Se llama Ramón, mide 1,91 cm., es asturiano, tiene más de ocho tatuajes en todo su cuerpo, la mayoría con los nombres de las mujeres de su vida, y es uno de los personajes más seguidos últimamente en España por su papel de 'couch' en La Voz de Telecinco.
Es Melendi y este jueves ha visitado el programa Nunca es tarde, que dirige y presenta Yolanda Flores, con quien ha compartido una charla distendida en la que ha hablado de su último disco, Lágrimas desórdenadas, y de su vida personal y su faceta de padre la que le ha dado la serenidad en su vida.
"Mi proceso de cambio se produjo cuando fui padre por primera vez porque sino podría haber sido Peter Pan hasta los 50", ha asegurado el cantante que también ha confesado estar "super orgulloso" de la familia que ha creado. Es tan familiar que su abuelo, desaparecido hace tiempo, sigue estando presente en su vida: "he pasado muchos momentos difíciles en la vida que al final han terminado bien y yo creo que mi abuelo tiene mucho que ver en ello", ha afirmado.
De su último disco nos ha contado que lo componen canciones escritas hace 8 años, como el single "Lágrimas desordenadas", otras de hace 5, y algunas de hace tan solo tres meses "por eso lo de desordenadas porque hay un poco de todo".
El asturiano también ha desmentido la etiqueta de "nuevo estilo" que se le ha adjudicado: "no creo que tenga un nuevo estilo, es mi estilo de siempre", ha asegurado rotundo.
También nos ha revelado su mayor frustración, fruto de no haber sido buen estudiante: "lo que más me duele y me frustra dedicándome a lo que me dedico es no hablar bien inglés".