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EUROVISIÓN JUNIOR 2026

Lucas Paulano continúa su viaje al corazón en el segundo ensayo de Eurovisión Junior

  • El representante de España continúa perfeccionando la puesta en escena de "Cuore Bello"

  • El artista ha probado una nueva versión de su vestuario, en azul celeste, para seguir ajustando la propuesta de España

Daniel Borrego Escot
10 min.

Ese sueño que gira y gira sin parar... ♫ El sueño de Lucas Paulano está cada vez más cerca de hacerse realidad. El representante de España cuenta los días para subirse al escenario de Eurovisión Junior 2026 e interpretar "Cuore Bello (Te quiero, te quiero)" ante millones de espectadores de todo el mundo.

Esta tarde ha vuelto a pisar ese escenario, aunque todavía sin el público que pronto coreará su "Cuore Bello". Lo ha hecho con motivo de su segundo ensayo individual, el último sin espectadores, una nueva oportunidad para seguir afinando los detalles de una puesta en escena que invita a emprender un viaje por sus recuerdos, las personas y los momentos que conforman su mundo interior.

Eurovisión Junior 2026 - Ensayo realizado de Lucas Paulano

Porque ese es precisamente el objetivo de la candidatura española: convertir el universo emocional de Lucas en una experiencia compartida con el público. Un público que ya le espera con los brazos abiertos. "He querido meter un nuevo agudo que me encanta. Me hace sentir muy bien y va a sorprender mucho al público", han sido las primeras palabras de Lucas tras bajar del escenario sobre el nuevo arreglo musical de la canción.

Un viaje por la historia de Lucas, plano a plano

Tras la primera toma de contacto con el escenario, el equipo español continúa trabajando para que todos los elementos de la actuación —la iluminación, las pantallas, el movimiento escénico y el vestuario— cuenten una misma historia. Una narrativa en la que cada detalle acompaña a Lucas desde la intimidad de su habitación hasta un universo de luz y color que, finalmente, trasciende el escenario para conectar con el público.

Cesar Vallejo, jefe de la delegación española en Eurovisión, ha confesado que el equipo ha terminado “muy emocionado” cuando ha vuelto a ver el ensayo en la sala de visionado: “Lucas está incontestable vocalmente, emociona su interpretación. A los mayores aún nos quedan unos pequeños ajustes finales”.

La directora de Comunicación y Participación, María Eizaguirre, se ha mostrado satisfecha: “Prueba superada. Seguimos ajustando para afrontar la recta final de una actuación que no os va a dejar ni un milímetro de la piel sin erizar. Lucas consigue llegarnos a lo más profundo del corazón. Vais a ver una actuación redonda donde ponemos toda la carne en el asador”.

El segundo ensayo también ha servido para probar una nueva versión del vestuario de Lucas. El representante español ha lucido el mismo traje de chaqueta asimétrica y pantalón, pero esta vez en color azul celeste, en lugar del marrón del primer ensayo. Raúl Amor, estilista y figurinista de RTVE, ha mantenido el característico broche con la silueta de la provincia de Jaén. Se trata de uno de los cambios que estudia la delegación española para ajustar la propuesta artística a la iluminación del escenario de Malta, así como a los visuales proyectados en la gran pantalla LED del escenario que da vida a su universo de recuerdos.

Lucas Paulano con el traje de color azul

La realización televisiva también juega un papel fundamental en la propuesta española, con cerca de 75 planos diferentes que aportan dinamismo a la actuación. Destaca el plano secuencia con steadycam que abre la actuación y que nos deja ver la caja de recuerdos de Lucas. La cámara acompaña al artista por la intimidad de su habitación hasta que un universo lleno de recuerdos se abre ante él. A medida que avanza la canción, cobran protagonismo los planos generales, que permiten contemplar los recuerdos proyectados en la gran pantalla LED. Muchos de estos encuadres incorporan movimientos de cámara con los que Lucas ha ensayado una coreografía de gestos, expresión con las manos y sutiles giros de cabeza, buscando que cada imagen acompañe la narrativa de la actuación.

Recuerdos guardados en el corazón

La puesta en escena, ideada por el director artístico de la delegación española, Javier Pageo, parte de una idea que atraviesa toda la canción: en latín, recordar significa "volver a pasar por el corazón". A partir de esta premisa, Lucas abre una caja de recuerdos e inicia un viaje hacia los lugares, las experiencias y las personas que forman parte de su historia.

Lo que empieza en un espacio íntimo y reconocible se transforma progresivamente en un universo cósmico. Una pequeña luz despierta el primer recuerdo y, poco a poco, el escenario se convierte en un espacio donde esos puntos de luz dan forma a escenas nítidas que viven en la memoria de Lucas, prueba de que está viajando al interior de su propio corazón.

En el centro de esta transformación se encuentra una estructura circular luminosa, compuesta por 523 bombillas, que evoluciona a lo largo de la actuación. Primero funciona como una puerta de acceso a ese universo emocional, que se activa con la voz del artista. Después acompaña el recorrido de Lucas por sus recuerdos y, finalmente, se convierte en una gigantesca noria vinculada al recuerdo de una feria.

Del azul de la noche al dorado de los recuerdos

La evolución visual acompaña el recorrido emocional de "Cuore Bello (Te quiero, te quiero)". La actuación comienza en una atmósfera nocturna, dominada por los tonos azules y la intimidad, y avanza hacia un universo multicolor en el que cobran vida algunos de los momentos más personales de Lucas: jugar al fútbol, aprender a tocar el piano, compartir tiempo con su familia o disfrutar de la naturaleza.

Los recuerdos de Lucas cobran vida en la gran pantalla LED que preside el escenario de Eurovisión Junior 2026. El creativo detrás de los visuales es Sergio Zyone, que ha trabajado con artistas como Dani Fernández, Edurne, Recycled J y DeTeresa. "Junto a Javier Pageo, hemos trabajado muchas horas para crear desde cero el universo que buscábamos y conseguir que se entendiera bien toda la historia de los recuerdos de Lucas", explica Zyone. Desde unos sencillos bocetos de Pageo hasta presentar hasta 9 versiones mejoradas de visuales, ambos han ido dando forma a la idea inicial para llegar a lo que veremos sobre el escenario de Malta.

Bocetos de Javier Pageo

Estos recuerdos no aparecen como escenas independientes, sino como destellos de una misma historia. Las pequeñas esferas luminosas, las imágenes de las pantallas y la iluminación de la estructura circular contribuyen a crear un espacio en constante transformación, donde los límites entre el escenario físico y el universo imaginado por Lucas se difuminan.

Lucas Paulano durante el segundo ensayo

La propuesta crece hasta alcanzar una explosión de luz y color. Después, la actuación vuelve a detenerse y recupera una atmósfera más íntima, antes de conducir al artista hacia el desenlace. Es en ese último tramo cuando todos los recuerdos comienzan a reunirse a su alrededor, formando un torbellino que pasa progresivamente del multicolor al dorado. Este efecto de postproducción, que solo podrá apreciarse en la retransmisión televisiva, es uno de los elementos más destacados de la propuesta española.

Este cambio cromático concentra el sentido de la historia: las distintas experiencias, personas y emociones que forman parte de la vida de Lucas terminan convergiendo en un mismo lugar, su corazón. La luz deja de representar únicamente los recuerdos individuales para convertirse en una imagen de felicidad y unión.

Una voz que crece con la historia

La evolución de la puesta en escena también tiene su reflejo en la interpretación vocal de Lucas. Su vocal coach, Verónica Ferreiro, con quien ya trabajó hace dos años en La Voz Kids, ha acompañado al representante español durante todo el proceso de preparación. "A Lucas lo he visto muy bien, muy conectado emocionalmente con la canción y disfrutando mucho de lo que está viviendo. Tiene una capacidad vocal extraordinaria para su edad, pero lo más importante es que esa capacidad siempre está al servicio de lo que quiere contar", explica.

Lucas Paulano con Verónica Ferreiro

Durante las últimas semanas, el trabajo no se ha centrado únicamente en las notas más exigentes, sino también en el equilibrio entre los distintos registros vocales, la respiración y la resistencia necesaria para afrontar una actuación en directo. Ferreiro ha prestado especial atención a los matices, el fraseo y la intención de cada parte de la canción, además de coordinarse con Javier Pageo para integrar las exigencias vocales con los movimientos de la puesta en escena. "Estoy bastante contenta por cómo ha afrontado todo este proceso. En el escenario se crece y transmite incluso más seguridad que en los ensayos previos", asegura.

Los recuerdos de Lucas se proyectan en la gran pantalla LED

Una de las principales novedades respecto a la versión de estudio llegará en el momento culminante de la actuación, cuando Lucas incorporará un registro más agudo, diseñado especialmente para su interpretación en directo. "La intención no es poner una nota aguda porque sí, ni demostrar su virtuosismo vocal, que ya es evidente, sino aprovechar todas sus posibilidades expresivas para reforzar la narrativa de la canción", señala Ferreiro. El objetivo es que la interpretación crezca en intensidad hasta alcanzar un desenlace en el que la voz y la escenografía avancen juntas para crear ese final épico que busca la candidatura española.

El último recuerdo se comparte con el público

El verdadero giro emocional de la actuación llega cuando ese universo deja de pertenecer exclusivamente a Lucas. La luz se extiende hacia las gradas y las pulseras LED del público se incorporarán a la escenografía, convirtiendo a todos los presentes en parte de una misma historia.

La historia cambia entonces de dirección. Lucas comienza la canción buscando recuerdos que ya forman parte de su vida, pero termina creando uno nuevo: el instante que comparte con el público sobre el escenario de Eurovisión Junior. La actuación culmina con la frase ‘Tonight will shine forever in my heart’ ("Esta noche brillará para siempre en mi corazón"), escrita con la propia caligrafía de Lucas. Un mensaje que une los recuerdos del pasado con el presente: una noche que, cuando la música termine y las luces se apaguen, seguirá formando parte de la memoria del artista y de quienes hayan compartido la experiencia con él.

Lucas Paulano al final de su actuación en Eurovisión Junior 2026

Recta final hacia Eurovisión Junior 2026

Lucas Paulano interpretará "Cuore bello (Te quiero, te quiero)" en la final de Eurovisión Junior 2026, que se celebrará el sábado 24 de octubre. La gala podrá seguirse en directo a partir de las 21:00 horas en La 1 y RTVE Play.

El público podrá votar gratis y online por España a través de la web oficial del festival, WWW.JESC.TV. Las votaciones se abrirán el viernes 23 de octubre a las 23:59 horas hasta las 20:59 horas del sábado y permanecerá abierta hasta las 20:59 horas del sábado 24, justo antes del comienzo de la final. La votación volverá a abrirse durante aproximadamente 15 minutos una vez hayan actuado los 16 países participantes.

Tony Aguilar y Julia Varela estarán al frente de la retransmisión de RTVE, junto al asesor Víctor Escudero, en una gala en la que Lucas actuará en última posición.. Gonzalo Pinillos, representante de España en Eurovisión Junior 2025, será el encargado de anunciar los puntos del jurado español.

Mañana Eurovisión ofrecerá los primeros 30 segundos realizados de los ensayos de todos los países. Unas imágenes, que en el caso de España, la organización del festival está terminando de ajustar y cuyo efecto podrá verse completamente en directo el próximo sábado. “Aunque queda afinarlo, queríamos compartirlo con vosotros porque transmite un mensaje de unión y es lo que significa realmente Eurovisión para nosotros”, ha aclarado el jefe de delegación.