En el cuarto capítulo de Cuánta Guerra, el conocido artista asturiano Rodrigo Cuevas ha protagonizado una emotiva inmersión en la memoria histórica de su familia. De la mano de la periodista Conchi Cejudo, el cantante ha viajado al pasado para desenterrar las vivencias de su bisabuelo Salvador Arias Castañón y de su tía bisabuela Soledad, ambos afiliados al Partido Comunista de España y firmes defensores de la República durante la Guerra Civil española.
Rodrigo Cuevas, durante la grabación de '¡Cuánta guerra!'
Yo creo que todo lo que hago en la vida lo hago por el tiempo que pasé en Rodiezmo
Aunque el recorrido de este programa de Cuánta Guerra comenzó en La Benéfica de Piloña, en Asturias, un centro cultural que este año cumple cien años de historia y que ha sido restaurado recientemente por el propio Cuevas, es en Rodiezmo (León) donde empieza la historia de la familia del cantante. A partir de documentos y de archivos militares históricos, el equipo de Cuánta Guerra ha reconstruido la trayectoria de su bisabuelo Salvador, un carpintero natural de Rodiezmo, quien combatió en el frente norte como miliciano del batallón Asturias 249 tras el estallido del conflicto en 1936.
La investigación también sacó a la luz el compromiso político de sus hermanos. De los ocho hermanos, cuatro figuraban en los registros como afiliados al Partido Comunista, destacando la figura de Soledad Arias Castañón, tía bisabuela de Cuevas. Con apenas 20 años, Soledad ejerció como oficial al frente de las milicias femeninas en Rodiezmo, participando activamente en manifestaciones y actos públicos, vestida de rojo y portando la bandera del partido, un testimonio que refleja el papel protagonista de las mujeres en la retaguardia republicana.
Perdieron, pero lucharon
La caída del frente norte entre septiembre y octubre de 1937 marcó el inicio de un periodo de extrema dureza para la familia de Cuevas. Mientras el pueblo de Rodiezmo quedaba arrasado e incendiado y la esposa de su bisabuelo, Adelina. huía con sus cinco hijos hacia Asturias entre bombardeos, Salvador y Soledad sufrieron la represión del régimen franquista. Ambos fueron detenidos y condenados a penas de doce años y un día de prisión por un delito de auxilio a la rebelión.
Rodrigo Cuevas, durante la grabación de '¡Cuánta guerra!'
Salvador pasó por diversos centros de reclusión y campos de concentración, como el de San Marcos en León, mientras que Soledad fue recluida en la prisión de Saturrarán, situada en la costa vasca. A pesar de las duras condiciones de cautiverio, el hambre y la disciplina impuesta, ambos lograron sobrevivir a la posguerra y recuperar posteriormente la libertad condicional.
Para Rodrigo Cuevas, este viaje documental no solo ha supuesto un descubrimiento de archivos y expedientes judiciales, sino una profunda reconexión con sus raíces. "Yo me voy muy orgulloso de güelito Salvador y de su hermana, Soledad", expresó visiblemente emocionado al conocer la valentía de sus antepasados, subrayando que su labor actual en el ámbito cultural comparte con ellos el deseo de reconstruir lo que la guerra truncó.