La temporada toca a su fin y en una empresa de Barbate, que distribuye casi la mitad del atún rojo que capturan las almadrabas de Zahara, Conil y Tarifa, se van terminando los ronqueos, es decir, los despieces de estos pescados de los que se aprovecha todo. Pero aunque se acabe la temporada no se preocupen que aún queda atún fresco y además, el resto del año, la ultracongelación a menos 60 grados garantiza un producto de calidad superior.
La almadraba es un arte de pesca con 30 siglos de historia y es la modalidad que menos esquilma la población de la especie.