El espacio Grandes ciclos de Radio Clásica dedica este mes de junio y parte del de julio al compositor, director y pianista alemán Richard Strauss; el próximo miércoles 11 de junio se cumplen los 150 años de su nacimiento .
Tras la muerte de Wagner y Brahms, Richard Strauss se convirtió en el compositor alemán vivo más importante de su época. Aunque destacó especialmente por sus poemas sinfónicos, sus óperas y sus lieder, escribió música de todos los géneros. Un corpus compositivo muy extenso, y parte de él muy poco conocido, que vamos a repasar durante los próximos meses en Grandes ciclos.
El 11 de junio de 1864 vino al mundo en Munich, en el seno de una familia acomodada, el compositor, pianista y director de orquesta Richard Strauss, hijo de Franz Strauss, trompista virtuoso de la orquesta de la corte de Munich, y de Josephine Pschorr Strauss, la hija de un magnate cervecero.
Franz Strauss no solo fue el padre, sino también el mentor musical de su hijo que demostró unas dotes excepcionales desde bien pequeño. Comenzó sus clases de piano a los 4 años con August Tombo, compuso sus primeras obras a los 6, comenzó a estudiar violín a los 8 y a los 11 inició 5 años de estudios con Friedrich Wilhelm Meyer de armonía, contrapunto, formas musicales y orquestación.
A los 18 años, y a través del ingreso en la Universidad de Munich, su inquietud musical va en aumento hasta que en 1883 viaja a Berlín, donde conoce a Hans von Bulow, tras realizar estudios de Filosofía y Estética. Sus primeras composiciones hicieron que Bulow se percatara rápidamente del talento del joven Strauss y le introdujo en los círculos musicales berlineses, llegando a nombrarle sucesor en el podio de la Orquesta de Meiningen cuando él la abandonó en 1885.
Tras un viaje por Italia recibe sus primeros éxitos como compositor, entre ellos el del poema sinfónico Don Juan en 1888. A los 23 años conoce a una persona central en su vida, su futura esposa la soprano Pauline de Ahna, con quien contrajo matrimonio en 1894. Ella fue la inspiradora de numerosos lieder y escenas de ópera para su tesitura.
Para Strauss la composición siempre fue mucho más importante que la dirección de orquesta, algo que se pone de manifiesto especialmente con el cambio de siglo. Durante los primeros diez años de la centuria ven la luz las dos obras en las que el compositor vierte su lenguaje más avanzado, las óperas Salomé y Elektra, situándole en la línea de las vanguardias musicales del momento. Esto hace que sea admirado por figuras como Debussy o Schoenberg, que están también investigando en el devenir del lenguaje musical.
En 1919 alcanza la dirección de la ópera estatal de Viena, cargo que mantiene hasta 1924. Además, viaja al continente americano en dos ocasiones. Con la llegada del tercer reich decidió quedarse en Alemania a pesar de la barbarie, donde vivió la Segunda Guerra Mundial. Falleció a los 85 años en su villa de Garmisch el 8 de septiembre de 1949, el año en que Alemania se dividía oficialmente en dos estados independientes.
Grandes ciclos se emite de lunes a viernes a las 13.30h, con Eva Sandoval.