El 28 de octubre de 1956, a las seis de la tarde, la televisión se introdujo por primera vez en los hogares españoles. Aquel domingo, TVE acababa de comenzar sus emisiones regulares desde un pequeño chalet del número 77 del Paseo de la Habana, en Madrid, donde se instalaron el primer estudio y el centro emisor. El periodo de pruebas se había venido desarrollando desde 1949, y desde aquel momento empezaba oficialmente la historia de Televisión Española.
Del otro lado, la audiencia era muy escasa. En Madrid se contaban unos 600 receptores y la señal apenas llegaba a un radio de 70 kilómetros, el alcance máximo que permitía la potencia de la antena emisora. Apenas unos cientos de privilegiados pudieron descubrir qué ocurría a través de una pequeña pantalla. Un aparato costaba entre 24.000 y 33.000 pesetas, una cantidad que multiplicaba el salario medio anual de un trabajador, que oscilaba aproximadamente entre las 9.600 y las 13.000 pesetas al año. La llegada de la televisión llevaba años alimentando la curiosidad del público. La cantante Lolita Garrido había popularizado una canción cuyo estribillo repetía: "La televisión pronto llegará. Yo te cantaré y tú me verás". Cuando ese momento se hizo realidad, muchos madrileños acudieron a los escaparates de las tiendas de electrodomésticos para ver esos extraños artefactos que emitían imágenes con sonido.
Aquel año, España había reconocido la independencia de Marruecos, regresaron los primeros repatriados de la URSS y las revueltas en la universidad desataron la primera gran crisis del régimen de Franco. El mundo atravesaba días convulsos: en Hungría, el alzamiento popular contra el régimen comunista estaba a punto de ser aplastado por las tropas soviéticas; la tensión crecía en Oriente Próximo tras el ataque israelí a una base militar egipcia, y el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, se encaminaba hacia una nueva victoria electoral. Se había concedido el Premio Nobel de Literatura al poeta Juan Ramón Jiménez, exiliado desde el final de la Guerra Civil, y el escritor Pío Baroja estaba a punto de fallecer.
Historia de TVE - Inauguración emisiones de TVE
Preparativos a contrarreloj: "Entramos como paracaidistas allí"
La televisión experimental había nacido y sobrevivido gracias al esfuerzo y entusiasmo de un reducido número de pioneros, unos 20 en 1953 durante la fase experimental. Con sucesivas incorporaciones de personal, procedente sobre todo de Radio Nacional, la plantilla había crecido hasta formar un equipo de casi 50 personas en las instalaciones del Paseo de la Habana, a cargo de José Luis Colina, jefe de Programas y el único realizador oficial.
El número de técnicos y programadores era escaso. Además, la premura impuesta por las autoridades franquistas para la inauguración sorprendió a los responsables de TVE sin trabajadores suficientes. Colina tuvo que acudir a la Escuela Oficial de Cine para reclutar a algunos alumnos de tercer curso. Así llegaron al Paseo de la Habana, pocos días antes del estreno, Pedro Amalio López, Enrique de las Casas, Fernando García de la Vega, Alfredo Castellón, Gustavo Pérez Puig y Ramón Díez. Todos ellos acabaron convirtiéndose en prestigiosos creadores y realizadores de TVE.
El día de la inauguración: nervios e improvisación
Aquel 'parto prematuro' de TVE había pillado a aquella televisión todavía 'en pañales' y sin medios técnicos suficientes para sostener el ritmo de unas emisiones diarias. En los días del estreno oficial, unas 50 personas formaban la plantilla oficiosa de TVE, tal como indicaban Nacho Rodríguez Márquez y Juan Martínez Uceda en su libro 'La televisión: historia y desarrollo. Los pioneros de la televisión'.
Mientras se completaban las últimas incorporaciones de personal, todos se afanaban en la preparación del programa número uno. Se distribuían tareas y, a medida que se acercaba el domingo 28 de octubre, los trabajos se aceleraban. Había que ultimar la ceremonia inaugural con la presencia del ministro de Información y Turismo, buscar artistas para las actuaciones musicales, gestionar contratos, negociar con NO-DO la cesión de los documentales, diseñar una cabecera de presentación y revisar una y otra vez que las nuevas instalaciones estuvieran a punto.
Los nervios y la descoordinación eran constantes. Apenas había tiempo para ensayar. La misma mañana del día de la inauguración, un equipo de sonido procedente de Radio Nacional seguía sin desembalar pocas horas antes de empezar. Los decorados se terminaban de instalar a última hora y decenas de personas iban de un lado a otro revisando los detalles. A las seis de la tarde debía comenzar la emisión inaugural y todo debía parecer perfectamente organizado.
Pedro Amalio López, ya fallecido, participó en la emisión inaugural como ayudante de realización. Años después, se convertiría en uno de los grandes realizadores de TVE. Entrevistado para el Telediario en 2005, recordaba que la improvisación era total: "Nadie nos preparó. Entramos como paracaidistas allí". Según su testimonio, la precariedad técnica era evidente incluso horas antes del estreno: "Los equipos estaban sin montar. El día de la inauguración por la mañana las cámaras estaban tapadas y las jirafas estaban sin desembalar. Llegamos a la emisión sin absolutamente ninguna preparación técnica, ni siquiera para familiarizarnos con aquello".
El programa iba a ser largo, de más de seis horas de duración. "Con el nerviosismo de todos y aquella falta de práctica, el día de la inauguración fue absolutamente caótico. No salió nada bien, pero nada, nada, nada, absolutamente nada", relataba Pedro Amalio López.
Según el testimonio del escenógrafo Bernardo Ballester, "al llegar la hora de la verdad, hubo que improvisarlo todo. No hubo tiempo para ensayos y se realizó como se pudo. Aquello resultó ser un lío espantoso: las cámaras no se coordinaban y se veía al iluminador por un rincón, a los actuantes por otro, etc". David Cubedo, uno de los primeros locutores de TVE junto a Laura Valenzuela y Jesús Álvarez, no acudió aquel día porque se habían olvidado de citarle.
Joyas del archivo sonoro - Programa especial de RNE en el XX aniversario de TVE (1956-1976) (I)
¿Qué vieron los primeros espectadores?
A las seis en punto del domingo 28 de octubre, las pantallas se iluminaron con una carta de ajuste. Después apareció la cabecera de presentación. "La primera cara que se vio en televisión fue la de Luz Márquez. Fue la que dijo: 'Buenas noches, señores. Televisión Española empieza sus emisiones', señalaba con precisión Pedro Amalio López.
Seguidamente se celebró una breve misa oficiada por José María Bulart, capellán de El Pardo y confesor particular de Franco, quien bendijo las instalaciones. Sobre el altar se colocó una imagen de Santa Clara, declarada patrona de la televisión. Siguieron los primeros discursos inaugurales: José Ramón Alonso, director de Programas de TVE, y Jesús Suevos, director general de Radiodifusión.
El ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, pronunció el discurso principal, que decía así: "Hoy día 28 de octubre, día de Cristo Rey, a quien ha sido dado el poder de los cielos y de la Tierra, se inauguran los nuevos equipos y estudios de Televisión Española. Mañana, 29 de octubre, fecha del XXXIII aniversario de la Falange, darán comienzo, de manera regular y periódica, los programas diarios de televisión".
La declaración de intenciones de lo que iba a ser TVE se concretó en estas palabras: "Hemos elegido estas dos fechas para proclamar así los dos principios básicos que han de presidir, sostener y enmarcar el desarrollo futuro de la televisión en España: la ortodoxia y el rigor desde el punto de vista religioso y moral, con obediencia a las normas de la Iglesia católica y el servicio a los Principios Fundamentales y a los grandes ideales del Movimiento Nacional". Aquellos principios marcarían el rumbo de la única televisión durante sus primeros años.
Ni siquiera la alocución del ministro se libró de los contratiempos técnicos, tal como rememoraba Pedro Amalio López: "El discurso tuvo que empezarlo tres veces: una vez no había llegado la cámara, otra vez no había llegado el micrófono...".
Primera emisión de TVE, Televisión Española, desde los estudios del Paseo de la Habana. En la foto, el ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, pronuncia el discurso inaugural, el 28 de octubre de 1956. EFE
A continuación, los primeros espectadores pudieron seguir en sus pantallas la programación inaugural: el programa número uno de Televisión Española.
En primer lugar se emitió el reportaje filmado España Hoy, seguido de dos NO-DO de estreno y otro documental de la serie Imágenes, titulado Blancos Mercedarios. Entre ellos se intercalaban tres actuaciones de los Coros y Danzas de la Sección Femenina. Precisamente, este último documental de Imágenes protagonizó una de las anécdotas más conocidas del día. "Cuando llegó el momento de su emisión empezamos a oír algo raro en el texto: el locutor hablaba en francés. Nos dimos cuenta entonces de que nos habían enviado la versión francesa, pero era demasiado tarde para corregir el error. En el estudio estaban ya cambiando los decorados, de modo que lo emitimos íntegro", recordaba José Luis Colina.
Seguidamente llegaron las actuaciones ligeras. Primero, la Orquesta de Roberto Inglez con la cantante Monna Bell, una de las artistas más populares de aquellos años, quienes cobraron un caché de 3.000 pesetas. Después, otra actuación del pianista José Cubiles. Pasada la medianoche, llegó el cierre de la primera emisión oficial de TVE con el himno nacional y la bandera española.
Ya era 29 de octubre. El cansancio se reflejaba en el rostro de quienes habían hecho posible aquella primera emisión. Habían sido más de seis horas de televisión en directo, tensas y agotadoras. En el chalet del Paseo de la Habana se apagaron los focos, se detuvieron las cámaras y la tensión fue dando paso al alivio. La alegría se contagió entre los pioneros: acababa de nacer Televisión Española, una ventana al mundo que ya nunca volvería a cerrarse.
La aventura televisiva que acababa de comenzar fue obra de un equipo reducido. Los nombres de aquel medio centenar de personas que pusieron en marcha las emisiones regulares de TVE fueron recogidos por Nacho Rodríguez Márquez y Juan Martínez Uceda en su libro La televisión: historia y desarrollo. Los pioneros de la televisión.
Los pioneros de TVE en el Paseo de la Habana
- Director general de Radiodifusión y Televisión: Jesús Suevos
- Director de Programas de TVE: José Ramón Alonso
- Jefe de Programas y realizador: José Luis Colina
- Jefe de los Servicios Técnicos y responsable de la emisión: Joaquín Sánchez Cordovés
- Programas musicales y dramáticos: Leocadio Machado
- Coordinación: Mariano Ozores
- Ingeniero jefe de explotación: Manuel Rodríguez
- Ingeniero: Agustín García de Mateos
- Administrador: Agustín Utrilla
- Jefe de Personal: Eugenio Navas
- Jefe de Producción: Alfonso Lapeña
- Productor: Alberto San Martín Larios
- Locutores en imagen: Laura Valenzuela, Jesús Álvarez, David Cubedo y Eduardo Sancho
- Locutores en off: Matías Prats y Fernando Forner
- Jefe de Iluminación: Francisco Sempere
- Jefe de Decoración: Bernardo Ballester
- Realizadores: Gustavo Pérez Puig, Pedro Amalio López, Alfredo Castellón, Enrique de las Casas y Vicente Llosá
- Ayudantes de realización: Ramón Díez y Carlos Jiménez Bescós
- Regidores: Eduardo Casanova y Manuel Summers
- Cámaras: José Lombardía, Manuel Cabanillas y Justo Carballo
- Mezclador de imagen: Federico Vidal
- Control de cámaras: Carlos Iznaola
- Responsable de sonido: Carlos Armengol
- Encargado de telecine: José Lapeña
- Jirafista, antenista: Camilo Castro, 'Castrín'
- Encargados de la emisora: José Silván y Francisco Rodríguez Rojas
- Maquillaje y peluquería: 'Goyo' y su mujer (no identificada)
Una de las primeras emisiones de TVE