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SIN PLAN

De una etapa del Dakar original a Sidi Ifni: Charly Sinewan sigue rumbo al sur en 'Sin Plan'

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Sin Plan continúa su camino hacia Senegal y en este segundo episodio, Charly Sinewan empieza a descubrir que viajar sin demasiadas certezas también significa encontrarse con personas que han elegido vivir de maneras muy distintas.

El día comienza recorriendo una antigua etapa del París-Dakar con un aviso poco tranquilizador: parte del recorrido atraviesa un río seco especialmente complicado. Arena, kilómetros y alguna caída después, Charly sigue avanzando hacia el sur.

Cerca de Ouzina se encuentra con Aleix y Kate, dos españoles que llevan varios años viviendo y trabajando por temporadas en Marruecos. Ella dejó atrás su consulta de fisioterapia porque estaba cansada de pasar el día entre cuatro paredes. Él encontró allí una libertad que le permite descubrir nuevos lugares y moverse en moto.

Charly Sinewan, durante el rodaje de 'Sin Plan'

La libertad y la suerte de poder elegir

Charly reconoce esa sensación de vivir con menos ataduras fuera de España, pero introduce inmediatamente un matiz: ellos pueden hacerlo porque tienen un pasaporte europeo, recursos y la posibilidad de volver si algo sale mal.

La misma reflexión reaparece más adelante cuando conoce a Curtis, un canadiense de 27 años que recorre Marruecos desde Casablanca en monopatín. “Qué suerte poder elegir esa vida”, dice Charly. No todos pueden decidir marcharse simplemente por el deseo de conocer mundo.

El arte de entenderse como sea

En Zagora, Charly encadena varios encuentros con personajes que se cruzan en su camino y que terminan dando al episodio algunos de sus momentos más espontáneos y divertidos.

Allí conoce también a Aziz, que trabajó como escenarista en París antes de regresar a Marruecos porque no le gustaba aquella forma de vida. “La gente siempre corriendo, corriendo para nada”, explica. Ahora quiere viajar, formar una familia y abrir su propio negocio.

Charly Sinewan, durante el rodaje de 'Sin Plan'

Más preguntas que respuestas

El camino lleva después a Charly hasta Aït Ben Haddou, donde conoce a Hafida, una artista local que pinta a mujeres amazigh y trabaja en su taller dentro de la kasbah.

Antes de llegar, otro encuentro deja a Charly pensando. Pregunta a un hombre dónde vive y su primera reacción es ofrecerle un lugar para dormir. “Es increíble esta cosa de la generosidad”, reflexiona. Frente a esa facilidad para compartir incluso teniendo poco, reconoce tener “más preguntas que respuestas”.

La etapa alcanza finalmente Sidi Ifni. Allí, hasta una misión tan básica como lavar la ropa acaba desviándose entre distintos encuentros con seguidores y también con la policía, quien no les permite continuar con la grabación. Charly acepta el cambio de planes y vuelve a ponerse en marcha hacia el sur.

Charly continúa teniendo un destino, el sur de Senegal, pero no está interesado en encontrar respuestas rápidas a lo que ve. El viaje avanza precisamente porque se detiene a preguntar.