Al menos 20 supuestos terroristas del grupo Estado Islámico (EI) han muerto en Siria por bombardeos de Jordania tras el ataque del viernes pasado contra una iglesia en Karak, en el oeste jordano, donde siete personas perdieron la vida.
El portavoz del Gobierno de Jordania, Mohamed al Momani, ha informado en su cuenta de X que los supuestos miembros del 'Daesh', acrónimo en árabe del EI, perdieron la vida en esos ataques aéreos, llevados a cabo el lunes contra feudos del grupo en el territorio sirio, en base a informaciones de Inteligencia sobre el terreno para "neutralizar amenazas terroristas inminentes". Los bombardeos destruyeron un gran almacén de armas en Siria, según el vocero.
"Jordania refirma una coordinación institucional de seguridad profunda con Siria contra las amenazas compartidas. El Gobierno jordano está comprometido con expandir la colaboración con Siria ante los desafíos comunes", ha dicho Al Momani, que ha subrayado que se ha evitado atacar lugares con población civil y ha lamentado cualquier víctima que se haya producido de forma no intencionada.
Los bombardeos contra el país vecino se han desarrollado después de que el viernes siete personas perecieran y 34 sufrieran heridas en un ataque armado contra una iglesia greco-ortodoxa del pueblo de Hamud, en la provincia jordana de Al Karak. Allí, hombres armados abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el templo durante una procesión funeraria. Por el momento, ninguna organización ha reivindicado este atentado, que el Gobierno jordano asegura que fue cometido por un grupo de terrorista integrado por "extremistas".
El rey Abdalá II de Jordania ha prometido que los autores sufrirán "los castigos más severos" y ha defendido la unidad de todos los jordanos.
Siria niega que Jordania se haya coordinado
Pese a las afirmaciones de Al Momani sobre la cooperación con Siria, el Gobierno de Damasco ha condenado los bombardeos jordanos, que ha precisado que tuvieron lugar en la provincia sureña de Deraa, en la frontera con el país vecino, y los ha tachado de "inaceptables".
El Ministro sirio de Exteriores ha afirmado en un comunicado publicado por la agencia de noticias estatal SANA que los aviones jordanos violaron el espacio aéreo sirio sin previo aviso, lo que causó muertos y heridos, y señala que está en contacto con las autoridades jordanas para convocar un comité conjunto de seguridad para evitar nuevas violaciones y proteger la frontera común.
Aun así, el Ejecutivo sirio defiende "las relaciones fraternales" entre los dos países y recuerda los compromisos comunes con los intereses de ambos pueblos. También ha reiterado su condena "más fuerte" al atentado contra la iglesia jordana, que constituye "un asalto flagrante contra los valores religiosos y humanitarios, y un intento de socavar el tejido social cohesionado de Jordania".
En el pasado Siria fue uno de los bastiones del EI junto con Irak, donde la organización terrorista, que nació como una escisión de Al Qaeda, llegó a controlar partes del norte y el centro de ambos países, y proclamó un califato en junio de 2014. En los territorios que dominó aplicaba una versión estricta de la 'sharía' o ley islámica y practicaba la tortura y las ejecuciones extrajudiciales contra sus prisioneros. Entre los rehenes secuestrados por el EI hubo periodistas, como los españoles Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y Marc Marginedas, que finalmente fueron liberados por los terroristas, o el estadounidense James Foley, decapitado por el EI.
En Europa, el 'Daesh' perpetró atentados en varios países como Francia, Alemania o España. En este último caso, una célula yihadista atropelló en agosto de 2017 a los viandantes que pasaban por Las Ramblas de Barcelona y realizó un segundo ataque en Cambrils, causando 16 muertos y más de 100 heridos.
Los años de mayor auge del EI fueron entre 2014 y 2017 hasta que una coalición internacional liderada por EE.UU. y ayudada por los kurdos de Siria e Irak, acabó con los bastiones del grupo en Al Raqa y Mosul. A esa alianza internacional perteneció Jordania. La organización terrorista ejerció toda su crueldad contra el piloto jordano Muaz al Kasabeh, capturado por el Daesh después de que su caza se estrellara en Siria en 2015. Fue quemado vivo dentro de una jaula por los yihadistas, que publicaron un vídeo de este asesinato.
Tras perder el territorio que controlaba en Siria e Irak, los militantes del EI se dispersaron por ambos países y están presentes en partes de África, Afganistán y Pakistán. Debido que opera en la clandestinidad es complicado cuantificar el número de miembros de los que dispone, aunque la ONU estima que podrían ser 10.000 en sus feudos principales. Pese a que ya no cuenta con la capacidad de tomar o retener territorio, sí que dispone de una cierta capacidad operativa para cometer ataques a través de sus células durmientes.
El EI avanzó en su día en Siria aprovechando el caos desatado por la guerra, iniciada después de las protestas populares contra el Gobierno del entonces presidente, Bachar al Asad, que surgieron en marzo de 2011 al calor de la primavera árabe. Esas protestas derivaron en una guerra civil tras la represión del régimen de las mismas y finalmente en un conflicto armado con varias potencias implicadas. El apoyo ruso a Al Asad no le valió para retener el poder y finalmente tuvo que huir a Rusia en diciembre de 2025 ante el avance de varios grupos islamistas, liderados por la filial de Al Qaeda en Siria. De hecho, el actual presidente de Siria, Ahmad al Sharaa, fue en el pasado el líder del Frente al Nusra, como se denominaba la rama de Al Qaeda en el país.