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Amaia y Alfred brillan en la inauguración de la 63ª edición del Festival de Eurovisión

  • Más de 300 metros de alfombra azul que los candidatos españoles recorrieron mientras atendían a medios y fans

  • Además, se atrevieron a entonar algunos éxitos eurovisivos españoles y el ‘Amor pelos dois’ de Salvador Sobral

PRENSA RTVE
2 min.

Amaia y Alfred conquistaron anoche a cientos de medios y fans. Sucedió en la ‘Blue Carpet’ de la Fiesta de Bienvenida, la inauguración oficial de la 63ª edición del Festival de Eurovisión. Desfilaron por los 300 metros de alfombra a orillas del río Tajo, recordaron hitos eurovisivos españoles de otros años y hasta se atrevieron a cantar ‘Amor pelos dois’, de Salvador Sobral, mientras atendían a medios de los 43 países participantes y no paraban de firmar autógrafos y hacerse fotos con los muchos seguidores que reclamaban su atención.

Amaia y Alfred en la 'Blue Carpet' /rtve
Amaia y Alfred en la 'Blue Carpet' /rtve
Alfred y Amaia atienden a los medios /rtve
Amaia y Alfred con fans /rtve
Netta, representante de Israel /rtve
Madame Monsier, representantes de Francia /rtve
Alexander Rybak, representante de Noruega /rtve
Ermal Meta y Fabrizio, representantes de Italia /rtve
Michael Schulte, representante de Alemania /rtve

Los representantes españoles en el certamen europeo tuvieron tiempo antes de desfilar de compartir un rato de confidencias con sus ya “viejos amigos” Ari Ólafsson, de Islandia; Suzie, de Reino Unido; o Laura Rizzoto de Letonia, entre muchos otros.

Ya en el desfile, se han animado a cantar con los presentadores del evento, los portugueses Cláudia Semedo y Pedro Granger, algunos de los éxitos eurovisivos españoles como ‘Para llenarme de ti’ de Ramón, ‘Europe's living a celebration’, o ‘Dime’, de Beth. Y, por supuesto, han entonado ‘Amor pelos dois’, del ganador de Eurovisión del pasado año, Salvador Sobral.

Una noche larga pero divertida y productiva para Amaia y Alfred y que supone el arranque del Festival de Eurovisión 2018, en el que 43 participantes competirán por el micrófono de cristal y por convertir su país en sede de la próxima edición del certamen europeo.