¿Qué es un buen cuento? Para resolver la cuestión, Cristina Fernández Cubas: "Son los que, de alguna manera, no se olvidan. Algo te queda dentro. El cuento acaba y tú sigues dándole vueltas. Ahí se te ha ofrecido un posible final, pero tú puedes estar pensando en otros. A veces la vida misma no tiene por qué tener solo una conclusión, puede tener varias”.
El Premio Cervantes 2026 no es un final, pero sí un clímax para la carrera de la escritora catalana, la séptima mujer en ganar el premio. En su domicilio de l'Eixample de Barcelona recibía la noticia que corona una trayectoria ya jalonada por el Premio Nacional de Narrativa y el Premio Nacional de las Letras.
Cristina Fernández Cubas ha publicado siete libros de cuentos: Mi hermana Elba, Los altillos de Brumal, El ángulo del horror, Con Agatha en Estambul, Parientes pobres del diablo, La habitación de Nona y Lo que no se ve. ¿Se reconoce en la palabra cuentista? “Es una palabra que me gusta. Cuando dices que escribes cuentos todavía hay gente que piensa que son para niños. Por eso nació la palabra relato”, opinaba en El ojo crítico, de RNE.
Pero su literatura, iniciada hace más de 45 años, también está conformada por novelas y ensayos. “Empecé cuando era casi un pecado: el cuento no interesaba a las editoriales. Te decían siempre: 'Está bien, pero ¿para cuándo la novela?' Hay una razón económica porque la novela tiene más lectores", explicaba.
Su primera suerte —dice— fue que Beatriz de Moura, directora de Tusquets, apostó por ella. Y añade que la segunda fortuna —que no lo es— fue que su primer libro, Mi hermana Elba, publicado con 35 años, cosechó buena crítica y lectores.
En 1980, en TVE, contaba su transición de periodista, donde llegó a trabajar en Perú, a literata: “No ha sido de pronto. Siempre he intentado escribir a pesar de hacerlo en prensa y revistas. Para mí ha sido muy difícil estar todo el día dándole a la máquina al servicio de otras personas o de la noticia y tener tiempo para sacar los fantasmas que llevo dentro”. Tal vez por eso dice ser una escritora sin plazos. "Si fuera por mí, los periódicos nunca saldrían", bromea.
Edición de Tusquets con 'Mi hermana Elba' y 'Los altillos de Brumal'
"Con el primer libro nadie espera nadie de ti, pero luego hay ciertas expectativas. Me influyó, pero hice lo que había jurado que nunca haría: una novela, El año de gracia". Pero no oculta que su educación sentimental bebe de clásicos de los cuentos, como Las mil y una noches, o novelas decididamente episódicas como Los viajes de Gulliver.
En 2007, sufrió la muerte de su marido, el dramaturgo Carlos Trías Sagnier. "Le conocí en la facultad, en un grupo de teatro en el que salió gente como Mario Gas, Emma Cohen o escritores como Enrique Vila-Matas". El duelo le alejó de la escritura. "Tardé bastante en salirme. Toqué fondo y por eso salí como un cohete, pero tardé bastante", relataba a Irrepetibles en Radio 5.
Irrepetibles en Radio 5 - Cristina Fernández Cubas, cuentista - 04/01/26
Y el duelo alumbró un seudónimo, Fernanda Kubbs, con el que publicó en 2013 La puerta entreabierta. “Es un falso seudónimo porque se parece a mi nombre y además lleva mi foto”, explicaba en Página 2. “Lo hice porque no quiero despistar a los lectores ni a mí misma. Quiero iniciar una línea que se parece mucho a mí, pero completamente distinta”. En 2015, clausurando 10 años de silencio literario, Kubbs volvía a aparecer como autora de Lo que no se ve, su último libro hasta la fecha.
Cuando depositó su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, hace cinco años, eligió un dibujo de la casa de su infancia en la localidad costera de Arenys de Mar. "La casa frente al mar de mi infancia está presente en mi vida, las historias que me contaban antes de dormir, el frío que hacía en esa época y las restricciones eléctricas que propiciaban la hora de contar historias mientras aparecían velas y candelabros"
Como sucedía con Cristina Peri Rossi, el Cervantes vuelve a premiar a una autora reconocida principalmente por sus relatos, normalmente orillados por la novela, principalmente, y por la poesía, ocasionalmente. Su discurso el próximo abril en Alcalá de Henares, como hizo al ganar el Nacional de Narrativa, a buen seguro no olvidará a su estirpe: "Lo comparto con todos mis colegas, los cuentistas".