La familia Martínez-Bordiú y Franco pone a subasta en Madrid objetos, muebles y obras privadas que contenía el Pazo de Meirás, la que fuera residencia vacacional del dictador y que pasó a ser formalmente patrimonio del Estado en 2020. En total son 689 elementos, con precios de salida desde los 20 hasta los 5.000 euros. Hay varios retratos del ex jefe de Estado y una fotografía del rey Juan Carlos dedicada a él, así como pintura antigua y del siglo XX, imaginería y ornamentos litúrgico, porcelanas y vajillas históricas o cristalerías grabadas con escudos nobiliarios.
"Es para Magna Art Auctions y para mí un honor haber recibido el encargo de subastar los objetos, muebles y obras privadas del Pazo de Meirás, propiedad de la familia Martínez-Bordiú Franco. Consideramos que la subasta tiene un marcado carácter histórico por la entidad de la casa y de la familia y esperamos que los numerosos lotes de obras de arte sean del mayor interés de nuestros amigos y clientes", expresa en José Miguel Carrillo de Albornoz, director de la casa de subastas, en el dossier de presentación.
La venta tendrá lugar este martes y miércoles a las 17 horas en la sede de Magna Art Auctions, en la calle de Núñez de Balboa de la capital. "Creemos que el conjunto de obras tiene un valor superior al intrínseco de los mismos objetos, indudable, y nos muestra retazos de la vida familiar de la familia en el Pazo que les ha pertenecido durante muchas décadas", agrega el encargado de la subasta.
Arranca la subasta pública de varios enseres y bienes privados de la familia Franco procedentes del Pazo de Meirás
Lo más valioso
La pieza con un precio de salida más alto es un óleo sobre lienzo titulado 'San Francisco orante ante el crucifijo junto a la calavera', que pertenece al círculo del toledano Luis Tristán (1585-1624) y será subastada por un mínimo de 5.000 euros. Le siguen otros tres objetos con un precio de salida de 4.500 euros. Uno de ellos es un bargueño astur-leonés en madera de nogal y maderas frutales con marquetería, del siglo XVII; y los otros dos también cuadros: 'Madre mirando con sus hijos que dan de comer al gallo' del pintor italiano Gaetano Chierici (1838-1920) y 'Amanecer rosado' del argentino Benito Quinquela (1890- 1977)..
Por debajo, por al menos 3.750 euros, se incluye una pareja de consolas Carlos III y un 'bureau' Luis XVI; y, por un mínimo de 3.000, una escultura en plata. Otro de los lotes con mayor valor económico es uno de armas de fuego: ocho espingardas procedentes de Marruecos, datadas de los siglos XIV y XX, que se subastarán por un mínimo de 2.500 euros.
Retratos de Franco y otros objetos personales
En el catálogo hay también varios retratos de Franco, solo o acompañado. Uno de ellos, el más barato, por 80 euros, es una fotografía en la que aparece junto a su esposa, Carmen Polo, y a su hija, Carmen. Además, se incluye un grabado del dictador realizado por calcografía por Ismael Blat (1901-1976) por 100 euros y un retrato militar por 300 euros. Un fotomontaje fotográfico en la Plaza de Oriente (1975) con Franco saludando junto a su mujer y los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía, se vende por a menos 500 euros.
Destaca además una fotografía con marco de plata de Juan Carlos con una dedicatoria escrita a mano por el ahora rey emérito: "Al Excelentísimo Franco, con mucho cariño y mucho respeto. Juan Carlos, 1970", por un precio de salida de 200 euros.
También hay multitud de bienes - con precios de salida son menores- relacionados con el menaje y mobiliario de la casa, como mesas y sillas, colecciones de vajillas, cuberterías, cristalerías o juegos de café. No faltan juegos de sábanas de hilo y algodón, bordadas en algunos casos con símbolos vinculados a Franco.
Más de seis décadas en manos de los Franco
En agosto pasado, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la declaración del Pazo de Meirás, ubicado en la localidad de Sada (A Coruña) y símbolo de poder de la dictadura franquista, como lugar de memoria democrática. Culminaba así un largo proceso que permitió que el inmueble pasara de manos de la familia Franco a titularidad pública. Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando la escritora gallega Emilia Pardo Bazán inició la construcción del edificio en una finca familiar.
Tras la muerte de la célebre novelista, en 1921, la propiedad pasó a manos de sus herederas, que, incapaces de soportar los gastos de mantenimiento que generaba el Pazo, trataron de donarlo a los jesuitas, aunque no hubo acuerdo. Ya en 1938, en plena Guerra Civil y con Galicia en manos de los sublevados se creó una junta, integrada por autoridades locales y provinciales y empresarios de la zona, con el fin de adquirir el Pazo de Meirás para la Jefatura de Estado. La compra se acometió a través de un crédito que se sufragó con donaciones voluntarias para cubrir los algo más de 400.000 euros que costó la operación. Pero las aportaciones fueron insuficientes, por lo que se decidió llevar a cabo suscripciones forzosas para cubrir la cantidad.
Tras cerrarse la venta, los familiares de Pardo Bazán no pudieron acceder al Pazo para recuperar las pertenencias y objetos personales de la escritora, que pasaron a formar parte de la operación. Además, a la extensión de terreno inicial se fueron añadiendo algunas fincas cercanas mediante expropiación forzosa hasta alcanzar las 6,6 hectáreas.
Tras la muerte de Francisco Franco en 1975, el lugar siguió en manos de su familia.
El pazo de Meirás: de la usurpación franquista a la sentencia que lo devolvió al Estado
En 2008, el Gobierno gallego aprobó que el Pazo de Meirás fuese declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo que conllevaba su apertura gratuita al público al menos cuatro días al mes. Aunque la familia Franco se opuso a la resolución, el Tribunal Supremo terminó dando la razón a la Xunta y en 2011 el pazo abrió sus puertas a los visitantes. Tras la muerte en 2018 de Carmen Franco, hija única del dictador, sus herederos habían puesto a la venta la finca a través de un portal inmobiliario.
Ese mismo año, el Parlamento de Galicia realizó una petición para reclamar la titularidad pública del edificio y, en 2019, el Gobierno central presentó una demanda judicial con ese objetivo.
La lucha de las Administraciones y de los colectivos y asociaciones para defensa de la memoria democrática logró que en 2020 la justicia dictaminara que la construcción era patrimonio del Estado y no de los herederos de Franco, que incluso habían llegado a poner la finca a la venta unos meses antes.
Polémica en torno a la subasta
Al trascender la noticia de la subasta, Carrillo de Albornoz aseguró a la agencia Europa Press que la operación se realiza con las "garantías absolutas" y con la supervisión de la Abogacía del Estado y la Xunta de Galicia. "Son recuerdos. Todo lo importante se ha quedado en el Pazo de Meirás", recalcó.
Fuentes del Ministerio de Cultura han precisado a la misma agencia que los bienes que salen a subasta son aquellos que el Estado no ha reclamado.
Por su parte, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña anunció que solicitaba a ambas Administraciones que verificase si entre los bienes había alguno de dominio público o sujeto a otro régimen legal de protección. Además, la alcaldesa de A Coruña, la socialista Inés Rey, llegó a tildar hace unas semanas a la familia Franco de "sinvergüenzas" tras poner a la venta los bienes.
Y el conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, del PP, aseguró que los dirigentes de la Xunta estarán "atentos" para determinar "si hay algún elemento de interés" sobre el que los técnicos puedan aconsejar "hacerse con la propiedad".