vergüenza lo que cuesta todo" cuenta a RTVE Antonia: "A mi hija, que compra mucho con el ordenador, sí le gusta comparar y me dice, mamá, aprovéchate de las ofertas, pero es que yo creo que es perder el tiempo, si luego las tiendas hacen y deshacen con los precios como quieren y nos engañan".

Internet, el sitio más fácil para comparar

Según la encuesta de Ipsos para Amazon, el 55% de los encuestados opina que es mucho más fácil comparar precios a través de internet que en comercios tradicionales. Además, el 44% considera que el entorno digital ayuda directamente a reducir los gastos de la cesta habitual, una percepción que se eleva hasta el 53% entre los jóvenes de 18 a 25 años.

Para buscar información, los usuarios acuden a los buscadores (42%), tiendas físicas (41%), marketplaces (40%) y aplicaciones o webs de los propios supermercados (26%).

Precisamente junto a Antonia está su hija Marina, de 23 años. "Yo compra en el supermercado no hago porque todavía vivo con mis padres, pero el resto de cosas que necesito las compro por internet y ahí es que es muy fácil comparar. Y te encuentras un poco de todo, gangas y muchos timos, también". Explica a RTVE Noticias que el mes que viene es su cumpleaños: "He acordado con mis padres que me van a regalar un móvil nuevo que esté ya me dura la batería muy poco. Me he puesto una alerta en un página que te dice dónde está más barato y que te avisa cuando llegue al precio que tú estás dispuesta a pagar. Eso a veces funciona y a veces no, también te digo", nos asegura.

"Yo es que ya no compro en los comercios. Pero nada, ni el papel higiénico. Pido todo por internet porque hay muchas más ofertas que en las tiendas. Eso sí, hay que estar permanentemente comparando porque te suben los precios y luego te los bajan como si estuvieran con descuento y es mentira" argumenta a RTVE Noticias, José Luis, un hombre de mediana edad. Quien añade que "donde sí se nota es en cosas de tecnología, ordenadores, tablets, auriculares inalámbricos... mira, estos (nos enseña una cajita con unos cascos de color negro) me los compré el otro día por 30 euros y ponía que costaban 60.

"Yo acudo mucho a internet, pero para comprar cosas de segunda mano" nos dice Alicia. Explica a RTVE Noticias su forma de encontrar lo que busca: "Si por ejemplo me gusta un vestido en Zara así para arreglarse y cuesta 60 o 70 euros me voy a una plataforma de productos usados y es que siempre encuentro el que quiero y me ahorro una pasta", dice con orgullo". He llegado a encontrar cosas por la mitad y prácticamente nuevas", concluye.

Dice el informe de Ipsos que, de media, consultamos tres comercios para comparar y que quienes contrastan precios consiguen un ahorro de entre el 5 y el 10%, una media del 8%. Unos datos que demuestran que la falta de tiempo que la mayoría de la gente sufre supone una nueva brecha social en un momento en que los precios alcanzan máximos de los últimos tres años y medio.