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Claves del resultado de las elecciones en Francia: la izquierda frena a la ultraderecha y liderará una Asamblea dividida

Miguel Charte
8 min.

La victoria inesperada de la izquierda en las elecciones en Francia y la derrota de la extrema derecha de Marine Le Pen, que ha quedado en tercer lugar, deja un panorama político inédito en las últimas décadas en el país vecino. Las razones del resultado hay que buscarlas, según las encuestas y los analistas, en la alta participación y en la movilización del electorado de izquierdas, que ha aplicado el 'cordón sanitario' contra los candidatos del ultraderechista Reagrupación Nacional (RN). Pero con una Asamblea prácticamente dividida por igual en tres bloques, la izquierda tendrá que pactar para gobernar.

"La palabra que define la situación es incertidumbre, ni siquiera hay una mayoría relativa que parezca viable, todo va a depender de las negociaciones entre las tres grandes fuerzas y sobre todo en el interior de cada fuerza", ha explicado en Las mañanas de RNE Federico Vacas, director del departamento de Política y Opinión de IPSOS-Francia.

"El centro de gravedad se ha desplazado al centro-izquierda", considera, en declaraciones a RTVE.es, Guillermo Arenas, profesor de derecho constitucional en la Universidad de Estrasburgo - Así que el primer ministro tendría que salir de las filas de los ecologistas o socialistas, o del centro".

'Cordón sanitario' de la izquierda

Para Vacas, la sorpresa de la segunda vuelta de las elecciones francesas ha sido "un nivel de participación particularmente alto y una movilización particularmente fuerte del electorado de izquierda en las circunscripciones en las que un candidato de centro se enfrentaba a un candidato de extrema derecha".

Los sondeos muestran que el 'cordón sanitario' ha funcionado mejor entre los votantes que en la primera vuelta votaron por el Nuevo Frente Popular (NFP) que entre quienes votaron por Ensemble, la coalición creada en torno al partido de Emmanuel Macron. Por ejemplo, cuando el duelo en la segunda vuelta era entre un candidato del NFP que pertenecía a La Francia Insumisa (LFI, el partido de Jean Luc Mélenchon) y un candidato de RN, los electores de Macron han votado un 43% por NFP, mientras que el 38% se ha abstenido y un 19% han votado por la extrema derecha. Cuando el candidato de NFP provenía de las filas socialistas, ecologistas o comunistas, el 54% de los votantes de Macron le han dado su voto para frenar a la ultraderecha.

"El 'cordón sanitario' tiene una geometría variable, - resume Guillermo Arenas - muy claro del lado de la izquierda, pero más relativo en el centro e inexistente en la derecha clásica, que no han votado por la izquierda". "El frente anti-Le Pen es sólido y robusto por ahora, más de lo que hubiéramos imaginado", añade, pero se ha demostrado que RN da cada vez menos miedo entre el electorado de centro y derecha.

El reto ahora: cohabitación y gobernabilidad

Pero la victoria de la izquierda no le garantiza el gobierno, porque no tiene mayoría absoluta. El panorama que dejan las elecciones es el de una Asamblea dividida en tres bloques: el formado por NFP; la coalición liderada por el 'macronismo', y el de la extrema derecha.

El actual primer ministro, el 'macronista' Gabriel Attal, ha presentado su dimisión, pero Macron le ha pedido que continúe por el momento para asegurar la estabilidad. Mélenchon ya ha advertido que el nuevo jefe o jefa de gobierno tiene que ser de izquierdas. La elección de los órganos del Legislativo (presidencia de la Cámara, vicepresidencias, comisiones) a partir de su constitución, el 18 de julio, dará una pista sobre el devenir de la legislatura.

Hay que recordar que el partido de Macron ha gobernado dos años (la legislatura dura cinco) sin mayoría absoluta, apoyándose en la derecha y forzando la aprobación de leyes bajo la amenaza de someterse a una moción de censura. En realidad, para formar gobierno al candidato o candidata le basta con no suscitar la oposición de la mayoría absoluta de la Cámara.

Francia queda en vilo de la propuesta a primer ministro del Nuevo Frente Popular

Pol Morillas, director del CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), ha insistido en que el resultado en escaños es "inédito". "La sociedad pide un cambio, y la lógica política obliga a Macron a facilitar ese cambio", ha subrayado en el Canal 24 Horas.

No obstante, la negociación entre partidos no será fácil. "El NFP ha ganado las elecciones y su principal líder es Mélenchon, al que otras fuerzas no quieren como primer ministro - ha explicado Morillas - Otra posibilidad es un gobierno técnico, hasta que se vuelva a disolver la Asamblea".

Federico Vacas ha apuntado a la "pequeña posibilidad" de una coalición que vaya "de la izquierda moderada al centro-derecha". "Es difícil ver cómo puede funcionar hoy, pero es la hipótesis menos improbable", ha afirmado el responsable de Ipsos.

Las mañanas de RNE - Vacas (IPSOS Francia): "El electorado de izquierda fue a votar masivamente"

"El centro de gravedad se ha desplazado al centro izquierda, así que el primer ministro tendría que salir de las filas de ecologistas o socialistas, o del centro", considera por su parte el profesor Arenas. "No puede ser de la Francia Insumisa, no puede venir de la derecha, menos de la extrema derecha", abunda, y señala como un posible candidato a Boris Vallaud, presidente del grupo del Partido Socialista en la anterior legislatura.

También hay que tener en cuenta que en realidad los bloques no son monolíticos, sino que funcionan como "espacios políticos atravesados por tensiones y fracturas profundas", según el profesor de la Universidad de Estrasburgo. Por ejemplo, el ex primer ministro 'macronista' Édouard Philippe criticó al presidente por "poner en peligro al país" al convocar elecciones.

El NFP, donde conviven sensibilidades que van desde la nueva izquierda a los verdes, los socialistas y los comunistas, ha demostrado que es capaz de ponerse de acuerdo en tiempo récord para montar una gran coalición y presentar un programa que frene a la ultraderecha, pero otra cosa es gobernar en minoría.

"¿Va a ser capaz de adoptar un rumbo común? - se pregunta Arenas - ¿O vamos a ver que los socialistas y ecologistas se distancian de La Francia Insumisa? LFI ha sido un lastre para algunos candidatos en zonas rurales. Hasta ahora no ha habido señal de ello, el NFP sigue siendo una coalición unida, con un discurso común. Si hay alguna fractura, se verá más adelante".

Rodrigo Arenas, diputado de la Francia Insumisa, explicaba el domingo en RNE que la izquierda "ha gobernado muchas veces este país y ha ejercido muchas veces la presidencia de la Asamblea". "No sería una sorpresa, ni tampoco es que no tengamos experiencia para hacerlo. Va a ser una discusión entre las formaciones que componen el Nuevo Frente Popular, tengo la certeza de que una solución se va a encontrar", zanjaba.

Macron paga su error y Le Pen pone la vista en las presidenciales

El final del ciclo electoral deja también incertidumbres sobre el futuro de Emmanuel Macron y de Marine Le Pen, y el posible adelanto de las elecciones presidenciales, previstas en principio para 2027.

Al presidente, la jugada de la convocatoria exprés de elecciones legislativas tras las europeas no le ha salido como esperaba. Si no ha abierto la puerta a la extrema derecha ha sido gracias a los votantes de izquierda que otra vez, como ocurrió en las presidenciales, le han prestado sus votos.

Renacimiento, el partido del presidente "ha salvado los muebles" pese al "error político" de su fundador, según Guillermo Arenas. Como Macron no puede volver a presentarse, la lucha por liderar ese espacio "va a ser más intensa", añade. Édouard Philippe, Gabriel Attal, Bruno Le Maire y Gérald Darmanin serán algunos de los que se disputen la sucesión de Macron.

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Marine Le Pen, por su parte, considera que el resultado de las legislativas solo ha retrasado su llegada al poder. "Estamos en un clima preelectoral, las declaraciones de Le Pen buscan dar vuelta a la página de este ciclo electoral", ha explicado Federico Vacas. "Será determinante la perspectiva de elecciones presidenciales próximas. La fuerza que consiga imponer a su primer ministro va a presentarse como una fuerza posible para las presidenciales", ha añadido el responsable de Ipsos Francia.

Arenas señala que las legislativas han demostrado que a día de hoy existe en Francia una mayoría contra la ultraderecha. "Han ganado electores, han tenido una dinámica electoral muy buena desde las europeas, son un partido político dinámico, que para muchos franceses representan el orden y el progreso, pero tienen enfrente a una mayoría electoral que les rechaza por completo". "Van a tener que entrar en un proceso de introspección importante - concluye el profesor de la Universidad de Estrasburgo - Tengo la impresión de que la próxima puede ser la buena para ellos, las presidenciales van a ser muy disputadas, pero de aquí a tres años pueden ocurrir un montón de cosas".

Pol Morillas ha advertido de que el descontento social que está detrás del ascenso de la extrema derecha no ha desaparecido. "La tarea para el gobierno que surja es convencer a los ciudadanos que creen que RN es una buena opción de que no lo es, y eso significa política pública y trabajo a favor de los sectores ciudadanía francesa que se sienten perjudicados por el sistema actual".