La semana que el líder venezolano Edmundo González lleva en España ha estado cargada de reproches cruzados entre el Gobierno y la oposición, además de tensar las relaciones diplomáticas con Venezuela. El último capítulo que aviva esta crisis es la detención de dos españoles a los que el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, vincula con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), algo que desmiente "rotundamente" el Gobierno español.
Este arresto culmina una semana en la que España ha acogido el debate en torno al reconocimiento de González Urrutia como presidente electo, una propuesta del PP que el Congreso de los Diputados aprobó el miércoles sumando, entre otros, los votos del PNV. La decisión molestó al Gobierno de Nicolás Maduro -cuestionado tras proclamarse vencedor de las elecciones sin mostrar las actas electorales- , como también lo han hecho las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que calificó al régimen de "dictadura".
"¡Que cesen de inmediato todas las relaciones diplomáticas, todas las relaciones comerciales! (…) ¡Que todas las actividades de índole comercial de empresas españolas sean cesadas de inmediato!", instó el presidente de la Asamblea de Venezuela, Jorge Rodríguez, el pasado miércoles tras la decisión de la cámara legislativa española.
“Que cesen de inmediato todas las relaciones“
Las palabras de Robles han llevado al Gobierno de Maduro a llamar a consultas a su embajadora en Madrid, así como a convocar al diplomático español en Caracas, Ramón Santos. Este se ha reunido este fin de semana con el canciller venezolano, Yván Gil, quien le ha trasladado un deterioro en las relaciones por la "injerencia" de miembros del Gobierno de Pedro Sánchez que la nación petrolera "no permitirá". Gil calificó de "insolentes, injerencistas y groseras" las palabras de la ministra de Defensa.
Moncloa insiste en la normalidad de las relaciones
Pese a la situación, Moncloa ha tratado de transmitir "normalidad" en las relaciones, como indicó el jueves la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría. Pero después de ella llegaron las declaraciones de Robles en un acto no oficial en el que, como ya hizo esa misma mañana el popular Borja Sémper, habló de "dictadura".
“Son decisiones soberanas de cada estado“
El viernes a primera hora quien trató de nuevo de calmar las aguas fue el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. En una entrevista en RNE explicó que llamar a consultas y convocar a los embajadores "son decisiones soberanas de cada estado". Asimismo, defendió que desde el Gobierno trabajan "para tener las mejores relaciones posibles con Venezuela" y evitó hablar de dictadura, pues, según dijo, los ministros de Exteriores no son "catedráticos de derecho constitucional" y son "la última persona que tiene que poner calificativos".
El PP, que esta semana ha exhibido victoria parlamentaria, pide al Gobierno que reconozca a Edmundo González como presidente electo y que inste a los países de la UE a hacerlo también. De momento, el club comunitario lo ha rechazado pero la Eurocámara debatirá la medida. Este sábado, la secretaria general del partido, Cuca Gamarra, ha insistido en que "Venezuela hoy tiene una dictadura, Maduro es un dictador", y ha invitado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a que lo digan "alto y claro".
Preocupación económica
El incremento de la tensión preocupa también a los intereses económicos a ambos lados del Atlántico, con el petróleo como protagonista. En Venezuela, están establecidas 60 empresas españolas, según un informe de finales de agosto del ICEX, el organismo español de exportación e inversiones que depende del Ministerio de Economía.
Venezuela aporta apenas el 1,6% del petróleo total que compra España, de acuerdo con los datos del ICEX, mientras que España es el tercer cliente más relevante para Venezuela, informa nuestra compañera Sofía Soler. En declaraciones al Telediario, el director de coyuntura económica de Funcas, el economista Raymond Torres, opinó que Venezuela tiene "mucho más que perder que España".
Pero la reunión de la vicepresidenta Delcy Rodríguez con responsables de Repsol parecía haber calmado los ánimos en este sentido. "Nuestro país sigue avanzando en sus planes de cooperación energética y en las alianzas con empresas que, como Repsol, confían e invierten en la primera reserva petrolera del mundo", señalaba Rodríguez en una nota difundida, junto a la imágenes del encuentro, por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). Está por ver si el arresto de los dos españoles la noche del sábado incendia más una crisis que parecía que empezaba a apaciguarse.
Edmundo, pendiente pero alejado de los focos
Desde que el domingo pasado aterrizó en Madrid, Edmundo González ha estado alejado de los focos más allá de algunos comunicados, el vídeo difundido por el presidente Pedro Sánchez de su visita "privada" a Moncloa y sus fotografías de encuentros con los expresidentes Mariano Rajoy y Felipe González. No ha concedido entrevistas y tampoco estuvo en la sesión del Congreso que votó su reconocimiento como presidente electo, ni en la manifestación en su apoyo que se celebraba a las afueras del edificio, donde su hija leyó un comunicado en presencia, entre otros, del exalcalde de Caracas Antonio Ledezma y del opositor Leopoldo López.
“Se encontraba en una situación de presión máxima“
Alejado de los focos, pero no ausente. Su abogado, José Vicente Haro, aseguró el martes en una entrevista en RNE que su cliente "está haciendo seguimiento respetuoso de lo que es la política interna española, y precisamente por respeto a ello, no ha dado valoración alguna".
24 horas de RNE - El abogado de Edmundo González desmiente que hubiera negociaciones entre España y Venezuela para su salida
Este sábado, en otra entrevista en el Canal 24 Horas de TVE, Haro ha asegurado que ahora que su cliente ha salido del país latinoamericano, el siguiente paso que ve "necesario" es cerrar el caso que pesa sobre él en los tribunales del país, y está a la espera de una reunión con las autoridades judiciales. "Vamos a reiterar que Edmundo en modo alguno ha cometido delito", ha dicho.
El abogado de Edmundo González ve "necesario" cerrar el caso contra él: "En modo alguno ha cometido delito"
Asimismo, ha explicado que la decisión de Edmundo de viajar a España la tomó por la presión a la que estaba sometido en el país por parte de las autoridades. "Se encontraba en una situación de presión máxima", ha asegurado, al tiempo que ha explicado que era "inminente" un allanamiento a su residencia, donde estaba su esposa.