Un grupo de médicos españoles liderado por Francisco Hernández Oliveros, jefe de Trasplante Pediátrico, y Antonio Pérez Martínez, jefe de servicio de Hemato-oncología pediátrica, ha desarrollado un modelo pionero de trasplante de órganos que evita que los cuerpos receptores respondan con rechazo. Un avance que puede no solo facilitar la vida de los pacientes, sino también reducir ostensiblemente las listas de espera de los hospitales. Pero nada de eso sería posible sin las donaciones de órganos, algo en lo que España ha sido líder a lo largo de los últimos años por una serie de motivos que los investigadores médicos argumentaron en La Revuelta. Además, explicaron los detalles de su innovadora técnica, pidieron financiación y apoyo institucional y social para poder seguir avanzando en su investigación, y reivindicaron los hospitales como lugares donde los jóvenes puedan encontrar modelos a seguir, en lugar de las redes sociales.
El sistema que nos hace líderes en donaciones
Solo la epidemia del fentanilo que ha asolado en los últimos años Estados Unidos ha permitido que, tristemente, el país americano adelantase temporalmente a España en cabeza de las donaciones de órganos: “Por suerte, parece que se ha controlado parcialmente y volvemos a ser líderes”, celebraban en La Revuelta, por partida doble, los investigadores médicos del hospital de La Paz. Un orgullo nacional, como señaló Noah Higón, que se debe a un cúmulo de factores: La Organización Nacional de Trasplantes (ONT), organismo público del Ministerio de Sanidad, se creó en 1989 y “ha desplegado un ejército de coordinadores en los hospitales”, pendientes de “aprovechar cada oportunidad” para identificar “potenciales donantes”. A partir de ahí, se realiza un trabajo de comunicación con las familias “que hace que la tasa de negativas en las entrevistas sea mucho más baja que en otros países”, explicaban Paco Hernández y Antonio Pérez en La Revuelta. “Los psicólogos han demostrado que la donación es beneficiosa también para la familia” del fallecido, porque aporta “cierto alivio” pensar que sus órganos pueden ayudar “a dar vida hasta a siete u ocho receptores”. Sin embargo, los doctores recordaban que “la intención es que no solo seamos líderes en donación, sino también en investigación”.
Consolidar y expandir los trasplantes sin rechazo
“La investigación, si no llega a los pacientes, se queda en un artículo científico”, apuntaba Francisco Hernández, jefe de trasplante pediátrico de La Paz. Y eso fue lo que ocurrió en 2020, cuando el proyecto OneTrasplant4Life se hizo realidad con sendos trasplantes a Yassin y Nora que, seis años después, no han generado rechazo. Lo hicieron a través de una técnica innovadora, que “aplica al trasplante de órgano sólido lo que hacemos en el trasplante de médula”, introducía Antonio Pérez, jefe del servicio de hemato-oncología pediátrica. Basándose en el concepto del quimerismo, “la convivencia de líneas celulares de dos ADNs diferentes en una misma persona”, lograron aportar “no solamente las células que van a repoblar la hematopoyesis, sino también células del sistema inmune”, logrando que el cuerpo receptor reconozca como propio el órgano. Explicado de manera mucho más sencilla, “es como si a un niño le decimos desde pequeño que tiene que ser del Madrid y del Atleti y, en la vida adulta, le preguntas quién quiere que gane: te dirá que empaten”. A partir de ahí, y a medida que se vayan sumando nuevos casos, “lo que queremos es que se pueda reproducir en otros hospitales”.
Médicos españoles desarrollan un modelo de trasplante que evita el rechazo
Modelos a seguir en hospitales y no en redes
La cirugía pediátrica y la investigación oncológica, a diferencia de la estética y los trasplantes capilares, no parecen ser un camino hacia la bonanza económica, a juzgar por las respuestas de Antonio Pérez y Francisco Hernández a Las preguntas clásicas de Broncano. Apenas 3000 euros después de los pagos atrasados, y solo 23 euros antes de recibirlos. Al menos la música les ayuda a mantener el ánimo alto en quirófano, con una playlist que incluye desde el rock clásico hasta Rosalía o Nino Bravo: “Viene muy bien y ayuda a hacer equipo”, con entre 40 y 50 personas trabajando en cada trasplante. Un motivo más para que estos investigadores médicos hicieran un llamamiento a los jóvenes desde La Revuelta, invitándoles a “que se den una vuelta por un hospital. Entre las familias de los pacientes, los donantes y la gente que está trabajando allí, esos deben ser sus modelos a seguir, y no los que encuentran en redes sociales”.
Financiación para seguir avanzando
El proyecto se encuentra aún en fase de validación clínica, tras haber “demostrado cuál es la firma genética de la tolerancia y el rechazo”. Para poder avanzar a la siguiente fase, en la que se garantizaría la eficacia del método, “hace falta pasta, financiación. Necesitamos el apoyo de las instituciones y de la sociedad”, reclamaba Antonio Pérez, recalcando que “se ha alcanzado un techo en los resultados y esto pone sobre la mesa que otra manera de hacerlo es posible y que puede ser para toda la vida”. En este sentido, Francisco Hernández pedía a los profesionales que “no nos conformemos con el corto plazo, que nos sentemos a trabajar juntos en todos los hospitales”, de modo que los avances sean mucho más rápidos.
También se tomaron un momento para hacer pedagogía respecto a las listas de espera, recordando que “estos procedimientos tan complejos no se pueden hacer en todos los sitios”, apuntando a “la territorialidad” como un problema “que nos hace pensar que tenemos que tener los mejores especialistas” en la puerta de nuestras casas. “Estas cosas no podemos atomizarlas más, tenemos que concentrar el conocimiento, es lo que va a hacer que mejoren los resultados”, reflexionaba Antonio Pérez, que subrayaba la importancia de dotar de todos los recursos posibles a los pacientes en espera.
La Revuelta | Los investigadores médicos de La Paz piden apoyo y financiación