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Aniversario

El desembarco de Normandía, un ejemplo de solidaridad frente a las tendencias eurófobas

  • El 6 de junio de 1944 la invasión de Normandía por las fuerzas aliadas cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial

  • La 'operación Overlord' precipitó el fin de la contienda e hizo surgir un nuevo orden europeo que ahora está en cuestión

Alberto León
7 min.

El 6 de junio de 1944 las fuerzas combinadas de Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Francia llevaron un ataque contra las fuerzas nazis en las playas de Normandía (Francia) en la que está considerada la mayor operación de la historia militar. La batalla de Normandía, conocida en clave como 'operación Overlord', cambió el signo de la Segunda Guerra Mundial y, con ello, la propia historia de Europa.

75 años después, y mientras los aliados conmemoran este hecho histórico, Europa se debate entre mantener el impulso integrador que significó el propio 'espíritu de Normandía' y las fuerzas disgregadoras que representan las opciones nacionalistas y eurófobas, que tienen una implantación destacada en los propios países que protagonizaron la batalla de Normandía.

Así, las últimas elecciones europeas han dado como ganador en Reino Unido al 'Brexit Party' de Neil Farage, mientras el Gobierno de Londres ultima la definitiva salida de la Unión Europea. En Francia, los últimos comicios han certificado la tendencia ascendente de la ultraderecha que encabeza Marine Le Pen.

Incluso el proteccionismo y el patriotismo xenófobo del que ha hecho Donald Trump desde su llegada a la presidencia de Estados Unidos parecen contradecir el espíritu de colaboración que imperó entre las fuerzas aliadas, que desembarcaron en Normandía con el fin de liberar a la Europa ocupada por la Alemania nazi.

Solo Canadá, con una mayoría clara del Partido Liberal de Justin Trudeau, parece controlar este tipo de tendencias disgregadoras.

Los líderes de las principales naciones implicadas han coincidido en destacar estos días la importancia del desembarco en la conformación de la Europa actual. "Su solidaridad y determinación en la defensa de nuestra libertad permanece como una lección para todos nosotros" aseguraba, en referencia a los soldados que participaron en la acción, la primera ministra británica, Theresa May, durante los actos celebrados con motivo del 75 aniversario del desembarco este miércoles en Portsmouth.

Una patrulla área dibuna la bandera de Francia como parte de los actos en conmemoración del 75 aniversario del desembarco de Normandía. /MANDEL NGAN / AFP
Los presidentes de EE.UU. y Francia y sus esposas, Melania Trump y Brigitte Macron, charlan en el cementerio americano de Normandía. /REUTERS/Carlos Barria
El presidente Dondald Trump a su llegada a la ceremonia realizada en el Cementerio Americano de Normandía, en Colleville-sur-Men. /POOL/AFP/Ian Langsdon
Gaiteros militares escoceses participan en la ceremonia celebrada en Ranville, Normandía. /AFP PHOTO / CROWN COPYRIGHT 2019 / MOD / Corporal Jamie Hart
El presidente francés Emmanuel Macron estrecha la mano a un veterano estadounidense durante la ceremonia celebrada en el Cementerio Americano de Normandía en Colleville-sur-Men. /POOL/AFP/Ian Langsdon
Los veteranos canadienses saludan en la playa de Juno antes de la ceremonia internacional en Courseulles-sur-Mer, Normandía. /AFP/Guillaume Souvant
Veteranos británicos forman parte de la ceremonia celebrada en Ranville. /AFP PHOTO / CROWN COPYRIGHT 2019 / MOD / Corporal Jamie Hart
Los veteranos de guerra canadienses se ponen en pie durante el Himno Nacional en la ceremonia internacional celebrada en la playa de Juno, Normandía. /GUILLAUME SOUVANT / AFP
Unos apasionados de la Segunda Guerra Mundial de origen belga vestidos como soldados y con jeeps en la playa de Utah, en Sainte-Marie-du-Mont. /JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP
La primera ministra británica, Teresa May, y la ministra francesa de Defensa, Florence Parly, depositan flores durante el homenaje a los caídos en la batalla de Normandía. /Francsico Seco/Pool via REUTERS
El veterano John Prior camina entre las tumbas del cementerio de guerra de la Commonwealth en Bayeux, Francia. /REUTERS/Pascal Rossignol
Un veterano llega al cemeneterio británico junto a la catedral de Bayeux, en Normandía (Francia). /Bertrand GUAY / POOL / AFP
Britain's Prince Charles, Prince of Wales, Camilla, Duchess of Cornwall, British Prime Minister, Theresa May, Britain's Secretary of State for Defence Penny Mordaunt and French Defence Minister Florence Parly attend the Royal British Legionâ¿¿s commemoration ceremony to commemorate the 75th anniversary of D-Day, at the Commonwealth War Cemetery in Bayeux, France, June 6, 2019. REUTERS/Pascal Rossignol /REUTERS/Pascal Rossignol
Trump y Macron se abrazan durante los actos en el cementerio americano de Colleville-sur-Mer. /REUTERS/Carlos Barria
Los presidentes de Francia y EE.UU., a su llegada al cementerio americano de Colleville-sur-Mer, en Normandía. /REUTERS/Carlos Barria
Medallas cuelgan de la guerrera del veterano canadiense Leon Teacher, de 96 años. /GUILLAUME SOUVANT / AFP
Un grupo de veteranos participan en la ceremonia de los 75 años del desembarco de Normandía. /REUTERS/Christian Hartmann
El presidente norteamericano Donald Trump saluda a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial que participan en la ceremonia celebrada en el cementerio de Colleville-sur-Mer. /REUTERS/Carlos Barria
Veteranos de guerra de Estados Unidos saludan durante la ceremonia celebrada en el Cementerio Norteamericano de Normandía, Cooleville-sur-Mer. /AFP/Damien Meyer
Brigitte Macron y la Primera Dama Melania Trump asisten a la ceremonia de conmemoración realizada en el cementerio de Colleville-sur-Mer. /REUTERS/Carlos Barria

El 'Día-D'

De este puerto, ubicado en el sur de Inglaterra, partieron en las primeras horas del 6 de junio de 1944 las más de 150.000 tropas aliadas que, a bordo de unos 7.000 barcos, cruzaron el canal de la Mancha y desembarcaron en cinco playas de Normandía, en el oeste de Francia, en lo que se conoce como el 'Día-D'.

La operación, liderada por el general estadounidense Dwight D. Eisenhower, comenzó a fraguarse un año antes y fue meticulosamente diseñada. Aunque Churchill abogaba por intentar una invasión a través de Mediterráneo, los estadounidenses prefirieron desembarcar a través de las costas francesas, a pesar de que los nazis, sabedores del peligro que suponía la cercanía de las Islas Británicas, habían fortificado más de 4.000 kilómetros de costa, de los Pirineos a Noruega.

El desembarco de Normandía, una operación que cambió el signo de la guerra

Pero, para sorpresa de los alemanes, los aliados no irrumpieron por Calais, el punto más cercano, sino a través de Normandía, que ofrecía más ventajas estratégicas. El papel de los agentes dobles y la información cruzada fue hábilmente utilizado por Estados Unidos y sus socios.

Aunque todo estaba preparado para iniciar la invasión en 5 de junio de 1944, el mal tiempo obligó a retrasar 24 horas la operación. La fecha no estuvo elegida al azar ya que, según un artículo que publica Sky & Telescope, los aliados necesitaban una marea baja cerca del amanecer, lo que en esta zona solo ocurre durante la luna nueva o la luna llena. Por tanto, solo disponían de los días 5, 6 y 7 para llevar a cabo el asalto.

Los veteranos de Normandía recuerdan el 'Día-D'

Nuevo orden mundial

El plan elaborado por los aliados funcionó: mientras miles de barcos llevaban a cabo el ataque principal, tropas aerotransportadas llegaron detrás de la línea enemiga. Pese a ello, las fuerzas aliadas sufrieron importantes bajas, sobre todo en la llamada 'playa de Omaha', nombre en clave que recibió uno de los puntos en los que se produjo el desembarco.

Se calcula que unos 4.400 soldados aliados murieron y otros 9.000 resultaron heridos, mientras que se estima que las bajas en el bando alemán oscilan entre los 4.000 y los 9.000 hombres.

Aunque las fuerzas de Hitler resistieron en un principio, los aliados se abrieron paso hasta París, ciudad que fue liberada a finales de agosto de 1944, lo que consolidó el éxito aliado en el frente occidental.

Saint-Mère-Église, el primer pueblo liberado tras el desembarco de Normandía

En la primavera de 1945 las fuerzas soviéticas entraron en Berlín y ese verano los bombardeos atómicos contra Japón acaban con la resistencia del frente del Pacífico. La contienda había terminado y de ella surgía un nuevo orden mundial y europeo.

A lo largo de 1945, primero en Yalta y luego en Potsdam, las potencias ganadoras de la contienda, Estados Unidos, la Unión Soviética y el Reino Unido, acordaron el reparto de Alemania. Las tensiones que se vislumbraron en aquellos encuentros fueron el preludio de la división del mundo en dos bloques, el capitalista, con Estados Unidos y sus aliados europeos como principales exponentes, y el comunista, con la URSS y los países del 'telón de acero'.

Del bloque capitalista europeo surgirá el impulso -primero de carácter económico y luego político- del que emergerá la Comunidad Económica Europea, germen de la actual Unión Europea que, tras el fin de la URSS, terminará por integrar a muchos de los países que inicialmente figuraron en el bloque comunista.

Un orden europeo que, según los últimos acontecimientos, está en peligro de entrar en crisis si fructifican algunas de las tendencias disgregadoras que en los últimos años se alzan dentro de la UE.