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CaixaBank busca liderar el sector bancario español de la mano de Bankia con el aplauso de los mercados

  • La fusión de las dos entidades superaría en tamaño al Santander, el banco más grande de España

RTVE.es
4 min.

La ambición del primer banco catalán es convertirse en el primer banco español. CaixaBank ahora es el tercero y, con ese fin, tiende la mano al cuarto, Bankia, que sería la última adquisición de una larga lista. La fusión con Bankia superaría al actual líder, el Banco de Santander, ya que la nueva entidad sumaría unos activos de más de 664.027 millones de euros.

La Bolsa ha acogido de forma favorable las negociaciones y las acciones de Bankia se han disparado un 32,88% y las de CaixaBank, un 12,37%, en la sesión de este viernes.

Desde los sindicatos se observa con preocupación la negociación, UGT ha enviado un comunicado en el que afirma que defenderá los puestos de trabajo en ambas entidades y ha recordado que en el último decenio las sucursales se han reducido un 40 % en España y se han perdido 100.000 empleos en el sector bancario.

Por su parte, el director de estudios financieros de Funcas, Santiago Carbó, cree que hay "buena química" entre CaixaBank y Bankia y que son "complementarias" por lo que no se reducirán mucho las plantillas, apunta además que los bancos ya han ajustado su red de oficinas.

Bankia y CaixaBank son "complementarias" y la fusión no reducirá mucho empleo

Nuevo intento

El noviazgo entre el banco catalán y el madrileño no es nuevo, en el pasado el presidente de la Fundación La Caixa, Isidre Fainé, intentó un acercamiento con el entonces presidente de Bankia, Rodrigo Rato, pero la operación no fraguó por injerencias políticas, entre otras cuestiones, pero ahora el panorama es muy diferente. Para empezar, el primer ejecutivo de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, siempre ha dejado la puerta abierta a un comprador para la entidad.

El Banco Central Europeo, cuyo vicepresidente es el exministro Luis de Guindos, también ve con buenos ojos la fusión puesto que en reiteradas ocasiones ha insistido en la necesidad de que los bancos españoles ganen tamaño para poder competir en mejores condiciones en un mercado cada vez más global.

En tercer lugar, el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), que es el primer accionista de Bankia ha dado su bendición a la operación. En la nueva entidad el equilibrio de fuerzas se decanta por la entidad catalana, puesto que la Fundación La Caixa sería el socio mayoritario, a través de Critería controlaría un 30 % del capital, mientras que la participación del Estado quedaría diluida hasta un 14 %.

Sin embargo, el FROB participaría en un grupo bancario con un mayor potencial de rentabilidad lo que haría más fácil en el futuro vender las acciones y recuperar la mayor parte de las ayudas públicas.

El coronavirus afecta las cotizaciones y los resultados

A priori- la fusión por absorción, se hará a través de un canje de acciones y aun no está claro si se requerirá una ampliación de capital para que se lleve a cabo. En principio, los clientes no percibirán grandes cambios, solo si son accionistas su cartera evolucionará ya que variará el número de títulos (tendrán menos acciones pero más valiosas de la nueva entidad).

La pandemia de coronavirus ha hecho mella en las cotizaciones que se han desplomado ante la caída de la rentabilidad y la previsible evolución negativa de la morosidad hasta 2022. Bankia ha reducido su valor bursátil a menos de 3.200 millones, por lo que la participación del 62% del FROB valía unos 2.000 millones. CaixaBank ha disminuido su capitalización a 11.900 millones, pero estas cifras pueden mejorar sensiblemente con la buena acogida de los mercados al proyecto de fusión.

En cuanto a los resultados. CaixaBank ha ganado 205 millones de euros en el primer semestre, un 67 % menos que hace un año, tras realizar provisiones por importe de 1.155 millones, mientras que Bankia tuvo un beneficio de 142 millones de euros, un 64,4 % menos, tras dotar 310 millones en provisiones.

Duplicidades en la red de oficinas

El nuevo grupo nacería con más de 50.000 empleados y 6.700 oficinas, de las cuales 6.000 están ubicadas en España y el resto en Portugal, donde CaixaBank tiene presencia a través de BPI, su última compra hasta el momento.

Esta inmensa red de oficinas presenta duplicidades sobre todo en la Comunidad Valenciana, donde ambos bancos tienen su sede social, lo que significa un más que probable cierre de sucursales y una reducción de plantilla en un horizonte cercano.

La fusión entre CaixaBank y Bankia culminaría un largo proceso de compras. Desde la pasada crisis financiera, la catalana ha sido una de las entidades más activas al adquirir Banca Cívica, Morgan Stanley en España, Banco de Valencia, Barclays y el citado BPI. Bankia también cuenta con experiencia en este ámbito, ya que surgió como una fusión de cajas liderada por Caja Madrid e integró hace unos años al Banco Mare Nostrum, grupo que también estaba nacionalizado.

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