Rusia y Ucrania han completado este viernes la evacuación de la población civil de la ciudad de Oleshki (sur de Ucrania) que ha querido huir del fuego cruzado, tras una tregua iniciada el martes en la que ha mediado Melania Trump, esposa del presidente de EE.UU., Donald Trump, con la ayuda del papa León XIV. Se trata de la primera vez en más de cuatro años de guerra en que los dos países colaboran en una operación de este tipo, y del alto el fuego de mayor alcance del conflicto.
Como primer paso de la operación, se produjo el desminado de las vías de acceso y un convoy humanitario ha llegado hasta la ciudad con comida y medicinas. Aquellos residentes que han querido abandonar la localidad han sido trasladados hasta Crimea (anexionada unilateralmente por Rusia) en 25 autobuses y 9 ambulancias, y después se han separado en dos convoyes, uno con destino a Rusia y otro a territorio ucraniano bajo control de Kiev, informa Reuters.
El diputado ucraniano David Arakhamia ha explicado que los que se dirigen a Ucrania serán llevados desde Crimea a Anapa, en el sur de Rusia, para volar después a Bielorrusia y cruzar de nuevo a Ucrania en autobús, un viaje de más de 1.500 kilómetros.
Está previsto que el cese de las hostilidades en Oleshki y otras zonas de la región de Jersón se extienda hasta la medianoche del domingo al lunes, informa Efe.
El portavoz del Kremlin ha advertido de que este ejemplo de cooperación es "difícil de extrapolar" a las negociaciones de paz.
De hecho, los ataques han continuado este viernes. Rusia ha atacado siete regiones ucranianas, la capital, Kiev, y la ciudad de Dnipro (sur). El jueves, un dron ruso mató a 15 personas en un andén de la estación de trenes de Dnipro.
Por su parte, Moscú denuncia que Ucrania ha vuelto a atacar refinerías de petróleo, pese a la petición de Trump de detener esos ataques y favorecer así un descenso del precio de los combustibles.
El Defensor del Pueblo ucraniano, Dmytro Lubinets (con gorra) y la comisionada rusa para Derechos Humanos, Yana Lantratova, hablan a la prensa durante la operación de evacuación en Oleshky, Ucrania, el 30 de octubre de 2026. Oficina del Defensor del Pueblo ucraniano, vía AP
Algunos habitantes de Oleshki se quedan
Oleshki está situada en la región de Jersón y en la orilla oriental del río Dniéper y está ocupada por Rusia desde 2022. La ciudad está a menos de diez kilómetros de las posiciones del Ejército ucraniano en la otra orilla, y ha sufrido importantes daños en los combates y bombardeos, y también como consecuencia de la destrucción de la presa de Kajovka en 2023.
Ucrania había advertido de que la población civil ya no podía obtener víveres ni medicinas. Algunos vecinos han contado cómo han tenido que arriesgar sus vidas en calles y carreteras minadas para obtener agua y alimento, y han sobrevivido con lo mínimo.
El objetivo era sacar a más de 750 personas, pero no está claro cuántos habitantes de Oleshki la han abandonado.
"El problema es que mucha gente se ha quedado", ha advertido una mujer al defensor del pueblo ucraniano, Dmytro Lubinets, que ha estado presente sobre el terreno para coordinar la operación con la comisionada rusa de derechos humanos, Yana Lantratova. "Me han dicho que es su decisión", le ha respondido Lubinets. "Como mínimo, haremos lo que podamos para asegurar que la ayuda humanitaria entra de alguna manera".
En un vídeo se ve cómo Lubinets abraza a otra mujer, Anna, y le pregunta si está lista par irse. "Sí, estamos en el autobús 20, mi hijo está en el 17. A Ucrania".
Una "situación aislada", según el Kremlin
Tanto Rusia como Ucrania han alabado a Melania Trump por lograr la tregua y el acuerdo, con la implicación del papa.
La propia Melania ha compartido información sobre el desarrollo de la operación en su cuenta de X. "Nuestra prioridad: salvar vidas", encabezaba uno de ellos.
Reuters recuerda que ambos contendientes tienen razones para intentar llevarse bien con Trump antes de las elecciones legislativas estadounidenses de mitad de mandato (midterms) que tendrán lugar el 3 de noviembre, y de las negociaciones de paz, que deben reanudarse también el próximo mes.
No obstante, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha advertido de que, pese al ejemplo de cooperación entre Lubinets y Lantratova, esta ha sido una "situación aislada" que es "difícil extrapolar a todo el proceso de acuerdo en este momento".