Cuatro mujeres son las que forman la banda Repion aunque las hermanas Marina y Teresa Iñesta son el germen de este grupo que combina elementos de grunge, pop y rock alternativo. Después de 15 años, siguen encima de los escenarios más fuertes que nunca. Tras todo el verano de festivales, continúan girando por salas con su último disco 201, un álbum con el sonido noventero que ha impulsado su carrera.
Las hermanas están teniendo muy buena acogida y recibiendo mucho cariño por parte del público. Una muestra de ello es el sold out que hicieron el pasado viernes 16 de octubre en la mítica Sala La Riviera, en Madrid. “Es la mejor recompensa a tantos años que llevamos tocando juntas”, confiesa Teresa en el programa Atención Obras. “Fue cumplir un sueño”, añade.
La pasión de sus padres
Aunque las dos integrandes de Repion sean jóvenes, empezaron a componer sus temas siendo adolescentes. Empezaron a tocar música en un estudio que su padre, músico de profesión, les construyó en su casa. Su madre, melómana, también les transimitió su pasión. Así lo cuenta Teresa: “Nuestra madre nos enseñó más como a disfrutar de escuchar música, mientras que nuestro padre estaba más enfocado a enseñarnos a disfrutar de hacerla.”
Es a casa de sus padres, en el pueblo cántablo de Camargo, donde precisamente, como apunta Marina, acuden “muchas veces para componer o desconectar”, ya que viven en Madrid. De hecho, el título de su último álbum, 201, hace referencia a la salida de la autovía que les lleva su refugio.
Marina y Teresa Iñesta, del grupo Repion, actuando en 'Atención Obras' t
Vivir de la música
Su primer bolo con Repion fue en 2011, cuando tenían 14 y 16 años, en una taberna de Torrelavega. Su carrera profesional dio un salto cuando ganaron a la guerra de bandas del Festival Actual de Logroño en 2015, ya que al año siguiente, como premio por su victoria, pudieron actuar en el escenario principal y formar parte de los cabezas de cartel.
“La cosa es disfrutar de las pequeñas situaciones que vamos viviendo“
Desde entonces las hermanas Iñesta no han parado de tocar aunque, según comentan en Atención Obras, realmente hace solo dos años que pueden ganarse la vida exclusivamente con su música. Maria estudió la carrera de Enfermería y ha estado siete años trabajando en hospitales. Teresa se formó en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Conscientes de que ahora están viviendo su mejor momento, Marina asegura que está preparada para otra “época más floja”. “La cosa es disfrutar de las pequeñas situaciones que vamos viviendo, los pequeños premios que te da esto”, considera Teresa.
Con Repion las cántabras están cumpliendo el sueño que tenían cuando iban al instituto y empezaron a componer sus propios temas: vivir de la música y poder seguir creando canciones y compartirlas con el público.
Después de actuar en La Riviera, la semana que viene tocarán en Toledo y seguidamente en ciudades como Burgos, Barcelona, Castellón, Valencia o Pamplona. Haciendo referencia al significado del nombre del grupo en el dialecto castúo de Extremadura -de donde su familia paterna es originaria- que es peonza (repión), ellas no paran de girar y girar por toda España con su último disco 201.