El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha suspendido este viernes la aplicación del último paquete de sanciones contra Rusia , aprobado por el Congreso hace un mes y el cual estaba a punto de entrar en vigor, alegando que la decisión "redunda en el interés nacional" del país.
La orden ejecutiva firmada por Trump estipula que las sanciones permanecerán paralizadas "hasta nuevo aviso", una postura que el Gobierno republicano ha justificado por responder "al interés nacional de Estados Unidos".
En las últimas horas, Trump ha afirmado que Zelenski, "no es un buen tipo" para tratar con la Casa Blanca y que, si finalmente existe "algún tipo de acuerdo, no será con él". Asimismo, le ha criticado "por no querer llegar a un acuerdo", unas palabras celebradas recientemente por el Kremlin.
La orden exime las sanciones contra personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso
La decisión afecta a una ley bautizada con el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, que busca endurecer las sanciones contra la economía rusa y limitar el flujo de recursos financieros que contribuyen a sostener la guerra contra Ucrania. El jefe de Estado había promulgado esa legislación el pasado 18 de septiembre, pero ahora ha eximido temporalmente la aplicación de varias de sus disposiciones.
En particular, la orden exime las sanciones contra personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso; las restricciones financieras y comerciales y los aranceles previstos para los productos rusos, y los procedentes de determinados países compradores de hidrocarburos de Rusia. La decisión no elimina las sanciones que Estados Unidos ya había impuesto a Rusia mediante órdenes ejecutivas anteriores.
Las exenciones de la nueva ley permanecerán vigentes hasta que Trump o el secretario de Estado, en consulta con el secretario del Tesoro y el representante comercial estadounidense, determinen adoptar nuevas medidas.
De Biden a Trump: del respaldo a Ucrania a las presiones sobre Zelenski
La orden también delega en varios departamentos del Gobierno la aplicación de las disposiciones de la ley que continúan vigentes. La decisión se produce después de que Washington autorizara temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a Estados Unidos, pese a las sanciones vigentes contra Moscú.
Trump anunció el pasado 9 de octubre que había acordado con su homólogo ruso, Vladímir Putin, el suministro de diésel para los mercados internacionales, con el objetivo de aliviar los precios de la energía y los combustibles.
El mandatario republicano afirmó que Rusia entregaría inicialmente más de 300.000 toneladas de combustible y que posteriormente suministraría cantidades adicionales, condicionadas en parte al estado de sus refinerías.
El acuerdo ha suscitado críticas de legisladores de ambos partidos, que cuestionan sus posibles efectos sobre la presión económica contra Moscú y su compatibilidad con la legislación estadounidense.
Los detractores advierten que los ingresos derivados de la venta de combustible ruso podrían contribuir a financiar la guerra contra Ucrania, mientras la Administración defiende la necesidad de contener los costos energéticos.