La Guardia Civil ha liberado a 22 mujeres extranjeras que eran obligadas a ejercer la prostitución en casas prostíbulo repartidas por seis provincias españolas. La intervención, bautizada como operación Bonifaz, se ha saldado con la detención de 19 personas en Sevilla, Cádiz, Pontevedra, Málaga, Castellón y Valencia. La red desarticulada captaba a las víctimas en sus países de origen en Latinoamérica bajo la falsa promesa de ofrecerles un trabajo digno en España dedicado al cuidado de personas de avanzada edad.
La investigación comenzó hace más de nueve meses a raíz del testimonio de una de las mujeres que logró escapar del entramado criminal. La víctima detalló el modus operandi de la banda, que se hacía cargo inicialmente de los billetes de avión y de la tramitación de los documentos de viaje para facilitar la llegada de las jóvenes a territorio nacional.
Deudas ficticias y constantes amenazas
Una vez en España, los integrantes de la organización retiraban inmediatamente el pasaporte a las víctimas y les notificaban que habían contraído una deuda de unos 10.000 euros por los gastos del viaje y el alojamiento. Para saldar esa cantidad ficticia, los captores las obligaban a ejercer la prostitución mediante coacciones, intimidaciones y duras amenazas contra la vida de sus familiares en sus países de origen.
Para dificultar el rastreo por parte de las fuerzas de seguridad, las víctimas eran rotadas periódicamente entre diferentes viviendas y prostíbulos gestionados por esta y otras organizaciones aliadas en todo el país. En cada traslado, los líderes de las distintas bandas asumían la supuesta deuda de las mujeres, incrementando de forma arbitraria e ininterrumpida el importe pendiente para mantenerlas en una situación de sumisión permanente.
Despliegue operativo en dos fases
El dispositivo policial ha sido liderado de forma conjunta por el Área de Personas y el Equipo de la Mujer y el Menor (EMUME) de la Comandancia de Sevilla. La fase de explotación se ha desarrollado en dos momentos clave. La primera etapa, realizada a finales de septiembre, incluyó seis registros en Sevilla capital —con el apoyo de la Policía Local— y se saldó con 11 detenciones en las localidades de Gelves y Jerez de la Frontera. En esta primera fase se identificó a 15 víctimas, dos de las cuales solicitaron el ingreso inmediato en casas de acogida de entidades especializadas.
Durante estos registros iniciales, los agentes intervinieron dos vehículos de alta gama, terminales móviles, datafonos TPV, 20.000 euros en efectivo, contratos fraudulentos y un complejo sistema de videovigilancia con el que la trama ejercía un control exhaustivo sobre los inmuebles.
Registros en cuatro comunidades autónomas
La segunda fase operativa se ha llevado a cabo en las últimas semanas con seis nuevos registros en inmuebles de Vigo (Pontevedra), Mijas (Málaga), Peñíscola (Castellón) y Alzira (Valencia). En esta ofensiva se detuvo a ocho personas más y se localizó a otras siete mujeres sometidas a explotación sexual, ademá de incautarse 7.780 euros en efectivo y numeroso material informático y contable.
A los 19 arrestados se les imputan delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, explotación sexual, agresión sexual y pertenencia a organización criminal. Los investigadores no descartan nuevas detenciones mientras continúan analizando el abundante volumen de documentación intervenido.
Denuncias
Ante cualquier sospecha, contacte con la Guardia Civil (062) o con la Policía Nacional (091). El correo es: trata@policia.es