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Pezeshkian responde a Trump que Irán está listo para negociar si abandona el lenguaje de la fuerza

Marta Rey Maté , Susana Samhan
9 min.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha afirmado este miércoles que Irán está listo para el diálogo y la diplomacia siempre y cuando se deje de usar "el lenguaje de la fuerza" contra él, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, donde ha respondido al discurso de la víspera de su homólogo de EE.UU., Donald Trump, quien amenazó con "aniquilar" la República Islámica si no se llega a un acuerdo que ponga fin al conflicto en Oriente Medio.

"El señor Trump y aquellos que pretenden intimidarnos deben comprender que en Irán estamos listos para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones sin aceptar el lenguaje de la fuerza", ha dicho el mandatario iraní, quien ha criticado la intervención del estadounidense del martes, al considerar que va en contra "de la esencia, la Carta y el espíritu de la ONU". Trump "debe saber que la resistencia del pueblo iraní aumentará ante las sanciones, una mayor presión y un mayor acoso, nunca nos inclinaremos ni nos arrodillaremos".

Pezeshkian también ha querido dejar claro que su país es "víctima del terrorismo" y no terrorista, como lo ha descrito el jefe de Estado de EE.UU. Durante su discurso, la delegación estadounidense ha salido de la sala del plenario de la ONU en señal de protesta.

Irán rechaza la etiqueta de terrorista

"Durante los últimos 200 años, en los últimos dos siglos, Irán no ha atacado ningún país o territorio, pero tenemos que defendernos con firmeza. Ahora estamos acusados de ser fuente de inestabilidad en la región, se nos etiqueta como terroristas y esto ha hecho que hayamos elegido un camino que requiere del poder de defendernos", ha apuntado Pezeshkian, quien ha denunciado el intento de EE.UU. e Israel durante los últimos siete meses de desestabilizar la seguridad de su país.

Ha subrayado que su programa nuclear sirve para el progreso de Irán y ha rechazado las sanciones contra él. "Para nuestro país, la tecnología pacífica nuclear es parte de nuestro progreso inherente", ha destacado. En ese sentido, ha lamentado "el doble rasero" si se compara Irán con Israel, un país que, ha recordado, dispone de armas nucleares, pero donde nunca se han permitido inspecciones. Por el contrario, "se les compensa dejándoles bombardear cualquier capital en la región": "Repito, las armas nucleares están en Israel, pero los inspectores están en Irán".

El mandatario iraní ha remarcado que la República Islámica "nunca ha sido un agresor, nunca ha comenzado una guerra y siempre ha mostrado su compromiso con la mesa de negociaciones": "Han impuesto una guerra sobre nosotros, pero hemos demostrado que no tenemos miedo de luchar una guerra, que es de naturaleza defensiva y defenderemos nuestro querido Irán, nuestra patria hasta nuestra última respiración".

Trump amenazó el martes con "aniquilar" la República Islámica si no se llega a un acuerdo que ponga fin al conflicto en Oriente Medio. No obstante, el inquilino de la Casa Blanca ha augurado que que alcanzará un pacto con Teherán después de las elecciones de medio mandato en su país el próximo 3 de noviembre.

Conversaciones indirectas entre iraníes y estadounidenses

El responsable iraní ha sido el quinto en hablar en la segunda jornada de la Asamblea General tras los presidentes de Siria, Letonia, Rumanía y Burundi. Su discurso se produce después de que el martes miembros de las delegaciones de Irán y de EE.UU. mantuvieran contactos indirectos en los márgenes de la Asamblea General. El enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, Steve Witkoff, ha confirmado en su cuenta de X esa conversaciones con la delegación iraní "a través de los mediadores, quienes hicieron un enlace entre ambas partes a lo largo del día".

"Han logrado completar una ronda de discusiones que esperamos que resulte constructiva y prometedora. Los mediadores continuarán con su labor", ha indicado Witkoff.

El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha revelado que esa ronda de conversaciones se llevó a cabo con mediación catarí y duró unas dos horas. Durante este contacto, Irán transmitió a sus interlocutores estadounidenses sus condiciones para reactivar la diplomacia "de manera que no deje duda ni sospecha, ni una excusa para ninguna de las dos partes". Para el portavoz, las condiciones de Teherán "son claras y transparentes" y entre ellas figura "el cese de las acciones agresivas de EE.UU.", lo que incluye "el bloqueo marítimo, el terrorismo económico, el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de los bienes bloqueados o restringidos de Irán, la aceptación de una ruta segura de navegación de acuerdo con el entendimiento alcanzado entre los dos gobiernos ribereños".

Las negociaciones entre EE.UU. e Irán estaban paralizadas desde el acuerdo firmado en junio entre ambas partes, auspiciado por Pakistán, que contemplaba un alto el fuego que sufrió numerosas violaciones. La falta de una solución a la contienda mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, una importante vía marítima para el comercio, ya que la República Islámica bloquea el tránsito de barcos desde el inicio de la ofensiva de EE.UU. e Israel contra su territorio en febrero pasado.

También este miércoles tiene previsto intervenir ante la Asamblea General Zelenski, quien durante la jornada del martes tuvo ocasión de hablar en los márgenes con Trump sobre "cómo acabar la guerra". El presidente ucraniano ha señalado que ellos están "preparados" para poner fin al conflicto, que se desencadenó tras la invasión rusa de febrero de 2022. En su cuenta de X, Zelenski ha detallado que conversó con Trump sobre "un alto el fuego energético", que Ucrania está dispuesta a cumplir siempre y cuando los rusos no ataquen su sistema de suministro de electricidad y de agua. "Esa es nuestra propuesta", ha resumido el mandatario ucraniano, quien ha agregado que EE.UU. compartirá esa iniciativa con los rusos.

Zelenski: "A Putin no le basta con Donetsk"

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha cargado contra el presidente ruso, Vladímir Putin, al que ha acusado de "esparcir el mal" con su guerra ante la Asamblea General de Naciones Unidas. El líder ucraniano ha llamado a "aislar económicamente" a Moscú, al tiempo que defendía cualquier aporte de dinero a Rusia "alimenta guerra y la prolongan en el tiempo". En su discurso, ha recordado que su homólogo ruso ha prometido "una y otra vez" que se haría con la región de Donetsk y que, para ello, "solo necesitaba unos meses más".

"Lo volvió a hacer hace poco [...] es probablemente la vez 17 o 18 que ha formulado esta promesa. Siempre es lo mismo, unos poquitos meses más y entonces cambia el plazo", ha denunciado Zelenski, que asegura que a Putin "no le basta con la región del Donetsk". Su intención, ha añadido, es hacerse con "Odesa, Jarkov, Dnipro, incluso alguien del Kremlin colgó una foto con las palabras 'vamos hacia Kiev", ha continuado el líder ucraniano, que ha advertido que Moscú también persigue a otros países como Moldavia, Polonia y a los estados bálticos.

El líder ucraniano tiene previsto reunirse con una veintena de líderes en los márgenes de la cumbre, entre los que busca reunir más apoyos para su propuesta de alto el fuego que lleva meses defendiendo. Zelenski plantea, al menos, que se alcance un alto el fuego parcial que detenga los ataques contra infraestructuras energéticas y civiles, algo que Rusia rechaza, pero que sí cuenta con el apoyo de Estados Unidos y de sus socios europeos.

El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el martes en su discurso ante la Asamblea que su Administración está "trabajando" con los líderes de ambos países para alcanzar una paz que, dijo, "llegará antes de lo que nadie piensa". "Queremos acabar con la guerra entre Rusia y Ucrania", dijo el mandatario, que horas después mantuvo un encuentro bilateral con Zelenski. En esa reunión, Trump trasladó a su homólogo ucraniano que el presidente ruso, Vladímir Putin, "está dispuesto a reunirse" y que "quiere que la guerra termine".

Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi ⁠Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, han mantenido un encuentro bilateral en el que también han hablado del conflicto armado en Ucrania, entre otras cuestiones. "Se llevó a cabo un análisis exhaustivo de las acciones destructivas de Kiev y de los ataques deliberados contra civiles e infraestructuras transfronterizas, lo que está provocando la desestabilización de los mercados energéticos mundiales", afirma un comunicado del Ministerio de Defensa ruso.

Milei tacha a la ONU de inútil y Noboa apuesta por reformarla

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha aprovechado su turno de palabra para cargar contra Naciones Unidas, a la que ha acusado de ser "una organización inútil" que "solo sirve para alimentar a una casta de parásitos". El líder argentino también ha manifestado su alineamiento con países como Israel y Estados Unidos y ha defendido una vez más que las Islas Malvinas son argentinas, por lo que ha llamado a Reino Unido, quien administra el territorio, a "reanudar las conversaciones para encontrar una solución pacifica, como lo pide el derecho internacional".

Sobre las Malvinas, ha advertido de que habrá consecuencias para las empresas que explotan recursos naturales en esa zona del Atlántico Sur sin la autorización de su Gobierno y ha afirmado que su país "no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato", sino que "va a tomar cartas en el asunto".

Más tarde, ha intervenido el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, que ha sacado pecho de su gestión en materia de seguridad y ha pedido a la ONU medidas para luchar contra el crimen organizado transnacional. Ha solicitado la creación de "un mecanismo internacional" para "rastrear y congelar flujos financieros ilícitos"; una plataforma para el "intercambio de información" entre los distintos Estados; y que la iniciativa ONU 80 -proceso de reforma impulsado por las propias Naciones Unidas- incorpore la delincuencia organizada transnacional como prioridad.

Asimismo, ha mencionado el actual "cuestionamiento" al multilateralismo y ha reconocido que existe "distancia" entre lo que se acuerda en el seno de la ONU y lo que viven los ciudadanos "en el día a día". Aún así, ha asegurado que su país "cree en Naciones Unidas" y quiere que sea una institución capaz de "responder al mundo de hoy". Por eso, ha apoyado la iniciativa ONU 80 y ha llamado a trabajar para que la organización sea capaz de "prevenir y ayudar a los estados frente a amenazas que no existían cuando fue creada".