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NO SOLO DEBATE

¿Estamos ante el fin del mundo? 'No solo debate' analiza la crisis climática

  • Marc Biarnés aborda la crisis climática, la sobrepoblación, el reparto del agua, el reciclaje y los modelos de consumo

  • Cada martes, No solo debate pone un nuevo tema sobre la mesa en RTVE Play

Ismael Arranz
4 min.

Crisis climáticas, guerras, inflación... Marc Biarnés aborda el fin del mundo en una nueva entrega de No solo debate. Como carta de presentación de los temas que se tratarán en la mesa redonda, 'Nosoloviernes' comienza preparando un batido "para un rico apocalipsis". Para ello, mezcla un poco de hielo, "rápido porque se funde el poco que queda". De principal: mango, que está en temporada, aunque, para manguitos —dice—, los que tendrá que ponerse de cara a las inundaciones. También añade frutos rojos de kilómetro cero, en alusión al rojo de todas las alertas que llegan por el calor, las lluvias o los incendios. Y naranjas de Valencia, "para no olvidar a las víctimas de la DANA de hace dos años (ni a sus responsables)".

No solo debate - Marc Biarnés prepara la receta del "batido para el apocalipsis"

Dónde está el problema, ¿en la sobrepoblación o en quién consume?

A la hora de hablar del fin del mundo y de la escasez de recursos, es habitual vincular estos problemas con el exceso de población. Un argumento que a la investigadora y antropóloga María Ignacia Ibarra le parece muy injusto, ya que considera necesario poner el foco en "realmente quiénes son las personas que están produciendo, consumiendo y generando este nivel de desechos a nivel mundial". Un aspecto que considera "muy desigual en términos territoriales mundiales, sobre todo en términos Norte-Sur".

En este sentido, el periodista cultural y filósofo Eudald Espluga va un paso más allá y advierte del uso de estos argumentos demográficos "para justificar políticas racistas y políticas antimigratorias" que, según explica, "ya no se basan en el racismo biológico esencialista del siglo pasado o del nacionalsocialismo, sino que se busca una nueva manera de decir que no vamos a caber". Desde su punto de vista, "todo es una cuestión de gestión de recursos en un escenario catastrófico" donde surgen los manidos mantras de "yo no es que no sea racista, no tengo nada contra ti, pero te tengo que echar del país porque te vas a beber mi agua y te vas'".

El agua, ¿un recurso para todos?

Precisamente, el reparto de los recursos hídricos es uno de los aspectos que defiende Gil Hortal. El activista ecologista defiende la necesidad de que haya agua para todos y de trabajar en esa dirección. Para ello, considera crucial "planificar los usos y terminar con aquellos —por ejemplo— el turístico, el de la industria militar, el de la macroindustria cárnica, que son del todo sobrantes y que en realidad solo benefician a unos pocos". Para el joven, el foco debe ponerse en un marco que, desde su punto de vista, "beneficia la ultraderecha al racismo, alimenta soluciones del todo criminales, sino pone el foco en aquellos usos que sobran, que solo son beneficios".

María Ignacia Ibarra ya había destacado la hipocresía de este tipo de discursos, dada la existencia de "un problema de sobrepoblación para estas personas, que están todo el tiempo repitiendo este discurso, pero al mismo tiempo permiten esa sobrepoblación para mantener y reproducir sus propias lógicas empresariales e industriales de una manera barata".

El reciclaje, una "fantasía ideológica"

Este debate sobre el consumo y la gestión de los recursos lleva a hablar del reciclaje. Natalia Castro define el proceso como una "fantasía ideológica". La investigadora y poeta se sorprende de que, para reciclar una botella, haya que romperla dentro de una especie de iglú verde, "para que luego eso gaste muchísima energía y muchísimo agua en volverla a hacer para volver. Y el ciclo es como el ciclo del agua, pero al revés, no se detiene y es destructivo, pues nos pone en un paradigma en el cual a lo mejor reciclar botellas es más rentable económicamente que ecológicamente".

Según concluye el filósofo Eudald Espluga, todo tiene que ver con el modelo capitalista y familiar de vida en el que vivimos. Como ejemplo, señala que "todo el mundo en su casa tiene su lavadora y su secadora", cuando quizá la solución no pasa por que cada persona renuncie a poner lavadoras, "sino a lo mejor en los nuevos modelos de vivienda cooperativa ya se está pensando en zonas comunes de cuidados en los que pueda haber lavadoras comunitarias más grandes que consuman menos y, además, facilite que no haya 800 lavadoras en cada edificio".

Al estilo de lo que acostumbramos a ver en las sitcoms americanas, esta alternativa también permite generar espacios de diálogo y socialización, "porque no hay nada más triste que estar solo en tu casa poniendo la lavadora".

No solo debate, los martes en RTVE Play

Tras los primeros programas dedicados a la vivienda y al autocuidado, Marc Biarnés (conocido como 'Nosoloviernes') se pone el traje de moderador para abordar, desde el humor, los datos y diferentes puntos de vista, algunos de los asuntos que más preocupan a los jóvenes. Además, a través de RTVE Participa, los espectadores pueden proponer qué asuntos les gustaría que Marc tratara en próximas entregas.