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Bailad, muchachos, bailad...

Las 20 mejores películas de baile más icónicas del cine

Noah Benalal
11 min.

El cine ha sido, desde sus comienzos, un arte fascinado por el cuerpo en movimiento. Por eso siempre ha estado obsesionado con el baile: lleno de emoción, de belleza y de espectáculo, es el vehículo perfecto para contar historias visuales, dinámicas e inolvidables en las que una imagen vale más que mil palabras. Ahora que Televisión Española busca al próximo gran bailarín en The Dancer, un formato donde la coreografía importa tanto como su espectador dedicado y atento, seleccionamos a sus antecesores en la gran pantalla para que encuentres, si quieres, la película de baile perfecta para ti: desde Fred Astaire y Ginger Rogers hasta Richard Gere y Jennifer López, todas las épocas y los géneros han tenido sus parejas favoritas, y sus historias favoritas, de baile.

1. Dirty Dancing (1987)

De bajo presupuesto, con un rodaje complicado y destinada, sin saberlo, a convertirse en un clásico: Patrick Swayze y Jennifer Grey protagonizaron Dirty Dancing, una de las mejores comedias románticas de la década de los ochenta y, también, una de las más memorables películas de baile. Su coreografía final es icónica; su canción principal, (I've Had) The Time of My Life todavía suena en la radio, y bajo la cándida historia de Baby, su protagonista, trató temas complicados con gran irreverencia, convirtiéndose en un alegato a favor de la libertad y el amor adolescente que, 34 años después, todavía nos encanta.

2. Magic Mike XXL (2015)

Secuela de la película dirigida por Stephen Soderbergh y paralela a la historia real de Channing Tatum, que comenzó su carrera bailando en locales de striptease, Magic Mike XXL lo tiene todo: un viaje por carretera, sentido del humor, un número musical al ritmo de los Backstreet Boys y una mirada única sobre el deseo y la sensualidad masculinas. Amber Heard es la protagonista femenina, pero los que se erotizan son ellos: un grupo de strippers con grandes sueños que se reúne para preparar su último gran espectáculo musical y que busca la felicidad por el camino.

3. Carmen (1983)

Carmen, de Carlos Saura, es una de las películas de baile más impresionantes del director español y, también, de nuestro cine. Tercera entrega de la trilogía musical que rodó junto al bailarín Antonio Gades y con el productor Emiliano Piedra, Carmen es una versión más de esta historia de amor y celos que termina en tragedia: la novela de Prosper Mérimée inspiró la ópera de Bizet y ha sido llevada al cine por Chaplin, por Cecil B. DeMille, por Lubitsch, por Otto Preminger, por Tulio Demicheli con Sarita Montiel... y por Saura, que planifica los más hermosos números de flamenco, como muestra la icónica escena en la tabacalera. Su Carmen ganó el BAFTA a mejor película de habla no inglesa, optó a varios Globos de Oro y estuvo nominada a tres premios Óscar.

4. Fiebre del sábado noche (1977)

El título Saturday Night Fever no se dice, se canta: la película que le valió a John Travolta su nominación al Oscar se basaba en un artículo sobre un fenómeno social, la fiebre de baile que acompañó en su entrada a los años 80. Conflictos familiares, amorosos y juveniles atraviesan la película que construyó, quizá, la pista de baile más inolvidable, con magnífica banda sonora de los Bee Gees.

5. Footlose (1984)

Una ciudad pequeña en la que el Ayuntamiento ha prohibido el baile, y la lucha de un grupo de adolescentes para recuperarlo y poder celebrar su fiesta de graduación. Ligeramente basada en hechos reales, Footloose es un relato de las ansiedades que atraviesan y enfrentan a hijos y padres, y de la tensa relación entre autoridad y juventud: Kevin Bacon, Lori Singer, Sara Jessica Parker, John Lithgow o Dianne Wiest protagonizaron este clásico juvenil que quedó, también, grabado en nuestra memoria al son de los acordes del tema de Kenny Loggins.

6. El Bar Coyote (2000)

A veces el baile no es un fin, sino un medio: antes que Magic Mike, la icónica Coyote Ugly, o El bar Coyote, ya construía un relato de aspiraciones y supervivencia ambientado en un bar de striptease. Piper Perabo interpretaba a la protagonista que viajaba a Nueva York decidida a convertirse en cantautora con otra canción que se ha convertido en icónica: Can't Fight the Moonlight, de LeAnn Rimes. Estética dosmilera, disfraces sureños, peleas de bar y las mejores coreografías sobre la barra construyen el resto de la película.

7. Frances Ha (2012)

Una película independiente en blanco y negro en la que el baile se coloca en un discreto segundo plano y que, sin embargo, se desenvuelve con su ritmo ligero, su inocencia y su frescura: Frances Ha, protagonizada por Greta Gerwig (Mujercitas) y dirigida por Noah Baumbach (Historia de un matrimonio) es la historia de una bailarina que, también, trata de encontrarse a sí misma mientras sobrevive en un pequeño apartamento de Nueva York.

8. Fama (1980)

Irene Cara interpretó Fama, la canción que ganó el Oscar en 1980 tras aparecer en la película del mismo nombre. Su recaudación, su éxito en las academias y, lo más importante, su popularidad entre la gente, dieron lugar a la franquicia de películas, musicales, series y programas de televisión que conocemos como la palma de nuestra mano. Tal vez la más cercana en espíritu a The Dancer, la historia sigue las dificultades, los esfuerzos y las recompensas de un grupo de estudiantes en una presitigiosa academia de baile.

9. Las zapatillas rojas (1948)

Adaptación de la fábula de Hans Christian Andersen, la película de Powell & Pressburger es uno de los grandes hitos del tecnicolor: es la favorita de Brian DePalma y Martin Scorsese, inspiró un disco y una película de Kate Bush, The Red Shoes; narra una devastadora historia de obsesión y de ambición y contiene en su interior más de 20 minutos de un ballet puro adaptado, maravillosamente, a los códigos del cine. Obra de arte y de artesanía, la sucesión de escenas dramáticas, románticas u oníricas perfectamente acabadas convierten este bello baile hasta la muerte en una de las grandes películas del antiguo Hollywood.

10. Cisne negro (2010)

Otra vuelta de tuerca sobre la relación del ballet con la obsesión, la locura y los celos: la película de Darren Aronofsky, por la que Natalie Portman, ganó su Oscar, arrasó en la temporada de premios vinculando El lago de los cisnes con un enrevesado drama psicológico. Destaca el diseño de vestuario y, en particular, los hermosos trajes de cisne diseñados por las dueñas de la firma Rodarte: Kate y Laura Mulleavy.

11. Flashdance (1983)

What a feeling... Flashdance fue una de las películas más taquilleras de la década de los 80, arrasó en los Oscar, los BAFTA, los Globos de Oro y los Grammy, sirvió de influencia para todas las películas de baile que la sucedieron y probó con cuánta frecuencia los críticos se equivocan terriblemente: el mítico Roger Ebert dijo que no era más que "una colección de bailes y sonidos que no significan nada", y resulta que Flashdance significó toda la música y el cine de los años 80. La película, sobre una aspirante a bailarina profesional, apeló a una audiencia gigante y convertió en icónicas las canciones de su banda sonora, empezando por, aunque no sólo, canciones como "Maniac" o la propia "Flashdance... What a Feeling", interpretada también por Irene Cara.

12. Step Up (2006)

Conocida en español como Un paso adelante, es la película que lanzó a la fama a Channing Tatum y en la que el actor conoció a la que se convertiría en su pareja y madre de su hija: Jenna Dewan. Ambientada en Baltimore, lleva a las calles y al estilo de baile urbano una premisa tan clásica como la de Romeo y Julieta: dos personajes de orígenes opuestos y distinta proyección social que se atraen, se enamoran, se arriesgan y, como sucedía también en la obra de Shakespeare, bailan.

13. Billy Elliot (2000)

Uno de los grandes éxitos del teatro musical de los últimos veinte años, la adaptación fílmica de Billy Elliot cuenta la historia de un niño de clase obrera que, durante la huelga de mineros que tuvo lugar a mitad de los años 80 en el condado de Durham, Inglaterra, descubre su pasión por el baile y lucha por perseguir su sueño sin importar su género. "Los niños no bailan", dice Julie Walters en la escena más emblemática de la película; el resto es el arduo y emotivo camino para probar que eso no es verdad.

14. Showgirls (1995)

La película de Paul Verhoeven (Instinto básico, Total Recall) que se convirtió en una joya de culto y que hundió la carrera de su actriz protagonista, Elizabeth Berkley, cuando fue elegida como la peor película de la década. Siguiendo a una bailarina en busca del éxito en los sórdidos ambientes del espectáculo en Los Ángeles, se planteó como una fábula sobre el poder y la corrupción de la inocencia femenina. Fue un fracaso de crítica y de taquilla, pero hoy es un clásico inapelable y una película de culto que cautiva por su sátira social, su atrevimiento visual y su valiente rechazo del buen gusto.

15. ¿Bailamos? (2004)

Jennifer Lopez, Richard Gere y Susan Sarandon protagonizan la comedia romántica de baile que más veces hemos visto reproducirse delante del sofá de nuestros padres: ¿Bailamos? es la historia de un hombre casado que quiere tomar lecciones de baile, y es, curiosamente, el remake de una película japonesa basada, a su vez, en Ritmo Loco, la película de Fred Astaire y Ginger Rogers que popularizó (y premió con un Oscar) la canción "They Can't Take That Away From Me", intepretada posteriormente por Frank Sinatra, Louis Armstrong, y Robbie Williams.

16. Pina (2011)

El cineasta alemán Wim Wenders homenajea a la coreógrafa Pina Bausch con este documental que intercala testimonios con el más impresionante montaje audiovisual de sus piezas de danza contemporánea, interpretados por los bailarines de la compañía del teatro de danza de Wuppertal. La película se estrenó, y terminó de filmarse, postumamente, pues Pina falleció abruptamente durante los trabajos de rodaje.

17. All That Jazz (1979)

Sobre el oficio tortuoso del coréografo, y sobre otro tipo de muerte a la sombra del escenario trata All That Jazz, el clásico semiutobiográfico de Bob Fosse con el que el actor, bailarín, coréografo y director estadounidense imaginó su propio final y retrató la intensidad de su trabajo mientras, en la vida real, editaba su película Lenny y montaba el musical Chicago para Broadway. Reflejo de su obsesión y de los catastróficos destrozos que semejante dedicación había ocasionado en su vida personal, es el relato del perfeccionismo de un hombre mujeriego, drogodependiente y profundamente solo, y es es otro de los hitos estéticos del cine musical, que se llevó dos premios BAFTA y la Palma de Oro en Cannes.

18. Suspiria (2018)

Basada en la película del mismo nombre de Dario Argento y protagonizado por Dakota Johnson, Mia Goth y Tilda Swinton en varios papeles, Luca Guadagnino realizó en el remake de Suspiria un complicadísimo trabajo de estetización del terror y de catarsis a través de la violencia: ambientada en el otoño alemán y meznado psiquiatría, baile y brujeria, la película está repleta de símbolos y se desenvuelve como una desquiciada e impresionante coreografía. Difícil de mirar, pero increíblemente magnética, la comparación entre remake y original desatendió los méritos de una de las mejores películas de la década. Eso sí: no apta para estómagos sensibles.

19. Ya no estoy aquí (2019)

La película de Fernando Frías que viajó a los Goya se ha mantenido enterrada en el catálogo de Netflix: ocupó un lugar en las listas de favoritas de Guillermo del Toro, Pedro Almodóvar y Alfonso Cuarón, y es un relato de migración, identidad y cumbia: cuenta la historia de Ulises, un joven mexicano que, a los 17 años, debe migrar a Estados Unidos y dejar trás sus calles, su familia, sus amigos y, también, sus bailes.

20. Baila, muchacha, baila

Reivindicada posteriormente como una obra de denuncia feminista, Baila, muchacha, baila es la película más conocida de Dorothy Arzner, la única mujer que dirigió películas en Hollywood la década de los años 30. Protagonizada por Maureen O'Hara y Lucille Ball, es otra tragedia que orbita alrededor del ballet clásico y las aspiraciones de una bailarina que se convierte en víctima del (cruel, cruel, cruel) mundo del espectáculo.

The Dancer se emite todos los lunes a las 22:10 y está disponible en RTVE Digital. Más noticias en Corazón y tendencias.

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