El lunes 30 de diciembre se reestrena en La 2 una serie inolvidable de nuestro Archivo: Celia. A las 14:00 horas podremos ver, hasta el 6 de enero, la media docena de capítulos de una producción de 1993 de José Luis Borau que sigue igual de fresca que hace 26 años. Si ya la viste en su día, siempre es un buen momento para revivirla y descubrir detalles que se te pasaron entonces por alto. Si no la has visto nunca, acaso porque eras demasiado joven, te aseguramos que te sorprenderá... ¡y muy favorablemente!
Así comienza cada capítulo de Celia, con los dibujos de Molina Gallent, una de las ilustradoras originales de los libros de Elena Fortún; y con un tema musical compuesto por el dúo español Vainica Doble. El tema ha recibido el nombre de "Celia" o "Hay en Madrid una niña" y está basado en la canción de recreo "En Cádiz hay una niña". La frase que escuchamos en inglés está cantada por el personaje de "Miss Nelly", la institutriz inglesa, que le dice a Celia "Be quiet, you are a naughty girl" (Estáte quieta, niña traviesa).
El 24 de junio de 1928, la escritora Elena Fortún (1886-1952, cuyo nombre real era Encarnación Aragoneses) comenzó a publicar en Gente menuda (suplemento infantil de la revista Blanco y Negro) la historia de una niña de siete años (Celia Gálvez de Montalbán) que cuestionaba a los adultos y a un sistema educativo que representaba un freno a su desbordante imaginación. Ya en los años 30, la editorial Aguilar fue publicando sucesivamente los libros Celia, lo que dice, Celia, en el colegio y Celia, novelista, que narran la vida de la niña hasta la edad de 10 años.
Tras la Guerra Civil siguieron las entregas, y en 1948 una Celia adulta decía adiós a sus miles de lectores. En 1993, Alianza Editorial comenzó la reedición de muchos de los libros de Fortún. Las aventuras de Celia también fueron muy populares en su tiempo por las ilustraciones que acompañaban a los textos: primero las de Serny y Regidor en Gente menuda, y luego las de Molina Gallent en los libros (estas fueron usadas por Borau para la cabecera de la serie).
Rodaje con niños... y animales
Se escogieron los tres primeros libros de Celia para hacer la adaptación televisiva en TVE. La serie comenzó a rodarse en junio de 1991 y se terminó en 1992. Empezó con la dirección José Luis Cuerda, pero finalmente fue el propio Borau el que tomó las riendas y dirigió los seis capítulos. La producción contó con más de 70 niños y con animales diversos, como una cigüeña, un elefante, un mono, una cabra, gatos o un perro. El bebé que hacía del hermano de Celia, llamado Cuchifritín, era en realidad tres diferentes porque las leyes del cine estipulaban un tiempo limitado de participación a los menores de tres años. Y en el elenco principal había actores emergentes junto a algunos consolidados: Ana Duato, Pedro Díez del Corral, Tito Valverde, Aurora Redondo, Maria Isbert, Silvia Munt, Carmelo Gómez o María Luisa Ponte.
Una niña adelantada a su época
Para el papel principal el equipo de la serie realizó un casting al que acudieron más de 3.000 niñas. En la última semana apareció Cristina Cruz Mínguez y nadie dudó: era ella. Una niña rubia de siete años, de ojos azules y espigada, que supo hacer como nadie a la pequeña Celia, perteneciente a una familia acomodada residente en la calle Serrano de Madrid. Allí vive con sus padres y un hermano pequeño (el bebé Cuchifritín), al cuidado de una institutriz inglesa, de las monjas de su colegio y de Doña Benita. La pequeña Celia no se corta en expresar sus ideas y opiniones: es toda una adelantada a su época, una niña feminista enemiga de la intolerancia y de las convenciones sociales más absurdas.
En el programa de La 1 de TVE "Hoy es posible" emitido el 29 de julio de 1997, Nieves Herrero entrevistó a algunos actores en ese año ya adolescentes, que se hicieron conocidos en su infancia por haber interpretado importantes papeles en series de televisión. Entre ellos se encontraba Cristina Cruz, protagonista de "Celia".
El preestreno de Celia fue en el Cine Doré de Madrid el 4 de enero de 1993, y fueron emitidos por primera vez del 5 de enero al 9 de febrero de 1993, con periodicidad semanal, exhibiendo una audiencia superior a los siete millones de personas. Se repusieron en las Navidades de 1995 y en las de 2001. La producción corrió a cargo de TVE, del mismo Borau, y participaron también las televisiones estatales de Italia, Francia y Alemania. La mala situación económica que atravesaba TVE en aquel momento impidió que se pudieran grabar más capítulos. La serie recibió en 1993 el Premio TP de Oro como Mejor serie dramática nacional, y el capítulo "Doña Benita" obtuvo el Premio Danubio al programa más divertido, en el XII Festival Internacional de Televisión para Niños y Juventud.