Muchas de estas alumnas que llegan a clase lo hacen por primera vez, pero otras ya repiten por cuarto año consecutivo. Yurena las recibe con un cántico Aloha, que significa amor. Su intención es que estas mujeres aprendan el Hula, un baile ancestral que relata a través del ritmo historias cotidianas.Hasta el 30 de junio se imparten estos talleres a estas mujeres, pero también a niños e incluso a hombres que quieran animarse. El espítitu de Hawai, potente, volcánico e isleño se afianza en esta sala. Cadencias con los pies, las caderas y sobre todo con la cabeza puesta en la armonía con la naturaleza.