El Comité de las Regiones, órgano consultivo de la Unión Europea que representa a las autoridades locales y regionales, ha valorado positivamente las medidas tomadas por Castilla-La Mancha para favorecer la incorporación de trabajadores al sector del campo, sobre todo de personas jóvenes, y reforzar la garantía del relevo generacional.
Según datos ofrecidos por el Ejecutivo regional, 5.300 personas han accedido al sector primario gracias a una estrategia mediante la que se ha destinado un montante de 225 millones de euros para la concesión de ayudas que faciliten la puesta en marcha de un negocio relacionado con la ganadería y la agricultura.
A sus 28 años, Nacho Sánchez, fisioterapeuta, ha decidido dar un giro a su vida laboral y cambiar la clínica por el campo. Una decisión meditada, que llega en un momento en el que la oportunidad de invertir en la construcción de una nave se encuentra con apoyo incondicional de su padre, ganadero de profesión.
Nacho Sánchez, joven ganadero. RTVE Castilla-La Mancha
"Me he dado cuenta de que no podría estar siempre encerrado entre cuatro paredes. Entonces tenía la posibilidad de que mi padre se ha dedicado a esto toda la vida. He venido con él desde pequeño siempre", cuenta Nacho, quien también confiesa que, con la edad, esta profesión le ha ido gustando cada vez más. Eso sí, reconoce que el del campo es un sector muy demandante.
“Es un trabajo 24/7, porque los animales comen todos los días y hay que estar pendiente de ellos.“
Disfrutar del aire libre, gestionar sus propios horarios y contar con una red de apoyo son los mayores alicientes que le han llevado a dar este paso tan importante. Es lo mismo que le ha ocurrido a Víctor Plaza, de 35 años, un informático que se ha decantado por la agricultura gracias al legado familiar, siendo consciente de las dificultades que conllevaría empezar de cero. “Mi padre es agricultor. Siempre ha gustado esto, desde pequeño".
“Si no tienes a nadie ya en este sector... no te incorporas.“
Víctor Plaza, joven agricultor. RTVE Castilla-La Mancha
Incorporación al sector del campo
Los requisitos para la puesta en marcha de un establecimiento ganadero o una explotación agrícola en España van más allá de cumplir con una serie de requerimientos legales, medioambientales, sanitarios o de bienestar animal regulados tanto a nivel estatal como por la comunidad autónoma en la que quiera iniciarse el proyecto. Lo verdaderamente complicado, coinciden ambos jóvenes trabajadores del sector, es contar con los ahorros necesarios para hacer la inversión principal. Una vez hecho ese desembolso, es cuando se puede optar a las ayudas y subvenciones.
La Dirección General de Desarrollo Rural ha publicado la resolución de 23 de diciembre de 2025, que regula la convocatoria de ayudas para el año 2026 mediante tramitación anticipada. Estas subvenciones, enmarcadas en el Plan Estratégico de la PAC (PEPAC) 2023-2027, tienen como objetivo central atraer y apoyar a personas jóvenes agricultoras y ganaderas debidamente formadas para que asuman la titularidad de explotaciones agrarias en Castilla-La Mancha.
Ayudas para emprender
La región ofrece línea de ayudas prioritaria y diseñada para el relevo generacional en el campo, las cuales han sido destacadas positivamente por la Unión Europea, con especial consideración hacia las mujeres. El perfil al que se destinan estas cuantías son personas jóvenes de entre 18 y 40 años que se establezcan por primera vez como titulares, o cotitulares, de una explotación profesional. Para ello se requiere la presentación de un Plan Empresarial y acreditar formación agraria obligatoria. El pago de estas ayudas se suele estructurar en un 60% al iniciar la actividad y el 40% restante tras verificar el cumplimiento de los objetivos.
La estructura de las ayudas para el establecimiento del negocio se basa en un pago que busca favorecer la liquidez inicial del joven agricultor. La ayuda básica se establece en 37.000 euros. A partir de ahí pueden recibirse incrementos que permitan alcanzar un total de 60.000 euros. Para ello es necesario cumplir unos criterios adicionales para aumentar la ayuda básica y priorizar determinado tipo de explotaciones. Estos requisitos se detallan en el Plan Estratégico de la PAC.
El terreno, los permisos, la infraestructura, la maquinaria, el combustible… elementos comunes tanto para Nacho como para Víctor. En el caso de Nacho hay que sumar, además, las cabezas de ganado, la alimentación y los gastos veterinarios. El de Víctor, se añade el coste de las semillas o plantones, los fertilizantes o los pesticidas.
Nave ganadera en construcción. RTVE Castilla-La Mancha
Un tractor ara una finca de terreno agrícola. RTVE Castilla-La Mancha
Un cómputo que hace que la inversión inicial para poner en marcha este tipo de proyectos requiera de un bagaje previo, un legado que permita allanar el camino de quien quiere hacer perdurar el negocio familiar. "Es un sector en el que si no tienes a nadie, si no tienes a algún familiar… no te incorporas", afirma Víctor, quien comparte la misma opinión que Nacho. “Es muy poco probable que alguien con 28 años, como los que tengo yo, cuente con 100.000€ ahorrados para poner en marcha algo como esto. Si no fuera por mi padre, porque él ya tiene montada su ganadería, yo no habría podido”, sentencia.
Optimistas, pese a los riesgos
Los sectores de la agricultura y la ganadería, por sus características, se enfrentan importantes desafíos estructurales, climáticos y burocráticos que ponen en riesgo la viabilidad de un negocio, especialmente si aún está en construcción o con escaso bagaje.
Las sequías, los incendios, las lluvias torrenciales, las granizadas, las heladas tardías… son factores que afectan directamente a la estabilidad de las cosechas, que pueden echarse a perder rápidamente y no generar beneficios. En el caso de las ganaderías, estos riesgos generarían un sobrecoste debido a escasez de alimentación de los animales, lo cual implicaría destinar un mayor gasto del presupuesto en el abastecimiento tanto de agua como de comida para el ganado.
A todo ello hay que sumarle los factores derivados de las crisis y conflictos internacionales, que derivan en el encarecimiento de insumos esenciales para el sector del campo, como son los combustibles, los fertilizantes, los piensos y la energía.
Mención aparte merecen los riesgos de plagas en las cosechas o de enfermedades en las explotaciones ganaderas. La presencia de especies cinegéticas como el jabalí, el ciervo o el corzo puede provocar transmisión de algunas enfermedades en granjas ganaderas extensivas. Al igual que la sobrepoblación de algunas especies, como los conejos, pone el riesgo la viabilidad de los cultivos.
Otra de las cuestiones que tanto Nacho como Víctor destacan es la excesiva tramitación burocrática, a veces muy compleja, que viene asociada a la gestión de ayudas o solicitud de permisos y licencias.
A pesar de todo, ambos jóvenes mantienen la ilusión de mantener ese legado familiar, aportar una mirada fresca a un sector clave para el PIB de Castilla-La Mancha y convertir su pasión por el campo en proyecto de futuro viable, estable y seguro.