Televisión

María del Puy Alvarado, la productora "rara avis" que está cambiando la forma de hacer cine

RAQUEL ELICES
7 min.

Cuando María del Puy Alvarado (San Sebastián, 1979) terminó sus estudios en la ECAM en 2005, en la industria del cine español no se hablaba de cuotas, ni de paridad y el feminismo no era un movimiento respaldado que es hoy. Sin embargo, en su casa, la igualdad era una realidad. “Mi madre era muy feminista, nos educó en el mismo contexto a mi hermano y a mí, así que entonces no era consciente de los obstáculos que iba a encontrar por el hecho de ser mujer, tenía la sensación de que el machismo era algo superado”. Lejos de ser una actitud ingenua, aquello le imprimió la seguridad y el paso firma para lanzar, con tan solo 27 años, su propia productora, Malvalanda.

Diecisiete años después, Alvarado se ha convertido en uno de los grandes nombres del cine español y, echando la vista atrás, es muy consciente de dónde viene. “Evidentemente, me di cuenta. El machismo estaba ahí, yo lo he sufrió y lo sufro aún todavía, incluso ahora que me encuentro en un puesto consolidado y de responsabilida”.

Nominada dos veces al Oscar, por el cortometraje Madre, de Rodrigo Sorogoyen, en 2019 y la película documental El agente topo (2020), con cinco nominaciones en los premios Goya, en todo este tiempo, la donostiarra ha perfilado una línea acorde a su forma de ver y entender el mundo. No solo a través de los temas que se trabajan en pantalla (Luminaria, Luchadoras, La loca y el feminista), sino también en el terreno, con la presencia de mujeres en todos los procesos que tiene una película y contando con ellas en los cargos de responsabilidad. Es el caso de Las paredes hablan (2023), la nueva película documental de Carlos Saura, que llega a los cines el próximo 3 de febrero.

Con Alvarado a la cabeza, la presencia de mujeres en puestos claves en toma de decisiones es una grata, pero aún sorprendente, noticia en una industria audiovisual en la que parecen estar calando los cambios sociales, pero a paso lento. Coproducida también por Anna Saura, hija del director, la cinta cuenta con Tamara Santos, como jefa de producción; Inés Almirón y Raquel Forcén, en el sonido o la ganadora de un Goya por El buen patrón (2022), la montadora Vanessa Marimbert.

'Las paredes hablan', clip exclusivo Juan Luis Arsuaga

Una “rara avis” que cada vez lo es menos

“Es increíble poder vivencia esto”, comenta Marimbert. “Mi crecimiento en la industria del cine ha sido progresivo, desde abajo y en la mayoría de ocasiones, la presencia de jefes de equipo hombres era una constante. Las paredes hablan evidencia que las cosas están cambiando”, añade la montadora. Tampoco es fortuito que esta realidad se de con Saura al frente. Marimbert, que ya ha trabajo con Saura en Flamenco, flamenco, y Alvarado coinciden en hablar de un director que deja permearse por las propuestas y opiniones de todo su equipo. “Tiene una manera muy colectiva de trabajar, primeros nos escucha a todas y después toma la decisión”, comenta Alvarado.

Las paredes hablan cuenta además con la directora de fotografía Juana Jiménez. “Este caso es muy excepcional, encontrar un equipo así antes era rarísimo y eso está motivado en parte por el sello de María del Puy, que es quien formó el equipo”. Jiménez coincide con Marimbert en que notan una sinergia diferente cuando trabajan en un equipo en el que hay una presencia notable de mujeres. “El resultado no es diferente, pero sí lo son las dinámicas de equipo”. “Desde luego, el debate está más abierto. Hablando en plata, cuando te juntas con equipos de trabajo en el que la mayoría son tíos, se nota la testosterona y el justificar tu trabajo con afirmaciones rotundas y contundentes. Poder dudar, cuestionarnos. Esto con María del Puy ha sido una constante”, añade Marimbert.

Esto coincide con la reflexión que la cineasta Carla Simón exponía en el documental A propósito de ellas. La directora de Alcarràs, nominada en los próximos premios Goya, hablaba de un cambio en la forma de liderar, desde la duda que se comparte con el resto del equipo y para la que se buscan soluciones colectivas. “Es muy importante introducir esta nueva manera de dirigir que es muy femenina, pero que estoy convencida de que también hay hombres que también quisieran tenerla, lo que pasa es que no está permitido”, contaba en este documental producido por RTVE Play.

Para Alvarado, también es importante derribar la idea demasiado tiempo instaurada de que las mujeres, para acceder a puestos de relevancia, tenían que aspirar a la excelencia. “Y sería maravilloso que siempre sucediese, pero entonces que se exija también a los hombres. Cuando ellos no lideran desde la excelencia no se pone en entredicho”, apunta.

La revolución de Carla Simón

En los últimos años, el cambio parece imparable. Algo especialmente visible en reconocimientos y premios nacionales e internacionales. Carla Simón hacía historia el año pasado al convertirse en la primera mujer española en ganar el Oso de Oro. Un testigo que este año puede recoger otra cineasta, Estíbaliz Urresola, única española en competir en la Berlinale con 20.000 especies de abejas (2023). Además, los premios Goyas llevan cinco años consecutivos otorgando el premio a la Mejor dirección novel a una mujer. Un camino que Alauda Ruiz de Azua tiene todas las papeletas de seguir este año con Cinco lobitos (2022).

“Las cosas han cambiado, sobre todo porque hay una consciencia de la situación en la sociedad y en el sector y por un lado se lucha por cambiar y están cambiando. Tengo conversaciones sobre guiones y sobre cosas que antes no las tenía, eran impensables, y he vivido ese arco de evolución”, apunta Alvarado. Pero recuerda: las cifras siguen lejos de la paridad. Según el último informe del CIMA (Asociación de Mujeres cineastas de Medios Audiovisuales), el porcentaje de mujeres en los cargos de responsabilidad masculinizados es del 26% en producción y el 21% en dirección. Números que han crecido en los últimos años, pero aún de forma muy reducida.

'Las paredes hablan', de Carlos Saura (tráiler)

¿Llegará el fin de las cuotas?¿por qué son importantes?

En este sentido, la productora de Las paredes hablan (2023) insiste en que hay que seguir apostando por las políticas de cuotas, una cuestión muy debatida, pero que, sin embargo, ha demostrado ser muy eficaz en otros países. Alvarado recuerda el caso de Suecia, donde estas normas se comenzaron implantar en 2012 con muy buenos resultados. En solo tres años, el país nórdico aumentó la cuota de directoras, del 26% a un 50%. Llegados al momento de paridad, sin embargo, creyeron que estas políticas ya no eran necesarias. “Fueron pioneros y fueron modelo de muchos otros países, pero dejaron de aplicar estas políticas de discriminación positiva y a los dos años estas cifras se habían descabalado”, recuerda Alvarado.

Para la fundadora de Malvalanda, esto pone de manifiesto que no se puede hacer una política concreta y soltarla de golpe. “Esyá claro que trabajar desde lo institucional es esencial, pero es necesario dejar que calen en la sociedad, crear referentes y que permitir que sean sólidos. Claro que habrá que encontrar el día en que estas políticas terminen, pero que hacerlo de forma gradual”, concluye.

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