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'Dirty Dancing': no te acuerdas, pero fue una revolución feminista y puedes verla gratis en RTVE Play

P. Campos
5 min.

Se convirtió en toda una revolución, pero no en una cualquiera. Dirty Dancing es una revolución feminista. Esta película habló sin tabús de términos del panorama que estaban mal vistos en la sociedad de los años 80: como el aborto y la sexualidad femenina. Además, su protagonista, Baby acabó dejando atrás aquella niña que nunca había roto un plato y se convirtió en Frances Houseman (Jennifer Grey), una mujer que decidió plantarle cara a su progenitor.

A pesar de que ninguna productora confiara en el largometraje, se acabó convirtiendo en todo un fenómeno y recaudando 20 veces más el presupuesto. Llegó a la pantalla a finales de los 80 y es una de esas películas que ha pasado de generación en generación, que muchas madres e hijas comparten en alguna etapa de su vida. A continuación, te contamos con detalle los temas que trató sin tapujos, Eleanor Bergstein, la escritora y coproductora del film que se basa en gran parte de su infancia.

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El aborto de Penny

Uno de los momentos más impactantes de Dirty Dancing es el aborto de Penny, el personaje que interpreta la actriz estadounidense, Cynthia Rhodes. La bailarina es descubierta por la protagonista Baby en la cocina del resort donde pasaba las vacaciones con sus progenitores y su hermana. La producción estaba ambientada en los años 60, una época donde el aborto estaba considerado como una palabra tabú y era algo inconcebible por las mujeres.

Ante esta situación y sabiendo que era un embarazo no deseado, Baby intenta ayudar a Penny. Tras recibir la aportación económica, Penny acude a un médico clandestino, del que sale gravemente herida. Seguramente, en el momento de su proyección en la gran pantalla, muchos de los espectadores no llegaron a entender este mensaje tan importante en la película. Por ello, en el guion de Bergstein, se le daba la importancia que tiene acceder a un aborto con unas condiciones médicas seguras. Además, fue uno de los largometrajes que, a finales de los 80, se atrevió a hablar de la práctica la interrupción voluntaria del embarazo se podía llevar a cabo, un tema ausente en estas producciones.

De Baby a Frances Houseman

¿Quién no ha soñado con cambiar el mundo cuando era un adolescente? La protagonista de la producción estadounidense era una muy ingenua. Además, Baby carecía de tener experiencia en temas importantes en la vida, lo normal en su edad. A esto también se le sumaba la falta de confianza que tenía la joven con respecto a su aspecto físico. Su hermana mayor, Lisa, tenía otros quehaceres en su mente: el matrimonio y el maquillaje.

Jennifer Grey interpreta a Baby Filmaffinity

En Dirty Dancing, se aprecia el cambio a una persona adulta de Baby. Primero se topa con la situación del embarazo no deseado de Penny, después al ver a Johnny siente un flechazo y un deseo inimaginable por el bailarín del que acaba siendo su pareja tanto a nivel profesional como personal. En la joven se percibe concretamente el paso de adolescente a mujer. Por sí sola, Baby es valiente y sin importarle la diferencia de edad entre ambos, decide declararse a su compañero y es la que toma la iniciativa en perder la virginidad con él.

Por si fuera poco, el transcurso de Baby en la producción no se queda ahí. La joven es capaz de envalentonarse delante de su progenitor, lo que veía un ejemplo a seguir. Su padre también sentía admiración hacia su pequeña hasta que descubre las compañías, sobre todo la de Johnny, de aquel verano de 1963. Sin embargo, finalmente, el Dr. Houseman acaba dando su brazo a torcer y se reconcilia con su querida hija.

Johnny Castle, el deseado

Desde el primer contacto visual, Baby tiene una gran curiosidad en conocer a Johnny Castle (Patrick Swayze), profesor de baile y además, bailarín, en el resort Kellerman que pasó ese verano con su familia. La joven, cuando tiene la oportunidad, no duda en preguntar quién es ese apuesto galán del que se queda prendada. Es más, durante la noche, ella tiene la oportunidad de conocerle y bailar con él en una fiesta secreta que había cerca del hotel.

Patrick Swayze se mete en la piel de Johnny Castle Filmaffinity

Aunque pasase desapercibido, existía una pequeña diferencia de edad entre los protagonistas. Baby era un adolescentes y Johnny pasaba la veintena. También, él era el guaperas del lugar y las mujeres se interesaban por él. Sin embargo, con Baby fue todo completamente distinto. Tras varias clases de baile, la atracción entre ambos crece y culmina en la noche de amor donde la joven toma la iniciativa.

Bonus: Una canción de Óscar

La banda sonora de Dirty Dancing generó un renacimiento de la música antigua y una demanda de un álbum que pasó durante 18 semanas en el número uno en las listas de ventas de álbumes Billboard 200. Además de lograr el platino en unas catorce ocasiones y vender más de 32 millones de copias en todo el mundo. En él se incluyeron las grandes canciones de la película: como la ganadora de la estatuilla más prestigiosa de Hollywood en la categoría de Mejor Canción "(I've Had) The Time of My Life", interpretada por Bill Medley y Jennifer Warnes; la canción compuesta e interpretada por el actor principal Patrick Swayze, "She's Like the Wind"; y, "Hungry Eyes", interpretada por Eric Carmen, entre otras.

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