Conforme se aproximan los exámenes disminuyen las plazas libres para estudiar en las bibliotecas, sobre todo de noche.
Este año se presentan a Selectividad alrededor de 150.000 jóvenes, 22.000 en la Comunidad de Madrid, y muchos aprovechan los últimos días para repasar durante la madrugada en bibliotecas que abren 24 horas; En Madrid hay siete y a partir de las 23:00 ya están llenas.
Para evitar las colas algunos estudiantes reservan sus sitios durante el día para que no se queden sin ellos por la noche, cuando se convierten en un verdadero tesoro.
Tienen que dejan sus cosas en la silla, para que no se siente otro, y no pueden hacer descansos de más de 30 minutos; si pasa este tiempo un vigilante les retira sus pertencencias para que el puesto lo ocupe alguien que está haciendo cola; algo que les advierten con un papelito y que trata de evitar abusos y/o desperdiciar mesas libres.
Por ello algunos jóvenes tienen que estar casi todo el día en la biblioteca para asegurarse su 'puesto nocturno'.
No sólo tienen la presión de aprobar Selectividad y sacar suficiente nota para estudiar lo que quieren sino que primero tienen que ganarse la plaza, de la biblioteca.