Antes de que Valerio Lazarov aterrizase en España todo en su vida es un misterio. Sabemos que venía de la Rumanía de Ceaușescu, que su abuelo regentaba una ferretería y que le acompañaba a él y a su padre a un local para realizar el ritual del té. Hasta 1968, Lazarov es una incógnita. Le ofrecen venir a España para crear un programa de televisión. Tras un año de papeleo aterriza en Madrid en 1969. Nada más llegar se posiciona como punta de lanza de la modernidad en la pequeña pantalla de nuestro país. Dio a conocer España al resto del mundo más allá de sus artistas. El programa Imprescindibles le dedica el documental "El Irreal Valerio Lazarov".
Méliès, Dalí y Picasso
Valerio Lazarov - Dalí y Maruja Garrido
Sus realizaciones se caracterizan por el uso del zoom, del croma y de los planos imposibles. El crítico de cine Alejandro García Calvo dice en el documental que le recuerda al cineasta Georges Méliès "por su uso de la imaginación para crear magia". Y así es como Valerio se imaginaba España, tan moderna como Dalí y Picasso. Sin embargo, cuando llega observa otra realidad.
Con el primero trabajó en una grabación; antecesora de los vídeo clips musicales en la que el genio de Cadaqués le pidió un favor personal, que la folclórica Maruja Garrido apareciera en una escena cantando entre sus piernas. Dicho y hecho. Lazarov sacaba a la gente de su zona de confort y la ponía a innovar en un trabajo arduo de horas hasta que la secuencia quedaba como él había imaginado. De Picasso, siempre mantuvo el despacho en la penúltima planta de Torre Picasso, en la Plaza que lleva el nombre del pintor malagueño en la capital, desde donde respiraba influencia y poder.
Delirio cañí
Valerio Lazarov - Antonio Ozores en 'El Irreal Madrid'
Pero todo comenzó antes de aquel lujoso despacho. Recién aterrizado y con ese desconocimiento de la realidad española dirigió y guionizó "El irreal Madrid" un programa surrealista en el que interactuaban cantantes del momento; como Karina o Miguel Ríos, con futbolistas. El programa estaba a caballo entre Richard Lexter, creador de las películas de los Beatles y los gags de Peter Sellers pero con un tono cañí, encarnado en Antonio Ozores. Una especie de guateque premium pero con un puntito lisérgico.
Lazarov pretendía enseñar cómo ser un buen aficionado. La directiva del Real Madrid merengue le negó la participación en el programa a los jugadores del primer equipo con el argumento de que "no eran payasos". El realizador se ofendió tanto que se hizo del Atlético de Madrid hasta el día de su muerte.
Al poco tiempo el programa "El irreal Madrid" se alzó con la Ninfa de oro en el Festival de Montecarlo al Mejor Guion.
Surrealismo televisivo
El rey del croma siguió creando imágenes aún en la retina de muchos. A él le debemos ver volar a Demis Roussos o planear recostado en un piano al mismísimo Tigre de Gales, Sir Tom Jones, descubrir cómo una bailaora flamenca en miniatura sale de detrás de la corbata de Manolo Escobar o que Sandy Shaw se asoma a cantar desde una uña de un pie. Todas ellas son performances difíciles de asimilar en aquellos años. Todo aquel surrealismo televisivo ocurrió en el programa de RTVE Burbujas.
También fue pionero en la utilización de los cromas digitales y animados que descolocaron los ojos de los espectadores de la época. Un hecho que supuso la prehistoria de la realidad aumentada.
Conseguir lo imposible
Según la cantante Karina, "llegaba a los sitios no sé qué les contaba pero conseguía cosas impensables en aquel tiempo". El aeropuerto de Barajas paró durante veinte minutos el tráfico aéreo para que la vocalista rodara unas escenas para la película En un mundo nuevo (1972) dirigida por Fernando García de la Vega y cuya canción con el mismo nombre nos representó un año antes en Eurovisión. "Valerio llevaba por delante a televisión española" recuerda Karina, "esto le daba carta blanca".
Las audiencias podían llegar hasta 18 millones de espectadores en una gala de Nochevieja. En su Rumanía natal llegó a hacer en los 90 un 67% de audiencia con el estreno de la versión rumana de Sorpresa Sorpresa.
Telecinco
Tras su último proyecto para RTVE, Sumarísimo, se fue a Italia donde lo contrató la RAI, desde el primer momento fue un éxito en la televisión italiana. Allí conoció a Silvio Berlusconi, quien le dio una nueva oportunidad de vuelta a nuestro país como Director General de Telecinco. Las mamá Chicho, Jesús Gil en un jacuzzi o Telecupón con Carmen Sevilla ponen de nuevo a Lazarov al frente del entretenimiento televisivo en España.
El realizador nunca estuvo preocupado por la cosificación de la mujer, únicamente por las audiencias. Aún así, Lazarov reconocía que las televisiones privadas en España habían traído un aumento cuantitativo de la oferta, no cualitativo. Él sabía que lo que hacía en los años 90 era "algo chusco", o como lo tituló la prensa "Míster Zoom había perdido el foco". Comenzó la lucha por las audiencias, por llevarse a las estrellas a la cadena de la competencia a golpe de talonario y el desembarco de Banesto en el accionariado de Antena 3.
Workaholic
Valerio Lazarov - realizador
A pesar de que le chocaba que le dijeran que había vida más allá del trabajo, y de que Miguel Ríos lo recuerde como un workaholic seguro de sí mismo que "marcaba una distancia muy clara entre el trabajador y él", a Lazarov le valía más la palabra de una persona que el dinero. Quería morir "con las botas puestas" intentando hacer a la gente feliz. En una entrevista, reflexionó sobre su aportación a la televisión. Sobre ello decía que ocuparía algunas páginas en las enciclopedias de la televisión española y la RAI "y esto es bonito para un chico pobre llegado de Rumanía con una maleta medio vacía", apuntaba el realizador. En verano de 2009, Valerio Lazarov falleció en su casa de Tres Cantos de muerte natural. A buen seguro que de nuevo paró el tráfico aéreo para subir su maleta, ahora sí, rebosante de risas.
Enlace para ver el documental El irreal Valerio Lazarov
Imprescindibles - El irreal Valerio Lazarov