El Salvador ha lanzado una operación militar contra las bandas armadas en Haití, después del secuestro y desaparición de cuatro de sus soldados que participaban en una misión internacional en la isla. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, había amenazado con represalias y con una operación a gran escala para recuperar a su personal.
Tropas salvadoreñas iniciaron el lunes una operación en Cul-de-Sac, zona situada al noreste de la capital haitiana, Puerto Príncipe, contra las bandas Chen Mechan y 400 Mawozo, informa Efe. Las fuerzas salvadoreñas han avanzado en una decena de vehículos blindados armados con fusiles de asalto, mientras que los miembros de las bandas armadas levantan barricadas.
Medios haitianos informan además de que se han producio al menos una decena de muertos entre los miembros de las bandas en enfrentamientos en los sectores de Santo y de Croix-des-Missions.
Por su parte, la Policía Nacional de Haití (PNH) ha informado de una operación en varias zonas de la llanura del Cul-de-Sac, con el apoyo de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF, sigla en inglés), bajo mandato de la ONU. "Esta operación tiene por objeto eliminar los puestos de peaje, poner fin a los intentos de secuestro y a los actos de maltrato que sufre la población a manos de los bandidos terroristas en la llanura del Cul-de-Sac", ha señalado la PNH en un comunicado.
La operación se desarrolla en Carrefour Shada, el puente de Croix-des-Missions y Santo 17, donde el alto mando de la PNH ha movilizado varios blindados para apoyar a las unidades desplegadas sobre el terreno.
Algunos medios haitianos han informado de que la coalición de bandas Viv Ansanm ha amenazado a los residentes del sector de La Plaine, en Puerto Príncipe, y les ha obligado a salir a las calles a protestar contra las operaciones militares y de seguridad. Viv Ansanm ha calificado de "invasión" las operaciones de las fuerzas salvadoreñas.
Un integrante del Ejército de El Salvador habla con un ciudadano en una estación de combustibles en Puerto Príncipe (Haití), el 31 de octubre de 2026. EFE/ Jonet St. Élois
Escalada de Bukele en Haití
El Salvador reforzó la semana pasada sus tropas en Haití con más de 2.000 militares, dos semanas después de la desaparición de cuatro técnicos de aviación salvadoreños. Los técnicos fueron supuestamente secuestrados por las bandas el domingo 18 de octubre, aunque ninguno de los grupos armados que operan en el país se ha atribuido el secuestro,
El Salvador es uno de los países que participan en la Fuerza de Supresión de Bandas desplegada en Haití bajo mandato de la ONU para intentar recuperar el orden.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, escribió en redes sociales que su país haría lo posible para recuperar a los cuatro desaparecidos, y las pandillas le respondieron en el mismo medio con burlas y mensajes de desafío. "Esta no es una operación contra el pueblo de Hatií", ha afirmado Bukele tras el envío de los refuerzos.
El líder de una de las bandas pide la intervención de la ONU
Aunque ningún grupo ha reivindicado el secuestro o la muerte de los cuatro salvadoreños desaparecidos, se sospecha de la banda 400 Mawozo, que opera en la zona de Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe, lugar donde fueron atacados.
El jefe de la banda, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jouuna, ha pedido la mediación de la ONU para iniciar conversaciones de paz.
En una carta enviada al secretario general, António Guterres, según recogen medios haitianos, Wilson Joseph ha expresado su disposición para "una solución pacífica a la crisis nacional, concretamente mediante la apertura de un diálogo entre las fuerzas internacionales presentes en Haití y el grupo 400 Mawozo". "A raíz de los incidentes en los que se vieron implicados cuatro militares salvadoreños, la población civil se encuentra expuesta a una situación de violencia alarmante", ha agregado el líder criminal en la supuesta carta.
"Nuestro país, profundamente castigado por la inseguridad y la pobreza, necesita diálogo, justicia y reconciliación, y no nuevas pérdidas humanas", ha añadido Wilson Joseph.
Cinco continentes - Haití, bajo el control de las bandas
Estados Unidos ha puesto precio por Wilson Joseph y ofrece hasta un millón de dólares por información que conduzca a su captura. La banda 400 Mawozo participó presuntamente en el secuestro de 17 misioneros cristianos en Haití en octubre de 2021 para exigir el pago de un rescate, y retuvo a la mayoría durante 61 días, recuerda Efe.
La 400 Mawozo es sólo una de las nueve grandes bandas que aterrorizan a Haití y que se lucran de actividades delictivas como los secuestros, el tráfico de armas y de drogas y las extorsiones, principalmente.
La ONU advirtió a principios de octubre de que la violencia de las bandas armadas se extendía en Haití, con 5.700 víctimas heridas o muertas en lo que va de año. Además se han registrado más de 230 secuestros y más de mil mujeres y niñas han sido violadas. En 2025 murieron cerca de 6.000 personas, y 2.700 resultaron heridas.
Un país sumido en el caos
En 2010 Haití, el país más pobre del continente americano, sufrió un terremoto de magnitud 7,0 que mató a 220.000 personas y afectó a casi todo el territorio, causando una grave crisis humanitaria de la que aún no se ha recuperado.
Las últimas elecciones se celebraron entre 2015 y 2016, durante un período de transición que terminó con la elección de Jovenel Moïse, quien asumió el cargo el 7 de febrero de 2017. En 2021 Moïse fue asesinado por mercenarios extranjeros, y las autoridades apuntaron a la implicación de oficiales de la Policía. El país cayó en el caos político y las bandas armadas pasaron a controlar amplias zonas en la capital, Puerto Príncipe, y en otros lugares.
En Haití está desplegada desde 2025 una fuerza internacional de seguridad bajo el amparo de la ONU, llamada Fuerza de Supresión de las Bandas, formada por unos 1.500 efectivos de una decena de países (incluidos Chad, Jamaica, Guatemala, El Salvador o Mongolia).
El Consejo de Seguridad de la ONU acordó extender otros seis meses el mandato de esta fuerza. Sin embargo, China, Rusia y Pakistán se abstuvieron en la votación del Consejo porque consideran que la misión carece de suficientes fondos, personal y eficiencia. El tamaño actual del despliegue es sólo un 30 % del plan original. Se espera que otros 4.000 soldados se unan a los 1.500 ya desplegados.